Alcalde, por favor, ¡salvemos juntos a Cartagena!

Por Lilia Margarita Ariza Guerrero *

Alcalde, cómo está. Soy Lilia Margarita Ariza Guerrero, cartagenera y, también como usted, abogada, pero sobre todo ciudadana del mundo; y más ahora en que, por circunstancias ya no de mercado sino por la pandemia del coronavirus, no existen fronteras entre los distintos países, ya que el Covid-19 nos mostró que son imaginarias y, peor aún, vulnerables.

Me dirijo a usted muy respetuosamente para hacerle algunas preguntas y para sugerirle unas recomendaciones que considero se deben tomar para evitar una tragedia de consecuencias incalculables.

Pero antes inicio con un mensaje ya citado por algunos, pero el cual considero, por su alto contenido, que en momentos como estos es de gran valor y debe ser considerado. Es el expresado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele: “Cualquier medida que tomemos ahora parecerá exagerada; cualquier medida que queramos tomar después será insuficiente”.

¿Ha tenido tiempo usted, querido alcalde, de analizar ese mensaje? Tal vez no lo ha leído dada sus múltiples ocupaciones.

¿Tiene usted clara la dimensión o la magnitud de lo que puede ocurrir en la ciudad sino se pasa del lavado de manos y del confinamiento a otras medidas más efectivas y radicales?

¿Cree usted en la perogrullada de que la cantidad de muertes en Italia, España, China e inclusive en los EEUU, es porque su mayor población son viejos o mayores de edad?

¿Ha hecho usted una real comparación entre la red hospitalaria de esos países que, son del primer mundo, y la de Cartagena y el resto de nuestro país tercermundista, la cual es débil, arruinada y privatizado, para la que los seres humanos no somos pacientes sino clientes?

¿Sabe usted que el número de muertes ocasionados por la pandemia es directamente proporcional al número de infectados?

¿Ha vislumbrado usted y su equipo de gobierno que en la medida que aumente el número de contagiados, ojalá que no, el miedo va a ir creciendo y eso puede derivar en una paranoia colectiva que agravaría más la situación?

¿Tiene usted idea o datos reales del número de personas afectadas laboralmente por no tener sin ingresos, perjudicadas con las medidas excepcionales de toque de queda, ley seca y confinamiento, cuya situación puede desembocar en hechos de orden público?

¿Han calculado o dimensionado ustedes en el Ejecutivo distrital qué ocurriría si en la ciudad las cosas se agravan y extienden y se produce un desabastecimiento alimentario y de medicamentos?

¿Sabe usted que el desabastecimiento en tiempos de crisis, llámese guerra, epidemia o pandemia, se puede generar por dos razones: la primera, porque la producción colapse, y la segunda, que no hay que subestimar, porque podría generarse una actitud de pillaje y saqueo por parte de turbas hambrientas, desesperadas y enardecidas.

¿Tiene su gobierno un mecanismo de cómo resolver el problema hipotético de las turbas hambrientas?

¿Ya se reunió con los empresarios, comerciantes, senadores, concejales, industriales (Andi – Fenalco, etc.) para analizar y mirar su contribución a la idea de implementar temporalmente una Economía de Guerra o Pandemia, como la quieran llamar?

¿Ya sus asesores económicos y financieros analizaron las normas de excepción (en correspondencia con la ley de emergencia económica o calamidad pública, entre ellas la urgencia manifiesta), que deben decretarse para disponer de las correspondientes inversiones con la mayor celeridad?

¿Tiene usted un censo actualizado de las personas desempleadas y/o que dependen de la economía informal o como coloquialmente lo llamamos “del rebusque”, que quedaron a la deriva y constituyen una bomba de tiempo social, que en caso de explotar agravarían ostensiblemente la situación?

Y mis respetuosas recomendaciones son las siguientes:

Focalizar y definir otros espacios posibles para albergar contagiados: Hoteles, con una adecuación mínima o básica, algunas iglesias o cultos y algunos espacios comunitarios cerrados, y los coliseos cubiertos, podrían ser otra opción, aunque solo si es extremadamente necesario y esperamos no lo sea.

Crear un banco de alimentos de emergencia humanitaria (donde los primeros y mayores aportantes sean los comerciantes e industriales) complementado con recursos propios del Distrito.

Exigir a las clínicas y hospitales apropiar espacios y salas para recibir obligatoriamente a pacientes con Covid-19.

Obtener más aparatos o equipos de respiración ventilatoria a objeto de atender adecuadamente las situaciones que se presenten.

Hacer o realizar pruebas aleatorias a grupos de personas para identificar posibles infectados asintomáticos y así poder controlar la expansión del virus.

Exigir un apoyo más efectivo a las universidades con facultades de Medicina, Enfermería y Auxiliares para que suministren personal y acentuar las labores de campaña en terreno.

Disponer de apoyo humano de personal médico, paramédico y soldados adscritos a la Infantería de Marina para que se vinculen directamente a las actividades de prevención y atención (uso inclusive de helicópteros y aviones de transporte).

Buscar un acercamiento Alcaldía – Acciones Comunales para crear unos enlaces con la comunidad, en la idea de que se faciliten las acciones gubernamentales.

Lograr que todos los empleados del Distrito donen un día de salario para fortalecer los recursos orientados atacar la pandemia.

Crear un espacio virtual y radial de apoyo psicológico a objeto de atender a las personas que lo requieran. Esto puede ir acompañado de visitas domiciliarias, garantizando, por supuesto, la seguridad y la integridad de los profesionales.

Sacar la fuerza pública a la calle en número no exagerado para que lleven mensajes de apoyo a la comunidad, realicen actividades sociales y eviten posibles actos vandálicos. Reitero: con la misión esencial de servir de apoyo logístico y humano.

Darle el mejor trato posible a los médicos, enfermeras, auxiliares, paramédicos y todo el personal que interviene en el sector salud, dotándolos de equipos de seguridad, blindándolos contra el Covid-19, facilitándoles transporte, buena alimentación y apoyo sicosocial. Recuerde son los soldados de primera línea: ¡los verdaderos héroes! Si ellos son blanco fácil del tenebroso y despiadado enemigo no solo se pierde la batalla sino la guerra, de la cual usted es el comandante en jefe.

En sus reuniones con su equipo de gobierno, el Concejo y los congresistas del Departamento, ordene que se utilicen los avances tecnológicos para que todos tengan menor riesgo de exposición y, así, ni usted ni ellos se nos enfermen. ¡No puede desfallecer de ninguna manera! ¡Usted es fuerte, pero no se exponga innecesariamente!

Seguramente muchas de mis preguntas ya habrán sido respondidas en otro momento, y posiblemente también algunas de las acciones que recomiendo han sido puestas en práctica, pero comprenda que, como en el Derecho y tantos otros aspectos de la vida, es mejor que algo sobre y no que falte. Y, además, comprenda mi angustia como ciudadana.

Por lo demás, señor alcalde, es cierto, claro está, que usted no es responsable de esta pandemia, pero sí tiene usted la responsabilidad histórica de poder reducir o minimizar sus estragos a la mínima expresión.

Acuda a todos los mecanismos de ley: ¡de excepción y de razón! Usted es el capitán del barco y el que puede, con su sabiduría y arrojo, evitar que su zozobra tenga consecuencias incalculables. Mire bien la velocidad y la dirección de los vientos para que sus pasajeros puedan vislumbrar un mejor horizonte y la historia lo recuerde por la indeleble impronta de sus actos y de su inteligencia. ¡El buen capitán se hace en el mar embravecido! No deje pasar ni desperdiciar esta difícil situación; ¡conviértala en una gran oportunidad! Un abrazo esperanzado, dentro de mi legitimo miedo.

Mucha sabiduría y discernimiento, señor alcalde, Dios derrame muchas bendiciones sobre usted, el pueblo cartagenero, Colombia y el mundo.

¡Hoy más que nunca, alcalde, haga honor a su eslogan, ese que nos ilusionó y nos ilusiona; adelante: ¡Salvemos juntos a Cartagena!, tiene todo nuestro apoyo.

* Abogada, activista política, integrante del Programa de Liderazgo Juvenil auspiciado por Funcicar

 

Comments are closed.

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial