Catalino, El Grande

Por Iván Sanes Pérez *

Uno de los nombres que necesariamente ronda los pasillos de la memoria cultural de Cartagena, Bolívar y Colombia desde hace muchos años ha sido el de Catalino Parra, la leyenda de la gaita que acaba de fallecer a sus 95 años de edad.

Si se requería el nombre de algún personaje histórico del folclor nuestro para cualquier evento cultural, allí estaba el nombre de Catalino; si se necesitaba una canción para acompañar cualquier material publicitario de fiestas o eventos culturales, allí estaban medio centenar de las compuestas por Catalino; si se necesitaba un nombre de peso para presentarlo ante figuras de la talla de presidentes de otros países o literatos de renombre, el nombre de Catalino Parra tenía que surgir necesariamente.

Pero este reconocimiento a su obra musical y folclórica y a su trayectoria en el ámbito cultural regional no lo ganó, como dicen los viejos sabios, por su linda cara.

Fueron más de 70 años que llevó la batuta del folclor de la región del canal del Dique y sus alrededores en sus hombros, recorrió el mundo junto a los otros patriarcas de San Jacinto llevando el nombre de la gaita en todo lo alto y sus cantos hoy son un ritual que necesariamente tiene que escucharse por toda Colombia como un tributo a su gesta grandiosa.

Por eso, el Ministerio de Cultura tuvo la sabiduría y tino en escoger su nombre para otorgarle el premio Nacional de Cultura en el 2014, en homenaje a este gran cultor que hasta hace pocas semanas aún sacaba fuerzas para cantar en su lecho de enfermo, en un hospital de Cartagena.

‘Adiós, Manuelito Barrios’, se marchó ‘Josefa Matías’, gloria a quien intuyó en 1954 la grandeza de ‘Cartagena bonita’, y tantos cantos valerosos que, a partir de ahora, entran a formar parte de la leyenda del folclor colombiano.

Hoy el barrio ‘El Chispón’, de su Soplaviento natal no llora, canta por su hijo inmortal, llora de alegría porque en el cielo se va a juntar con su archirrival, pero amigo de gestas, Toño Fernández, y con sus hermanos de corazón: Juan y José Lara, con quienes recorrió medio mundo, al lado de los hermanos Manuel y Delia Zapata Olivella, los reales gestores de unir a estos genios de la música popular colombiana.

Se fue Catalino, El Grande, pero nos quedó el recuerdo de una voz potente, diáfana, que espantaba los demonios del Canal del Dique en sus faenas de pesca; nos dejó esos cantos de monte, de tierra fresca, de naturaleza y amor, y, para bien de la cultura y el folclor bolivarense, nos dejó un nombre tan grande para la cultura colombiana que estará escrito con letras de oro, por siempre y para siempre, en el firmamento musical de esta Colombia que tantas alegrías necesita.

Adiós al gran fabulador de la gaita, Catalino, El Grande. Paz en su tumba.

* Director de Icultur, abogado e ingeniero de sistemas

DE INTERÉS GENERAL… Haga click ⬇️⬇️⬇️⬇️

 

Comments are closed.

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial