Rodear… la palabra de moda en Cartagena

Por Rubiela Valderrama Hoyos *

Por estos días solo se escucha en las noticias locales, redes sociales y chats, la expresión “hay que rodearlo, hay que rodearlo”, refiriéndose al nuevo alcalde de la ciudad. Y llama mucho la atención, pues la expresión “hay que rodearlo” viene, en el mismo tono y timbre, tanto de sectores de derecha como de izquierda como de ciudadanías libres.

Pues bien, inquieta sobre a qué se refieren con la expresión ‘rodear’. Y nos pusimos a indagar un poco y esto fue lo que encontramos:

Rodear como sinónimos de:

  • Cercar; ponerse una o más cosa o personas alrededor de otra.
  • Circundar; estar una cosa alrededor de otra.
  • Eludir; no hacer o no decir una persona las cosas de forma clara y directa.
  • Envolverse; tener alrededor personas o cosas.
  • Revolverse; volverse una persona a un lado y a otro por estar inquieta o impaciente.

En particular, dice el diccionario, la palabra ‘rodear’ tiene dos sentidos distintos:

En el primer sentido, ‘rodear’ es: acotar, aislar, asediar, cercar, ceñir, circundar, circunscribirse, circunvalar, envolver y limitar.

En el segundo sentido, ‘rodear’ es: desviarse, eludir, esquivar, ladear, orillar, rehuir.

Y como antónimo, encontramos: ‘liberar’, que se entiende como amnistiar, cancelar, desatar y desbloquear entre otras.

Siendo así, ¿cómo entender entonces ese llamado a ‘rodear’ al próximo alcalde?

Más complejo aún, vemos que con frecuencia se utiliza ‘rodear’ cuando la persona sobre la cual recaerá la acción (rodearla) tiene algún tipo de discapacidad, ya sea intelectual/cognitiva, sensorial, psíquica, motora/física, visceral o múltiple. O, en otros casos, cuando sencillamente la persona no ha madurado lo suficiente para desarrollar con eficiencia sus propias acciones; por ejemplo: los niños aprendiendo a caminar, los adolescentes a la hora de tomar decisiones complejas, etc.

Entonces, creo que si el señor alcalde electo de Cartagena tomó la decisión de afrontar los poderes mafiosos que acechan la ciudad y sacarla de la pobreza y la corrupción que la devora, es por que goza de todas las capacidades intelectuales y la madurez personal para hacerlo, de lo contraria sería una gran irresponsabilidad de su parte.

Debe mostrar el temple que pregonó en la campaña, organizar un buen equipo de trabajo y empezar a demostrar que sí puede, para que sus amigos y no tan amigos dejen de llamar a ‘rodearlo’.

Hemos visto en las noticias por estos días cómo los nuevos mandatarios, en todo el país, inician con gran éxito los empalmes. Claudia López en Bogotá, Daniel Quintero en Medellín y Carlos Caicedo en Santa Marta, por solo nombrar tres: este último con un equipo de empalme de lujo. Y nadie ha salido a gritar que “hay que rodearlos”, pues sus coequiperos tienen claro que están frente a unos líderes con grandes capacidades humanas.

PD: La politóloga y twuitera Sara Tufano escribió: “como no hay mecanismo para sustituir a un presidente incapaz, cada vez que Duque la embarra, circula la idea que hay que ‘rodearlo’… para que pueda zafarse de Uribe“.

Entonces, ¿qué podemos pensar del llamado que se hace insistentemente a ‘rodear’ al alcalde electo de Cartagena?

* Rubiela Valderrama Hoyos. Feminista, Trabajadora Social, Magister en Estudios de Género, Área Mujer y Desarrollo

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