Cartagena saltó al vacío

Por Juan Diego Perdomo Alaba *
.

Anoche le escuché a alguien un ejemplo bastante trágico que se aproxima a lo que sucedió en las históricas elecciones a la Alcaldía de Cartagena que dio como triunfador al independiente William Dau Chamatt: “Lo de Cartagena es como cuando estás en un avión y en pleno vuelo se incendia una turbina y tú, en vez de esperar la caída, prefieres lanzarte al vacío a ver qué pasa“.

Y en Twitter leí una reacción perfecta sobre lo acontecido, publicado por uno sus seguidores: “William Dau no tiene ni puta idea de administración pública, ni tampoco plan de gobierno, pero está derrotando a la clase política tradicional corrupta de Cartagena y eso es lo importante“.

Y es cierto, a esos 113 mil cartageneros que le votaron no lo hicieron por él sino en contra William García Tirado y todo lo que representa; no les importó el número de páginas de su difuso y precario programa de gobierno, ni de qué manera sacará a la ciudad de la paquidermia administrativa, o si conoce las entrañas de la función pública, todo con tal de tener el placer de patearle el culo a Juan José, a Daira, a Alfonso, a Montes, a José Julián y al viejo Vicente. El resto se arregla rodeándolo y asesorándolo bien, repiten con candidez por ahí, como si gobernar una ciudad de un millón habitantes, con un presupuesto de casi dos billones de pesos, fuera como atender una miscelánea de barrio que solo necesita un contador, un abogado, dos empleados y un libro contable.

Pero ganó la democracia y la voluntad popular se respeta. Las mayorías indignadas eligieron, pero ahora viene lo bueno: gobernar una ciudad con las complejidades de Cartagena, que no es lo mismo que indignar en las redes sociales desde la comodidad de un oficina. El de ayer fue un voto rebelde, furioso, revanchista, pero sobre todo feliz. La mofa masiva a una clase política anacrónica, desgastada, burda y abusiva que finalmente debe entender que no es invencible, ni mucho menos eterna.

La gente se hastió de tanto saboteo e irrespeto y echó mano de lo que había en la oferta: un caudillo fogoso, deslenguado y populista que supo conectar rápidamente con las nuevas ciudadanías y le puso nombre y apellido a quienes detentan el poder de esta ciudad ajena. Los encaró sin ambages exponiéndose a demandas y amenazas, y eso la gente se lo valoró en urnas, como diciéndole: “buena esa, viejo Dau, así es que es habla. ¡Toma tu recompensa!

Tenemos una tendencia macabra de irnos a los extremos y es precisamente por culpa de esas mafias políticas que asfixian tanto a la ciudadanía que esta termina tomando decisiones desesperadas como válvula de escape. Desconectadas totalmente de las demandas sociales que exige la gente. Finalmente Cartagena respiró, pero aire tóxico.

El resultado es ruidoso, mediático. La gente está contenta y no es para menos. Lo de ayer es una bofetada de la que muchos no se repondrán sino hasta el 1 de enero, cuando Dau deje de ser el ‘tractor anticorrupción’ para ser el alcalde de Cartagena de Indias, el ordenador del gasto público, el representante legal del Distrito y su primera autoridad de policía; el mandatario de toda una ciudad y no de esos cientos de miles que lo respaldaron. Es ahí en ese escenario donde no tendremos piso para caer, y se genera, más que una incógnita, una gran incertidumbre sobre lo que pueda pasar en sus primeros 100 días de gobierno, sobre todo porque el nuevo alcalde, que se las tira de ‘outsider‘, ha demostrado soberbia, agresividad, desafío constante por la institucionalidad y apatía por el respeto a la ley. Llega además sin un plan de gobierno serio y estructurado, carente de rigor jurídico y financiero. Lo acompaña un decálogo de intenciones y generalidades, un arrumo de vaguedades que no soportan una revisión técnica. En los debates nunca se le escuchó una sola propuesta concreta y seria de gobierno, porque se dedicó hábilmente a enfatizar sobre su discurso anticorrupción sobre la siguiente premisa: recuperar el 70% del presupuesto que se roban vía corrupción. En uno de los debates al que asistió reconoció no saber qué era un Plan de Ordenamiento Territorial -POT; “lo voy a estudiar y les cuento en redes“, dijo aquella vez. Lleva los últimos 15 años “exiliado” en Nueva York, no conoce las nuevas realidades territoriales y sociales de la ciudad. Nunca tuvo claro quiénes serían sus asesores, ni quiénes harían parte de su gabinete. En síntesis, es incierto el futuro de la ciudad, que hoy amanece extasiada y embriagada del placer por esta victoria electoral, pero sin rumbo a futuro. Y es ahí es donde se acabará la euforia popular. No bastará entonces con librarse del yugo de la politiquería local, porque aún cuando se le quite el negocio de X concesión a perencejo, por ejemplo, es absolutamente necesario saber cómo proceder en ese caso sin someter a la ciudad a una crisis. Y no se trata de que se “rodee bien“, porque es fundamental que el líder tenga una visión estratégica de lo que será su gobierno, un liderazgo fuerte y consistente, que inspire e irradie autoridad, pero sobre todo lucidez y conocimiento.

La gobernabilidad es importante para poder ejecutar el plan de desarrollo, ¿cómo se las arreglará el alcalde electo con un Concejo de espaldas y opositor?, ¿de qué manera concretará los proyectos estratégicos que le urgen a la ciudad y que necesitan del concurso del Gobierno Nacional?, ¿cómo gobernar sin antes modernizar la estructura administrativa de un Distrito obsoleto?, ¿cómo esquivar una sanción de la Contraloría para saltarse el marco jurídico de contratación pública cuando ejecute su propuesta de irrigar con grandes fajos de dinero los barrios para que sus moradores hagan las calles?, ¿qué parte del ordenamiento jurídico colombiano establece que los ‘fondos buitre’ pueden cobrar por lo que “los corruptos se han robado“?

En ese orden de ideas debo advertir, sin temor a equivocarme, que el alcalde Dau no durará más de seis meses en el cargo. En los primeros meses, porque así lo dicta la ley, deberá contratar una cantidad de bienes y servicios, y cualquier error, en cualquier momento, le puede generar una suspensión. Entraremos una vez más a un periodo de interinidad e incertidumbre administrativa y habrá elecciones atípicas. La historia demostrará que fue peor la cura que la enfermedad.

William García y las encuestadoras, los perdedores

Sería bueno que García nos pasara el dato de sus estrategas de campaña para no contratarlos nunca. Tengo entendido que son ‘rolos’, de esos consultores perfumaditos que vienen a Cartagena con infulas de gurúes y terminan siendo un fraude. Como no tienen el contexto ni la perspectiva, nunca supieron leer con claridad la ciudad, no la supieron interpretar ni se conectaron con ella, y se confiaron en las encuestas y en el voto amarrado. El exceso de triunfalismo mató al exrepresentante a la Cámara. Fatal esa artimaña de no haber ido a un solo debate, dizque porque “como va liderando, no podemos exponer al candidato“. Ahí perdió la oportunidad de sumar los 12 mil votos que le hicieron falta. La prepotencia le salió cara, muy cara. Las encuestas se pifiaron de cabo a rabo, pero tengo una razón para sumar al debate: el voto oculto hizo lo suyo, ese que no se le canta ni a la pareja. Y el voto traición: recibo mis 50 y voto por Dau.

El voto en blanco

En Cartagena obtuvo un histórico de 61.250 votos, el 15.57%. Quedó de tercero por encima de Yolanda Wong. Se le suma al voto protesta.

En la Gobernación sí es todo un hito: 199. 282, el 24,33%, quedó de segundo por encima de Hernando Padauí, quien por ambicioso y falto de palabra se quedó sin el pan y sin el queso.

ADENDAS:

Antioquia no es Uribe y Bogotá tiene a la primera mujer alcaldesa, ¡Bravo! Carlos Caicedo Omar es un buen ejemplo de cómo un tipo estructurado e inteligente, con gestión probada en lo público, puede desterrar a la clase política tradicional. Con todo y sus errores, se convierte en la primera fuerza política del Magdalena.

Carlos Cabrales, alcalde de Magangué. Gran funcionario, mejor ser humano. ¡Exitos!

Guillermo Torres, valió la pena votar Sí en el plebiscito por la paz. Ganó Turbaco.

.
* Comunicador Social de la Universidad de Cartagena  – Consultor en Asuntos de Gobierno y Comunicación Política

 

15 Comments

  1. A Parra dice:

    En la primera alcaldía de Mockus en Bogotá pasó en gran parte lo mismo con su elección, aunque Mockus, por supuesto, venía de ser rector de la Universidad Nacional. Dau fue un veedor valiente—estoy casi segura que el día que este señor emigraba, el director de la revista, lo estaba acompañando a despedirse en el aeropuerto, hace muchos años; cito de memoria y puedo fallar, seguro el señor Ardila nos ayuda un poco en eso—-, es abogado de una universidad que no es de garaje y si fue inmigrante con mediano éxito —no sé si el CV es 100% como lo ha anunciado; o sea, VP de una entidad americana de algún prestigio—, está contrastado que es lo suficientemente inteligente para llegar a entender de qué se trata ésto y rodearse adecuadamente. Me parece muy rotunda su afirmación de los seis meses. No pienso que va a ser así. ¨No lo deseo, como una cartagenera más por adopción.

  2. carlos dice:

    amigo: que el man no tiene idea de administración se lo valgo, pero hizo lo que mucho deseábamos en esta ciudad: un cambio de rumbo, el vera si es un descache o no. pero prefiero mil veces un inexperto honesto que un experimentado corrupto y ladrón, como les gusta defender en esta revista.

  3. Jorge Torres dice:

    Me preocupa y me indigna un poco la opinión de este señor, por lo que veo tiene un pensamiento fatídico de lo que puede hacer el alcalde electo.

    Solo le pregunto: acaso en Cartagena solo los corruptos son los buenos planificadores y estrategas de la ciudad, solo los corruptos que son con quiénes no trabajaría este alcalde son los que saben de política? Está equivocado amigo Cartagena esta como está, es porque sus hombres y mujeres talentosos y decentes están por fuera de la administración, y ahora el alcalde electo puede echar mano de esos profesionales.

  4. Me aburrí. Perdomo está como ardido porque no ganó la maquinaria para la que escribe. Prefiero hacer un popurrí de lo que ha escrito: “Evitemos también la personalización de la política, pues necesitamos hallar consensos colectivos para propósitos comunes.” Ahora sí personaliza y a esta votación ciudadana no le reconoce el valor colectivo de consenso ante el propósito común de que no quede ninguno de la maquinaria. “No me entusiasma una revocatoria al mandato de Duque ” ahora le entusiasmará una de Dau? Bueno, esto también me aburrió. Creo que volveré a bloquearlo, como cuando le hacía campaña a Gossain, porque eso me aburría aún más. Me aburren los “periodistas” prepagos, aunque me retiren el salido, como lo hizo en ese tiempo.

  5. Ana Victoria Molina dice:

    JUAN Diego,
    Dau necesita tus aportes.
    Por qué no le presentas buenas propuestas?
    Tal vez es tu deber cívico y moral. Piénsalo.
    Un abrazo.

  6. Ricardo Pereira dice:

    Señor Perdomo . Solo lo llamo por su apellido porque decirle periodista es mucho . Pero su columna es un desastre. Pena debería ser tan corto de mente, sesgado , subjetivo y hasta ardido. Se le nota que le estaba haciendo la tarea a las maquinarias , esas mismas que durante años hundieron a Cartagena en la peor de las crisis y que usted hoy quiere mostrar como que tienen ” experiencia en lo público”. De que sirve tener experiencia en lo público si luego muchos de esos políticos de pacotilla salieron en medio de escándalos y ricos hasta la medula mientras el pueblo al que juraban defender se moría del hambre?.
    Sea un poco más serio en el ejercicio del periodismo , sea objetivo, veraz e imparcial . No sea tan arrodillado. Primero dele al nuevo alcalde tiempo para que escoja su equipo , organicen la casa y comiencen a verse los resultados. Y deje de creer que solo los ” señores ” que escriben bien y hablan bonito son los únicos que pueden gobernar Cartagena . Digales a esos que se vayan de viaje y no regresen a joder. Porque bastante aburridos estamos de sus nefastas decisiones. Aprenda rigor periodístico , lea las columnas de los grandes maestros del periodismo. O aún mejor, repita la carrera de comunicación social .

  7. Ang C dice:

    No existe ni existira un comentario tan pauperrimo como el que has dado, lo que quieres decir es que cartagena tiene que por obligacion elegir siempre a los mismos solo por miedo a ver si otra persona que segun tus vagos conocimientos y lexico muy dudoso dices que no esta preparada ? Es que aquellos estudiados que fueron alcaldes hicieron algo ? Por Dios Cartagena para ser la 4 ciudad mas importante del pais da verguenza tener tanta corrupcion sabiendo todo el dinero que le entra calle sus palabras y lo qie se necesita es apoyo no comentarios segun su criterio poco profecional y sobre todo un poco fanatico por que no gano alguien de su agrado

  8. Juanchito dice:

    El desespero de salir de los corruptos creo que fue peor, para nos va a ser más daño la cura que la enfermedad.
    DIOS NOS GUARDÉ, BOGOTÁ ELIGE UNA MACHORRA Y CARTAGENA UN LOCO SIN PREPARACIÓN

  9. Claudia dice:

    Esta revista caracterizada por ser vendida y arrodillada a los mismos de siempre, un buen periodista debería plasmar su punto de vista pero viendo las cosas objetivamente y con respeto, a este señor lo que le sobra en arrogancia le falta en decencia, no se puede esperar más de él!

  10. Donal Lara dice:

    Administrar una ciudad como Cartagena, no es tan difícil cuando el 100% de su presupuesto, es utilizado para atender las necesidades de la ciudad, porque lo que hace mucho más difícil resolver las necesidades es cuando se roban el 70%, el señor Dau, puede asesorarse de personas preparadas y que no sean parte de los corruptos asesores tradicionales, que han tenido las administraciones anteriores, asesores para generar bienestar social a la ciudadanía y bienestar financiero a la alcaldía, que no sean esos que sólo sirven para señalar triquiñuelas para enriquecer al mandatario de turno y a sus financiadores de campañas con las contrataciones. Creo que están metiendo demasiado terror.

  11. Vivi ortiz dice:

    Que vaina… cada vez que se elije a alguien es un salto al vacio..por que muchos podran tener miles de planes escritos que nunca llegan a realizar. Muchos son elegidos pero los que gobiernan y dirijen no son ni ellos, terminan ciendo titeres de los empoderados. Entonces hay que ser coherentes. Dejen de criticar de presumir. Mejor dediquense a trabajar por mejorar desde tu casa ahi es dond comienza el verdadero cambio de vida de ciudad y de pais. Se tenia q decir y se dijo.

  12. franklin dice:

    es mejor una obra terminada que una obra prometida pagada y robada porla maquinaria prefiero un error de este señor dau a que los mismos sigan enriqueciendose senti lo mismo cuando vi que el señor no tiene experiencia pero ojala los politicos de siempre no lo envicien con su mala praxis y siga siendo honesto confio en las buenas intenciones de dau y si se equivoca po lo menos seria por su desconocimiento no por la intencion de robo de los demas despierta cartagena todos seamos veedores y no como el periodista de esta pagina que parece ser no tiene esperanzas en el cambio

  13. ramon hernandez dice:

    mejor auguremos una buena gestión al muevo alcalde no lanzando criticas destructiva sin todavia llegar ala plaza de la aduana dejemos las diferencias políticas y rodiemos al nuevo mandatario

  14. Javier Pacheco dice:

    Señor Juan Diego Perdomo, con todo respeto le digo, que su columna de opinión dice más de usted (y de sus posibles amigos), que del alcalde electo y su capacidad para gobernar. Me pregunto si usted es realmente Cartagenero, y en caso que lo sea, me intriga su magna ceguera o su nivel de masoquismo perpetuo para seguir viendo con impotencia como destruyen la ciudad y arrasan con el dinero público las nefastas casas políticas que nos tienen en la ruina y en un atraso absoluto.

    Lo invito a revisar las cifras de pobreza, de desigualdad, los problemas sociales, a darse un paseo por la universidad pública, por el hospital universitario (y por los diferentes CAP y hospitales locales); y de paso, investigue qué tanto dinero le ingresa al departamento (y a la ciudad específicamente), y qué tanto se hubiese podido invertir en los últimos años y no se hizo. Esto habla más de agresión e irrespeto a la institucionalidad, al pueblo y a ley, que a lo que usted hace referencia.

    Por consiguiente, no se cómo se atreve hablar de capacidad para gobernar y ejecutar proyectos si nunca lo ha habido. Lo que conocemos la mayoría de los Cartageneros es sólo robo y corrupción, una plaga que le ha impedido a la ciudad progresar. Y ha sido así, a pesar de existir en papel (que para usted es lo importante) un plan de gobierno serio y estructurado, con toda la planeación jurídica y financiera… o muy a pesar, de que los alcaldes previos hayan manifestado en campañas y/o debates propuestas concretas y serias de gobierno.

    De tal forma, que para el Cartagenero de bien, que sé son la gran mayoría (y así quedó demostrado), elegir un candidato que no sepa explicar en su momento qué es un POT; pero, que tiene un historial significativo de combate anticorrupción, una motivación inmensa para transformar a Cartagena y una visión estratégica de gobernabilidad (porque sí la tiene, como como usted manifiesta), siempre será más importante, que elegir un candidato con gran oratoria y todo el conocimiento en administración pública; pero, que no inspira honestidad, confianza ni mucha diferencia con sus predecesores.

    Es la gran victoria de Cartagena, no existía otro aspirante que inspirara confianza, todos los demás tenían algún historial sospechoso. Sabiendo eso, ¿Por quién querías que votara el pueblo? ¿Cómo puedes pretender que el pueblo (cansado de lo mismo) se sienta burlado nuevamente? No entiendo, por tanto, tus párrafos llenos de pesimismo, de fatalidad, de amargura, como si se sintiera… haber sido derrotado en las urnas y engañado por las encuestas.

    Debo advertir, por último, sin temor a equivocarme, que el alcalde Dau durará más de seis meses en el cargo, que muchos corruptos serán investigados, se podrá invertir en el pueblo el capital, gobernará con transparencia y que juntos podemos transformar para bien la ciudad.

  15. Cristian Jesús dice:

    Este periodista escribe en un tono desafiante , casi que dandoselas de adivino político , aterradora forma de describir un escenario que no es el que parece. Acierta en algunos puntos , pero en otra , solo es una forma muy cachacona de describir un escenario político de una ciudad caribeña como cartagena , que no salto al vacío, vive de trampolín en trampolín viendo con cuál llega más alto. A la ciudad que se mueve porque se arrastra paralítica entre las demás, le llegó quien le ayude con las manos a levantarse y andar siquiera con prótesis.

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial