Confiar hasta lograr

Por Bladimir Basabe Sánchez *

Hay que ser capaz de enojarse con la persona indicada, en momento y grado adecuados, y con un fin y una forma apropiados”. Esta es una buena definición de asertividad. ¿Quién no ha ‘pelado el cobre’ tratando de hacerlo o, por lo menos, intentarlo? Que lance entonces la primera carta: es esencial aprender a identificar una motivación, una fuerza que hale y empuje al proceso de inicio, sostenimiento, dirección y culminación de algo que simplemente queramos hacer realidad. Motivarnos porque el empleo nunca nos falte, para la sabiduría en tiempos tormentosos, con amor hacia uno mismo y sanamente compartido con un semejante, o por cumplir nuestros sueños, requiere blancos u objetivos de la conducta motivada.

Todas las personas somos capaces de hacer realidad tres tipos de motivos: aquellos que son innatos como satisfacción del hambre o sed, necesidad de aire o evasión del dolor; otros de estimulación como creatividad y contacto físico; y finalmente los basados en impulsos y metas aprendidas como necesidad de poder, filiación, aprobación, creación de páginas web o seguridad y logro. Lo importante es saber hacerlo y cómo proceder a hacerlo.

En ocasiones, a muchos nos falta ‘un centavo para el peso o nos concentramos en las sombras que no dejan ver el bosque. De esta forma los esfuerzos pueden arruinarse, nos ganamos males de salud y los logros dejan de ser agradables. En épocas en las cuales anhelamos crecer y superarnos ampliamente a pesar de las derrotas individuales y colectivas, la inteligencia emocional se convierte en la carta bajo la manga, el secreto y arte del autocontrol hecho éxito.

Aprendiendo a aceptar que las emociones son útiles, que temamos lo peor aunque deseamos lo mejor (esperanza), que avancemos hacia metas pensadas y disfrutadas (alegría), o que evidenciamos el buen trato de alguien (gratitud). El cultivo de la emoción positiva, por muy obvio que sea, vale la pena por el simple hecho de ser una estructura que permite el anclaje de situaciones de vida.

Las buenas decisiones combinan emoción y razón, en beneficio propio. Y saldrán mucho más a flote cuando soltemos las cargas y sintamos un mejor control, como nunca antes quizás se había experimentado.

Mantenernos en el esfuerzo, compartiendo las tareas, siendo ejemplo para uno mismo mientras se disfruta cada paso logrado: eso es confianza hecha realidad.

Feliz Día de Amor y Amistad.

* Psicólogo especialista, docente universitario, ambientalista y director de Salvemos Varadero.

 

 

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