Un año de gobierno con el sello de Pedrito Pereira: lo bueno, lo malo y lo feo…

El 20 de septiembre de 2018, hace exactamente hoy un año, al asumir las riendas del Distrito en medio de la crisis político-administrativa más grande por la que ha atravesado Cartagena en su vida republicana, el abogado cartagenero Pedrito Pereira Caballero manifestó que sería “un alcalde que promueva la unión de los cartageneros” y que no había llegado al Palacio de la Aduana “a dividir sino a sumar; le llegó la hora a Cartagena de superar la polarización, trabajando unidos para alcanzar los grandes retos y desafíos que tenemos que afrontar”.

Ante la notaria Cuarta del Círculo de Cartagena, Evelia Rosa Ayazo de Mendivil, y teniendo como testigos a decenas de dirigentes gremiales, políticos, comunales y comunitarios de la ciudad, el alcalde designado se comprometió también a basar las acciones de gobierno en cuatro principios fundamentales: “la eficiencia y transparencia de la gestión administrativa, la seguridad y convivencia ciudadana, la disminución de la pobreza y la reactivación económica“.

Hoy, 12 meses después de asumir su encargo, llegó la hora de los escrutinios (por parte de la comunidad) y de la rendición de cuenta (por parte del propio funcionario), de cara a establecer qué tanto avanzó en sus distintos propósitos.

El informe oficial lo presentará el mismo alcalde este viernes, a partir de las 9 de la mañana, en el auditorio del Tecnológico Comfenalco en el barrio España, donde estarán presentes -asimismo – los integrantes de su gabinete y los miembros del Consejo Territorial de Planeación

Por su parte, el balance que la comunidad debería hacer a los 365 días de Administración de Pereira Caballero, a escasos 102 días de iniciarse otro periodo constitucional con un nuevo inquilino en el Palacio de la Aduana, le corresponde (o le debería corresponder) a la Academia, los gremios y otros actores, entre estos los más importantes medios de comunicación.

Como un aporte a este último propósito, Revista Metro hará un recuento de los hechos más destacados de la Administración de Pedrito Pereira, dependencia por dependencia.

Para ello, de igual forma, abordamos al mandatario de los cartageneros y le preguntamos -inicialmente – cómo encontró y cómo cree que ahora se encuentra la Administración Distrital.

Usted lo ha venido mostrando en su portal y la mayoría de los ciudadanos lo saben: como consecuencia de una profunda crisis política y administrativa, el gobierno del Distrito estaba sumido en la incertidumbre“, fue su inmediata respuesta; “los procesos administrativos estaban estancados; la gobernabilidad estaba en sus peores niveles; muchos proyectos estaban paralizados y, como usted ha advertido también, la desconfianza de la ciudadanía en las instituciones locales había llegado a niveles muy graves”.

No fue tarea fácil“, respondió sobre los avances en cada uno de esos temas; “pero gracias a Dios logramos retomar el rumbo gracias a la aceptación que diversos sectores hicieron a mi convocatoria de unidad por la ciudad, al respaldo brindado por el Gobierno Nacional y al generoso acompañamiento de diversos sectores ciudadanos“.

¿Cómo definiría, en consecuencia, lo que ha sido para usted este año de gobierno?

Pienso que, al margen de los resultados tangibles de estos 12 meses, y que presentaremos con detalles en nuestra rendición de cuentas, este fue definitivamente el año de la confianza para Cartagena, ya que logramos, con el apoyo de muchos actores tanto locales como nacionales, que tanto la dirigencia como los ciudadanos del común volvieran a creer en la institucionalidad. No obstante, debo decir que este ha sido un año de transición, pero no solo en lo que refiere al período de gobierno sino también en otros aspectos de fondo: transición en el enfoque de gobierno; transición en los procesos administrativos; transición en las relaciones institucionales y transición en las relaciones con los ciudadanos.

– Sobre ese enfoque de gobierno que menciona, ¿cuál es el suyo exactamente?

Ha sido básicamente un enfoque centrado en la eficiencia y la transparencia como ejes de la acción pública, y de respeto e inclusión de los ciudadanos como destinatarios esenciales de la acción de gobierno.

– Usted logró lo que parecía imposible: que amplios sectores ciudadanos, en un corto tiempo, volvieran a creer en el Gobierno distrital. No obstante ello, muchos piensan aún que Cartagena es una ciudad ingobernable. ¿Está de acuerdo con esa afirmación?

– No estoy de acuerdo. Si bien la ciudad es compleja, pienso que la gente tiene sobradas razones para las prevenciones y para la incredulidad; ha soportado muchos engaños y saqueo de sus recursos; pero la comunidad también tiene la capacidad de identificar cuándo se hacen las cosas bien y, cuando ello ocurre, vuelca su respaldo y participa activamente en la toma de decisiones. Particularmente he sentido ese respaldo ciudadano, como reacción espontánea a lo ejecutado en este año de gobierno.

Lo bueno, lo malo y lo feo

LO BUENO

– Usted hará ante la comunidad una rendición de cuentas pero, adelántenos: ¿cuáles son, a su juicio, las principales realizaciones que le deja a Cartagena?

Claro, en la rendición de cuentas las expondré en detalles, pero podría enumerar algunas cómo haber logrado por fin abrir y poner en funcionamiento el Mercado de Santa Rita; haber garantizado los recursos para las obras de protección costera de Cartagena; haber reactivado y terminado las obras de protección costera en Tierra Bomba; haber adecuado los escenarios deportivos para los Juegos Deportivos Nacionales; haber realizado la mayor oferta institucional de vivienda de interés social realizada en los últimos 30 años; haber ampliado el parque automotor de Transcaribe; haber conseguido que se aprobaran los recursos para la limpieza de los canales pluviales; haber avanzado en el mejoramiento de la malla vial de Cartagena y haber suscrito un convenio para gasificar a Tierra Bomba, entre muchos otros que se me escapan. Como usted verá, sin falsas modestias, creo que la ciudad ha visto más realizaciones en este año que en varios periodos completos de gobiernos anteriores. 

LO MALO

– Se habla de recuperación de la confianza ciudadana, y de la aceptación de su gestión en amplios sectores, pero también de que varios dirigentes políticos aún intentan poner palos a la rueda de su administración; en general, ¿cuáles han sido los mayores obstáculos que le ha tocado sortear como alcalde?

– Han sido muchos, pero como la mayoría de ellos se han superado; prefiero no mencionarlos. Sin embargo, hay unos que no solamente me ha tocado afrontar a mí sino a todos los gobiernos. Me refiero, por ejemplo, a las limitaciones para tomar ciertas decisiones, como resultado de las múltiples jurisdicciones legales que existen en nuestro territorio. Usted y la ciudad saben que hay temas que aparentemente son de resorte del Distrito pero en la práctica la decisión no la puede tomar el alcalde sino entidades como la Dimar, o el Ministerio de Cultura o Cardique, entre otras.

LO FEO 

– Ya veo que no quiere referirse a ciertos hechos negativos, pero algunos han trascendido a la opinión pública, como la animadversión que le profesan varios dirigentes políticos, entre ellos el exsenador William Montes Medina, que han intentado sacarlo a sombrerazos de la Alcaldía. ¿Cómo ha asumido esa difícil situación?  

– La política tiene su propia dinámica y en ocasiones maneja una lógica diferente al sentido común. Quienes hacemos parte de ella la conocemos y sabemos que hay que ser pacientes, mesurados y tolerantes con algunas decisiones.

– Pero hay casos de casos; por ejemplo: se dice que a pesar de la expresa contradicción que tiene con William Montes aún le mantiene usted importantes cuotas políticas al cuestionado exsenador. ¿Ello hace parte de esa dinámica o esa lógica a la cual usted hace referencia?

– Independientemente de afinidades políticas, en el ejercicio de la función pública se deben tener en cuenta las capacidades e idoneidad de las personas. Créame que los funcionarios que hacen parte de mi equipo es porque se han ganado mi confianza por la eficiencia en el ejercicio de sus funciones. No me detengo a revisar sus comportamientos políticos, a menos que estos incidan en la acción de gobierno.

– Las contradicciones con Montes se han visto reflejadas en el Concejo; justamente los concejales de los afectos del exsenador son allí sus principales contradictores. En general, ¿cómo han sido sus relaciones con los concejales durante su encargo?

– Han sido unas relaciones cordiales y de respeto mutuo. La Administración ha encontrado en la corporación su apoyo para el trámite y aprobación de los proyectos que hemos presentado, y cuando lo ha considerado ha presentado sus observaciones u objeciones. También ha cumplido con rigor y plena autonomía su misión de control político.

 

 

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