Horizonte electoral de Cartagena de Indias

Por Juan Conrado Ovalle *

Fiel reflejo de la ciudad, es lo que estamos observando en todo el proceso electoral que conllevará a escoger el próximo 27 de octubre alcalde, gobernador, concejales y ediles. La incertidumbre es inmensa, los resultados de las encuestas publicadas principalmente en lo relacionado con la Alcaldía de Cartagena de Indias están ejerciendo gran influencia sobre sectores ciudadanos cuya característica principal es acomodarse y sumarse a quienes muestran opción de triunfo, importándoles muy poco cómo están financiando sus campañas, las propuestas de gobierno y mucho menos a qué intereses o actores estratégicos representan.

Al observar y analizar las diferentes opciones de candidatos para llegar al Palacio de la Aduana encontramos un número significativos de candidatos, lo cual no puede entenderse como indicador de una mayor y madura democracia; por el contrario, apreciamos la presencia de muchos partidos y movimientos con personería jurídica que poco dicen de la representación que han delegado en personas que hasta hace pocos días pertenecían a otras organizaciones políticas, lo cual nos reafirma contundentemente que los partidos políticos han dejado de existir en su esencia ideológica para convertirse, en su gran mayoría, en agencias negociantes y otorgadores de avales al mejor postor.

Para profundizar la crisis político administrativo en la cual se ha visto sumida la ciudad en la última década, y cuando consideramos que la oportunidad de las elecciones del 2019 serían la ocasión para corregir el rumbo y enrutar la ciudad por la vía del desarrollo social y económico que se refleje en una mejor calidad de vida para los ciudadanos, lo que se vislumbra es que seguiremos en las mismas, siendo optimistas, por no decir que peores, ya que si consideramos y tomamos como parámetro los resultados que nos muestran las encuestas encontramos que los candidatos que encabezan las mediciones son aquellos que están haciendo grandes inversiones en hacerse elegir, lo cual es presagio de mal gobierno, dado que una vez instalados en el poder su atención principal estará enfocado en recuperar las inversiones realizadas para así cumplirles a sus financistas y actores estratégicos que lo llevaron al poder, haciendo de la solución de los problemas de la ciudad una oportunidad para grandes negociados.

Por otra parte, tratando de encausar y canalizar la votación lograda en la ciudad por Gustavo Petro Urrego en la segunda vuelta presidencial, encontramos un grupo de candidatos señalados como ‘alternativos’, denominación que se ha venido desdibujando dada la procedencia y antecedente político de algunos candidatos allí agrupados, generando entre ellos falta de confianza y credibilidad, además de no consolidar unas propuestas o propósitos de ciudad que los identifiquen, quedando los deseos de unidad en solo intenciones con los desgastes y confusión que generan al electorado.

En última instancia ha surgido un cuarteto de aspirantes denominados    ‘independientes’ (¿de qué?), que aspiran a llegar a un acuerdo para escoger un candidato o candidata único de ese colectivo. La intensión puede ser sana, sin embargo observamos que por procedencia política y antecedentes de los integrantes muy difícilmente se podrá consolidar una unión que canalice  la voluntad de los electores y lograr unas mayorías en las urnas, a no ser que se trate de una estrategia para luego fortalecer una candidatura muy bien vista desde la Vicepresidencia de la República.

Para completar encontramos otros candidatos haciendo gala del más profundo populismo, principalmente en los corregimientos y barrios periféricos sumidos en el abandono, ofreciendo dádivas de diferentes naturalezas a unos electores que por su vulnerabilidad terminan votando sin saber por quién.

El horizonte que se avizora para la ciudad es sombrío ya que tenemos una ciudadanía sumida en la indiferencia y la resignación, que poco cree en los actores políticos y termina en gran medida aceptando y acomodándose a las imposiciones que desde ciertas esferas se generan, en ello encontramos no solo pueblo raso sino también empresarios, líderes comunales, sindicalistas, miembros de gremios económicos, profesionales y comerciantes, entre otros.

Solo nos resta a los ciudadanos conscientes de que podemos construir una mejor ciudad prepararnos para establecer una férrea vigilancia sobre los actos de gobierno cualquiera de quien sea el alcalde que se elija.

* Ingeniero industrial, docente universitario y consultor empresarial.

 

1 Comment

  1. Betty Pomares Herrera dice:

    Excelente trabajo felicitaciones por su documentación e investigación redacción e información muy completa. Es una nueva propuesta llena de muchas expectativas.. Muchos éxitos doctor Juan Conrado otros muchas bendiciones

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