La patria estúpida, vergüenza del siglo XXI

Por Óscar Eduardo Borja Santofimio *

De niño, aprendí en la clase de historia que la ‘Patria Boba’ obedecía al nombre que recibió nuestra República de Colombia durante un difícil periodo, el cual inició con el grito de independencia de la corona española, dado en  Santa Fe de Bogotá el 20 de julio de 1810; también aprendí que el periodo de ‘patria boba de la efímera libertad se prolongó por seis años  hasta la reconquista española de 1816, a cargo de Pablo Morillo, quien al mando de un poderoso ejército impuso un régimen de terror, con el cual sometió y recuperó para la corona a Cartagena en diciembre de 1815 y a Bogotá en mayo de 1816.

Morillo mandó a fusilar a muchos patriotas, entre ellos a Camilo Torres (presidente de las Provincias Unidas de 1815 a 1816), terminando así la Patria Boba y dando inicio al ‘Régimen del Terror’ de Morillo.

Los criollos pensaron que con un grito de independencia  y sacando al virrey de la época se liberarían de la tiranía para poder formar en las provincias un paraíso; lo que pasó fue que mientras empezaron a matarse entre federalistas y centralistas (porque estaban divididos y no se pusieron de acuerdo) regresaron los españoles y reconquistaron a sangre y fuego.

La coincidencia del histórico periodo de la patria boba con la realidad actual del país es la violencia. Cuando pensábamos que la firma de un tratado de paz sería la solución y viviríamos en un estado de tranquilidad, ingresamos a una época que bien podría llamarse ‘la patria estúpida’; actualmente no hay lucha entre centralistas y federalistas, hoy se pelean entre politiqueros corruptos a punto de matarse por el poder y por el presupuesto, se dedican a saquear la salud, la educación y la infraestructura, mientras la inseguridad reina en las calles y en los campos; está comprobado que somos un país de cafres, de ignorantes incapaces de darnos cuenta que estamos al borde de una guerra interna, que nos hemos equivocado repetidamente eligiendo alcaldes, gobernadores senadores y presidentes sin hacer un control político a lo prometido en los programas de gobierno.

Somos la generación que es sometida al régimen del terror, de la corrupción y del saqueo, pero no por una corona extranjera sino por nuestros coterráneos, profanos, corruptos y sinvergüenzas. Pasamos de ser la patria boba para convertirnos en la patria estúpida. Ojala aparezca un fiscal o una corte que ante la imposibilidad de fusilar a los culpables, los meta en la cárcel hasta que se pudran, para que el periodo de la patria estúpida no se prolongue hasta el Siglo XXII.

Que la historia nos perdone y que Dios nos proteja.

* Abogado especializado en Derecho Constitucional y Procesal de la Universidad Libre

 

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