Nos llegó el momento

Por Reynaldo Tovar Carrasquilla *

¿No le parece paradójico e inconsistente que convivan en la ciudad del turismo, de los festivales y de los congresos la pobreza con la riqueza?” Eso se preguntaba Carlos Caballero Argáez hace un par de años.

Y es que, exactamente, como lo referenció el Documento de Investigación No. 28 del Centro de Estudios del Trabajo -Cedetrabajo, “Cartagena es una ciudad con profundos contrastes y estructurales desigualdades sociales, en donde el crecimiento de la económica local no se refleja en el mejoramiento de las condiciones de vida para la inmensa mayoría de sus habitantes”.

Y con estas afirmaciones coinciden líderes y académicos que han esbozado la gran crisis que vive la ciudad.

Advierte Markus Gabriel, director del Centro Internacional de Filosofía de Alemania y creador del ‘nuevo realismo’ alemán, que en la actualidad hay un doble riesgo: “El ejercicio de la política sin ciencia y el ejercicio de la ciencia sin filosofía”; la política sin ciencia es nada y la ciencia sin filosofía también es nada. “Sin ellas, somos muy manipulables”.

Nada más ajustado a nuestra realidad local lo aseverado por Gabriel. En la ciudad Heroica la política se ha ejercido sin ninguna base, buscando un bien específico y particular, y en ello hemos sido copartícipes de nuestra propia manipulación, perdiendo el verdadero valor, ya que sin una activa participación ciudadana la democracia pierde su razón de ser, su representatividad y su legitimidad

Ad portas de un nuevo proceso electoral, es decir ante una nueva oportunidad para definir el gobierno que Cartagena necesita, los ciudadanos debemos hacer un alto en el camino y analizar con el debido rigor  las propuestas de los distintos candidatos, con el propósito de elegir libremente pero de manera consciente, con base en los programas de gobierno propuestos.

Cartagena no puede seguir rezagada con respecto a los Índices de Progreso Social -IPS, el cual es un modelo de medición integral que permite valorar el bienestar de las personas en una sociedad determinada, al margen de las medidas económicas que se adopten, que se soporta en el análisis de tres dimensiones: las Necesidades Humanas Básicas, los Fundamentos de Bienestar y las Oportunidades.

Este análisis lo ha realizado la ‘Red de Ciudades Cómo Vamos’ agrupando indicadores en 12 componentes: Nutrición y salud, agua y saneamiento básico, vivienda, seguridad personal, acceso al conocimiento, acceso a información y comunicaciones, salud y bienestar, sostenibilidad ambiental, derechos personales, libertad personal y de elección, tolerancia e inclusión, acceso a educación superior. Y en el último análisis, realizado en al año 2018, nuestra ciudad ocupa el 9° puesto entre las 13 principales ciudades.

Definitivamente nos llegó el momento improrrogable de elegir un gobierno estable, sin ningún tipo de duda que afecte la continuidad del programa de gobierno que elijamos; debemos desterrar el fantasma de los ‘Gobiernos Interinos’; no podemos permitir que existan ‘Gobiernos Alternos’ con agendas ocultas, y mucho menos aceptar que haya ningún tipo de peajes. En otras palabras, urge un gobierno comprometido con el progreso de todos y no con el desarrollo de unos pocos.

No podemos pasar por alto que también le llego el momento a nuestra clase empresarial, la mayoría de la cual ha sido indolente, permisiva y copartícipe de la debacle política, social y económica que vive nuestra ciudad.

Deben hacer un alto en el camino, un ‘mea culpa’ y un acto de contrición  para que, entre todos, podamos lograr mejoras en todos los índices y dimensiones, que impacten positivamente en un crecimiento sostenido con políticas públicas estables.

* Abogado y Director Ejecutivo de Transparencia Caribe

 

Comments are closed.

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial