Por el restablecimiento de la decencia en la Administración Pública

Por Carlos Ardila González *

Fue impresionante el movimiento de personas desprovista de jerarquías políticas para respaldar (…) a Pedrito Tomás Pereira (…). Si fue espontáneo, como lo creo en gran medida, constituye el mejor galardón para Pereira“.

¿Qué hizo este ciudadano para granjearse tal respaldo y cuál la causa de su no reelección? Aventuro mi explicación“.

Pedrito Tomás Pereira, un joven y despierto abogado, probo y sencillo, restableció la decencia (…), fungió sus tareas con disciplina y dentro del marco legal, respetó la carrera administrativa y se abstuvo de malversar los fondos públicos que le correspondió manejar. En suma, obró con ceñimiento a la ley y a la ética o, en otras palabras, cumplió con su deber y fue fiel al juramento prestado al asumir el cargo“.

Hizo lo normal en un hombre de bien y en un servidor público en una sociedad civilizada, bien dirigida. En Cartagena es poco frecuente que tal se conduzca alguien elegido por políticos para un cargo tradicionalmente colocado al servicio de la política“.

De allí el justo reconocimiento que suscitó un funcionario que sale sin la estela de haber producido movimientos burocráticos injustos por complacer concejales (…), sin haber despilfarrado el presupuesto y libre de acusaciones por conducta impropia“.

Justamente esa actuación que le deparó el homenaje de muchos ciudadanos le garantizaba que su reelección carecía de la más mínima posibilidad“.

“(…) Pereira tenía ganado el disgusto persistente y enconado de casi todos los concejales por su actuación recta. Era (…) incómodo, desagradecido y desobediente pues desatendía los requerimientos burocráticos (…). Era insoportable porque trabajaba como Dios manda“.

Este reconocimiento a la labor de Pedrito Pereira Caballero, en el cuerpo de una columna de opinión publicada el domingo 28 de enero de 2001 en el diario El Universal, elaborada por su entonces director Héctor Hernández Ayazo, bien pudo ser expresado en julio de 2019 a propósito de otros hechos similares (leer ‘¿Qué pasó en la Personería?‘).

En aquel entonces, hace más de 18 años, amplios sectores ciudadanos respaldaban la reelección de Pereira Caballero en la Personería del Distrito, pero la mayoría de los concejales tenían razones para querer lo contrario.

Hoy, por lo visto, se repite la historia. Y lo expuesto por el desaparecido columnista lo reiteró la exrectora de la Universidad Jorge Tadeo Lozano – seccional del Caribe, Roxana Segovia de Cabrales, en un atinado tuit: “Quizás la mejor carta de presentación de Pedrito Pereira es que precisamente no lo quieran varios políticos regionales.

A escasas semanas de las próximas elecciones regionales, conviene mirar el espejo del pasado y -claro está – lo que de él pueda reflejarse en el presente, para resaltar la importancia de restablecer la decencia en el ejercicio de lo público.

En su cuenta en Twitter, el empresario y filántropo barranquillero Samuel Azout Papu promovió el hashtag #CosasQueNoSeCompranConPlata y aseguró que “la decencia es una de ellas“.

Ello: una irrefutable verdad, deberían tenerlo claro los candidatos pero, sobre todo, la ciudadanía cartagenera.

Porque si hay algo que nos deja como enseñanza la crisis padecida por la Ciudad Heroica en la última década es que al frente de su destino deben estar, siempre, unas personas decentes.

Pedrito Pereira, alcalde, julio de 2019 – Pedrito Pereira, personero, enero de 2001

* Director de Revista Metro

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