Pobreza y dirigentes

Por Germán Danilo Hernández *

El excodirector del Banco de la República y actual rector de la Universidad del Norte, Adolfo Meisel, es un crítico severo de la dirigencia local, por su falta de compromiso para superar la pobreza y la desigualdad en la ciudad. En su reciente columna ‘La loma de Albornoz, publicada en El Espectador, denuncia cómo ese sector, contiguo a la zona industrial de Mamonal, es un lamentable ejemplo de lo que ha sido el crecimiento de la Heroica.

Asegura Meisel que ese barrio no se ha beneficiado de los miles de millones de dólares que en los últimos 30 años han invertido los sectores público y privado en el complejo petroquímico que tiene como vecino, y hace la siguiente reflexión:

Podemos decir que la Loma de Albornoz y las zonas aledañas como Henequén y Arroz Barato, así como los barrios que van desde las faldas de la Popa hasta El Pozón a lo largo de la Ciénaga de la Virgen, son la prueba dolorosa de la irresponsabilidad de la dirigencia cartagenera que no ha tenido, en estos tiempos de auge industrial, portuario y turístico, el menor interés en mejorar la situación de pobreza que viven cientos de miles de cartageneros”.

Ya en investigaciones anteriores el experto economista había presentado fórmulas que conllevarían a la superación de la pobreza en Cartagena, con inversiones manejables para el capital fiscal que tiene la ciudad, pero advirtiendo que no se hacen solamente por falta de interés de la dirigencia local.

El análisis, con el que concuerdan numerosos académicos, investigadores y opinadores, coincide con la decisión de un importante grupo de empresarios de meterse de lleno a la contienda política para llevar su propio candidato a la Alcaldía en las próximas elecciones, previo un proceso con varios aspirantes.

Pienso que los empresarios están en todo su derecho de adelantar tal proceso, como demostración de compromiso para con Cartagena, pero éste debería estar acompañado de una revisión, y ojalá reconsideración, de las grandes brechas que le separan del resto de la ciudad, a las que se refiere el rector de Uninorte.

No tengo dudas de que una eventual Alcaldía en manos del empresariado local impulsaría grandes obras y megaproyectos, que contribuyan al aumento de la competitividad de la ciudad y al consecuente auge industrial y empresarial. No obstante, desde ya deberían poner sobre la mesa sus cartas frente a la inversión social.

Queda claro que Albornoz no es la mejor carta de presentación del compromiso social de los empresarios de Mamonal, por tanto el proceso político en ciernes haría bien en señalar una ruta de acción, que conlleve a replantear el desinterés de la dirigencia por combatir la pobreza, denunciado por Meisel.

* Periodista, columnista, docente universitario y asesor de comunicaciones

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