“Tengo claro que era una publicación falsa”; pero aún así va porque va…

Por Carlos Ardila González *

A mediados de este año, la dirigencia del Centro Democrático, encabezada por el expresidente de la República y actual senador Álvaro Uribe Vélez, denunció que durante una manifestación política en La Loma, Departamento del Cesar, varios seguidores del entonces candidato a la Presidencia, Gustavo Petro Urrego, habían soltado centenares de abejas africanizadas con el fin de sabotearles la reunión.

Dicha información, que resultó absolutamente falsa (sí hubo presencia de abejas africanizadas, pero no manipuladas por los petristas, como demostraron las autoridades), fue calificada como una  fake new, “esas sartas de falacias difundidas por portales noticiosos de dudoso origen pero también por diarios, semanarios y programas radiales y televisivos, que luego se replican de forma masiva por las redes sociales con el fin perverso de engañar y desinformar“, como se señaló en la nota ‘La parábola de las abejas‘ publicada para esa fecha por este portal.

En esa oportunidad, el senador uribista Fernando Araújo Rumié publicó en su cuenta en Twitter: “En la Loma, Cesar, lanzan abejas contra los ciudadanos en reunión con el presidente Uribe. Bio terrorismo. Pacifistas de boca pero con odio. Hay personas afectadas“. Y, aunque se probó que ello no fue cierto, el congresista jamás bajó la falsa noticia ni rectificó su error o falsedad.

Hoy, seis meses después, se produce otro hecho que permite -de igual forma – reflexionar sobre los perjuicios que suelen causar las fake news.

En su cuenta en Twitter, la abogada y comunicadora social Susana de León publicó dos fotografías, en una de las cuales aparece la ‘Ventana al mundo‘ construida en la capital del Atlántico por la firma Tecnoglass, con la frase: “Mientras en Barranquilla tenemos #LaVentanaAlMundo para mirar y que nos mire el mundo entero, además del árbol más bello del país, en Cartagena tienen una decoración no apta para menores de edad” (ver fotografía).

De manera inmediata, varios cibernautas intentaron que Susana corrigiera su error: era evidente que la otra imagen colgada no era ningún lugar de Cartagena, como ella aseguraba. De hecho, el ropaje de las personas que en ella aparecen: abrigos y en algunos casos pasamontañas, dejaban claro que no se trataba de ningún lugar de la Región Caribe. (leer mensajes a Susana de León).

Pero habrían de pasar mucho tiempo, varios retuits y algunos comentarios para que Susana admitiera que la foto publicada no era de Cartagena, pero -curiosamente – no lo reconoció como un error.

Cuando Revista Metro publicó: “llama la atención que el comentario inicial, el del error, no haya sido desmontado ni rectificado. ¿Será entonces eso, un error, o será algo más?“, la respuesta de la tuitera fue: “¿la verdad? Tengo claro que era una publicación falsa. La publiqué con la esperanza de generar en los cartageneros una ola de rechazo y que se hiciera visible el amor por la ciudad. Pero nada, si acaso aparecieron 5 personas quejándose“.

En concepto de varios de quienes se ‘quejaron’ -sin embargo – la respuesta fue, al menos, desconcertante. Para uno de ellos: Carlos Almanza Agámez, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Corporación Universitaria Rafael Núñez y columnista de este portal, “la primera línea de defensa somos nosotros mismos, con nuestras acciones, no difamando ni creando fake news sobre nuestra ciudad, ni festejando y aplaudiendo cuando otros se burlan en respuesta al tuit. Yo lamento mucho este tuit; no me lo esperaba de una persona de nuestros afectos“.

También reaccionó a la justificación de la tuitera el comunicador social y -de igual forma – columnista de Revista Metro, Juan Diego Perdomo, señalándole: “Sí, Susana, aquí también, además de indolentes, mediocres y corruptos, somos idiotas y nos chupamos el dedo. Lo hiciste adrede, no te justifiques. Comparaciones odiosas basadas en fake news y con ínfulas de superiodidad que en nada aportan al debate público“.

A lo que Susana respondió: “Eso de ínfulas de superioridad es de tu propio resorte. Por cuenta mía lo que sí puedo decir es que en Cartagena es casi nula la participación de la empresa privada para beneficiar a la ciudad. Allá lo que se estila es el egoísmo y el individualismo“.

En efecto, mientras que la ex profesa fake new contra Cartagena fue rechazada de plano solo por muy pocos tuiteros, son decenas los que aplauden las constantes loas de la comunicadora cartagenera, hoy residente en Barranquilla, a ‘La ventana del mundo’, construída -como ya se dijo – por la empresa Tecnoglass de los hermanos Daes Abuchaibe.

Los Daes, como lo reveló el portal La Silla Vacía, son conocidos, donde son conocidos, “por ser dueños de una sólida fábrica que transforma y comercializa vidrio (..); por ser uno de los principales socios de una alcaldía que impulsa de manera permanente proyectos público-privados”, la de Alex Char Abdala; “y por la amplitud de su mano, que tiene a casi todo el mundo feliz con ellos” (leer ‘Los Daes, el poder desconocido del Caribe‘).

* Director de Revista Metro

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