Análisis de la demanda instaurada

Al analizar los cargos que motivan la demanda, la Sala advierte que esta etapa del proceso no se configuran las circunstancias factico – jurídicas que permitan la suspensión provisional del acto acusado, habida cuenta que la discrecionalidad ya mencionada le permitía al Presidente de la República la designación del Alcalde encargado de Cartagena de cualquiera de los ternados, sin agotar ninguna instancia.

No obstante, la máxima autoridad del Estado decidió escuchar en entrevista a los ternados e invitar a diversas organizaciones civiles de Cartagena a dichas entrevistas, actuación que, a juicio de la Sala, en este momento procesal no puede tenerse como una expedición irregular o como un exceso en el ejercicio de la competencia o como una violación del debido proceso, como pretende hacerlo ver el solicitante de la medida cautelar, pues, precisamente, el ejercicio de esa facultad discrecional le permitía al Presidente realizar entrevistas y audiencias con el propósito de garantizar los principios que respaldan su facultad, como son la legalidad, la transparencia, la eficacia, entre otros.

En efecto, al no existir un procedimiento reglado que obligue al Presidente de la República a seguir un trámite determinado para la designación en encargo del Alcalde del Distrito Especial, no puede hablarse en este momento de una expedición irregular del acto ni tampoco de un exceso en el ejercicio de la competencia, en la medida en que la única limitación que encontraba la máxima autoridad de la República radica en la propia terna y en los principios y derechos constitucionales, cuya violación no se advierte en este caso, pues, como se dijo, el primer mandatario no estaba obligado a llamar a entrevista y, en ese orden, no se puede entender la actuación como reservada o con evaluaciones cuyo resultado resulte secreto.

En consecuencia, el Presidente bien pudo adelantar entrevistas con el objeto de conocer un poco más a los ternados y evaluarlos, incluso, sin que la designación se convierta en un concurso de méritos o mute a un procedimiento reglado, en el que se deban adelantar audiencias o someter a publicidad los resultados, pues así no se encuentra consagrado en ninguna norma.

Tampoco advierte la Sala la violación a las normas superiores que invoca el demandante, pues, como se dijo, el Presidente de la República al designar a Pedrito Tomás Pereira Caballero como Alcalde encargado de Cartagena no excedió competencia que le fue atribuida para designar al alcalde encargado del distrito especial, ni vulneró el debido proceso, en la medida en que la entrevista, en oposición al dicho del demandante, logró rodear de transparencia la designación.

 

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