Por Juan Camilo Ardila Durante

Miles de momposinos y personas que vinieron de otros rincones de Bolívar y del país con el fin de gozarse la séptima edición del Festival de Jazz de Mompox se aglutinaron desde La Albarrada, donde hoy reposa la majestuosa escultura ‘Filigrana en Si Bemol’, hasta muy cerca de la tarima de la Plaza de Santa Bárbara, y disfrutaron sin señales de cansancio del concierto de clausura de un festival que cada día se hace más importante por la nómina extraordinaria de artistas que convoca y porque la Ciudad de Dios es ya hoy un destino turístico reseñado por innumerables colombianos y extranjeros que antes del evento no lo conocían.

El concierto inició con un regalo maravilloso que le hizo la Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar –Unibac – a Mompox: convocó a la Orquesta Sinfónica de Bolívar y al cantante de vallenato Jakobo Fonseca para interpretar versiones sinfónicas de algunos de los temas musicales más importantes en la historia del Departamento, como lo son ‘La Maestranza’, ‘La Hamaca Grande’, ‘Carmen de Bolívar’ y ‘Momposina’, entre otros.

Casi una hora más tarde, el maestro Óscar Acevedo, uno de los precursores del jazz en nuestro país y un asiduo invitado al Festijazz, se presentó en la tarima junto a su cuarteto para demostrarle al pueblo momposino que la relación del jazz con los ritmos colombianos representan un matrimonio feliz.

Después de escuchar a Acevedo se vino uno de los momentos más extraordinarios de la clausura del Festival y fue la llegada de Sonia Basanta Vides al escenario. El público aplaudía como si se tratase del fin del concierto, y es que Totó La Momposina, como todos la conocemos, es una de las artistas colombianas más reconocidas en el mundo y ella, como lo saben cada día más sus miles de admiradores, nació a escasos cuatro kilómetros de distancia de Mompox, en el municipio de Talaigua Nuevo.

Antes de que la magia de la voz de la gran Totó La Momposina se apoderara del corazón de los presentes y de los miles de personas que, a la distancia, observaban el espectáculo gracias al canal regional Telecaribe y las redes sociales, los presentadores del Festival: Jairo Martínez y Carolina de toto la momposinaPombo, invitaron al gobernador de Bolívar, Dumek Turbay Turbay, y a la directora del Instituto de Cultura y Turismo –Icultur – del Departamento, Lucy Espinosa Díaz, a brindarle un homenaje a la cantaora colombiana más reconocida en el planeta.

Estoy muy feliz de entregarle un reconocimiento a nuestra maravillosa Totó por la gran representación que ha llevado a nivel mundial del folclor de Bolívar y de todo el Caribe. Es una enorme alegría tenerla con nosotros una vez más para demostrarle todo el orgullo que nos genera como bolivarenses. ¡Gracias inmensas, Totó!”, expresó el gobernador mientras le hacía entrega del reconocimiento a la admirada artista.

Y lo que sucedió después ya pueden imaginárselo si no lo vieron: Totó hizo bailar a todos con sus canciones inmortales y nos dejó la sensación de que su legado cada día está más vivo que nunca.

La esplendorosa noche momposina era -de suyo – un homenaje a todas las mujeres presentes, pero sobre todo lo fue para las poderosas mujeres que engalanaron con su presencia la tarima instalada a un costado de la Plaza de Santa Bárbara. Una vez Totó culminó su magistral presentación, subió al escenario la artista española Concha Buika, quien, con su poderosa voz y canto único, hizo viajar a los asistentes -y observadores a la distancia – por el Río Magdalena, pasando imaginariamente por Guinea Ecuatorial hasta concluir felizmente en Palma de Mallorca, donde nació María Concepción Balboa Buika en 1972. Buika le cantó a la nostalgia de los amores que se fueron y que nos olvidaron, a las personas que jamás regresarán y le cantó -asimismo – a todas las mujeres para decirles que cada dolor del corazón las hace aún más fuertes.

Buika se fue y dejó la nostalgia de su partida, pero la pena duró muy poco gracias al estupendo grupo dominicano Retro Jazz, que volvieron al Festival para reiterarnos que el jazz es un género que se fusiona perfectamente con los géneros tropicales nacidos en Latinoamérica. Una vez más, esta banda interpretó a su manera clásicos del merengue que por generaciones todos hemos bailado en las voces de Sergio y Wilfrido Vargas y Juan Luis Guerra.

Después de las 3 de la mañana, cuando ya las horas de música eran incontables desde que el martes iniciase la programación general del Mompox Jazz Festival, parecía que los estragos del cansancio iban a vencer a los asistentes. Pero, no, señores. Adriana Lucía no lo permitió. La maravillosa cantante cordobesa se subió a la tarima de la Plaza de Santa Bárbara y con sus porros y cumbias logró que nadie se diera por vencido. Además, cerró con broche de oro su espectáculo y el Festival al interpretar con bailarinas vestidas de amarillo el tema ‘Vete’, cuyo video fue producido en Mompox.

En algún segundo de las 4 de la madrugada, para tristeza de todos, la música dejó de escucharse y el Mompox Jazz Festival 2018 se detuvo, empacó maletas y se fue en un ferry por el Río Magdalena. Ahora queda el difícil reto de esperar un año más para disfrutar de la octava edición del evento. Sin embargo, la nostalgia no durará mucho si se toma la decisión inteligente de visitar una y otra vez a Mompox, que cada día luce más encantadora. Ya más personas se han dado cuenta de que el Festival es un pretexto maravilloso para visitar esta tierra mágica que envuelve de pasión, amor, nostalgia y alegría a todo aquel que llega a ella. Adiós Festijazz 2018, hasta muy pronto ‘Ciudad de Dios’.

Así fue la noche de apertura del Festival

Antes de que iniciase a las 8:30 p.m. el gran concierto de apertura en la plaza Santa Bárbara de Mompox, el reconocido diseñador momposino Hernán Zajar presentó una pasarela denominada ‘Una noche blanca‘, un desfile con las mezclas en vivo de fondo de la DJ y modelo Natalia París. El blanco fue escogido como única tonalidad de las prendas de las modelos como “homenaje e inspiración en las casas antiguas de Mompox que, mayoritariamente, eran blancas”, como explicó el mismo Zajar.

Además de la presentación de la modelo y DJ Natalia París, el toque musical del primer evento de la noche también estuvo a cargo de la cantante Naty Botero, quien alternó con cantos de coros de jazz y aires africanos, que estuvieron a cargo de jóvenes artistas bolivarenses.

Una vez finalizado el desfile de modas del ilustre hijo de Mompox, la fiesta se trasladó de La Albarrada hacia la plaza Santa Bárbara, al frente de la imponente iglesia que lleva el mismo nombre, donde el turno fue para una nómina de lujo conformada por músicos formados en Unibac y artistas y colectivos de la talla de Monsieur Periné, Andrés Cepeda, El Gran Combo de Puerto Rico, Silvestre Dangond y Jorge Celedón.

La cuota de jazz estuvo a cargo de Antony Colleman, reconocido pianista estadounidense, y la agrupación Jazz and Jam de Unibac.

 

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