¿Que los árboles son un problema?

Por Bladimir Basabe Sánchez *

La frase de Tagore “Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros, pero ya no producirá flores”, resume vergonzosamente ciertas decisiones de interés particular consensuadas entre un grupo de ciudadanos del barrio El Socorro de Cartagena de Indias y la que se supone que debe ser la mejor autoridad ambiental del Distrito de Cartagena.

Iniciando el año 2018, nuevamente tenemos un caso de un ejemplar de bonga con más de 50 años de vida hecha trizas en pocas horas. Esto ocurrió a principios de la tercera semana del mes de enero.

Este árbol, anteriormente ubicado en una de las tan codiciadas (y no tan valoradas como se puede pensar) zonas verdes de este barrio – detrás de la Parroquia San Nicolás de la Roca- y que son un valor agregado importante en la planeación urbana, fue sujeto de una drástica tala con unas razones que solo rayan en la racionalización: estos árboles son “un problema”.

Definitivamente que, cuando la sociedad se une para provocar caos, sin un fundamento técnico pero basados en emociones negativas y sin pensar en las actuales condiciones ambientales y del planeta que son reales, llegamos a una conclusión certera: todo lo que se haga en contra de la protección del ambiente, así sea en El Socorro o en cualquier barrio, tiene efectos en el cambio climático que nos afecta a los más de siete mil millones de habitantes de La Tierra. ¿Acaso porque tumbamos un arbolito, como muchos menosprecian a las plantas, ¿“no va a pasar nada”? Respuesta tan errada como las que expresa el presidente de Estados Unidos, donde demuestra que tanto él como nosotros necesitamos saber cómo funciona el ambiente para no tomar decisiones tan equivocadas y vergonzosas.

Pena ajena me da saber que los acolitadores de este nuevo arboricidio cartagenero desconocen que el valor de los bienes y servicios ambientales que esta bonga gratuitamente nos regalaba vale más que todas las propiedades físicas aledañas; ¿o sea que con un árbol menos, seguiremos respirando? El problema es que la ciudad, y es algo real, se queda sin árboles: esto no se soluciona con palmeras o plantas ornamentales. Nosotros los cartageneros sí necesitamos revertir el pésimo indicador de un árbol por casi 20 habitantes. Pero parece que a algunos no les interesa mantener, o mejorar, la actual calidad del aire que respiramos.

A esos habitantes les digo: no tenemos ningún derecho a quejarnos cuando los rayos del sol se reflejen en nuestras casas con más fuerza. Allí sí extrañaremos la bonga, ¿cierto? Pero también tenemos el deber de compensar, técnicamente, con las plantas adecuadas, este daño que no tiene vuelta atrás. De niño, solía cruzar por la bonga para asistir a clases de música en la parroquia. Hasta mi hijo pequeño presenció lo que sucedió, y me encargaré que él conozca lo que tenemos que proteger, sin silencios cómplices. Igual acción se espera de los vecinos, que también tienen el deber de asumir el error y trabajar para su corrección.

Lo paradójico es que el Establecimiento Público Ambiental (EPA Cartagena) sí otorgó un permiso de poda…

 

* Psicólogo especialista, docente universitario, ambientalista y director de Salvemos Varadero.

 

 

Comments are closed.

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial