A los heroicos graduandos

Por Iván Sanes Pérez *

Estos primeros días de diciembre se tornan afanosos, de ambiente festivo, confundiendo lunes con sábados dentro del aire de nostalgia que nos embarga de cuando en cuando entre luces de intermitentes mil colores y árboles navideños que alternan dimensión y atracción. Y aunque el centro decembrino lo es la Navidad y la llegada del nuevo año, también hay algo tan nuestro que yace en estos primeros días del mes y merece especial reconocimiento: la graduación de miles de jóvenes heroicos (como su ciudad) que culminan sus estudios de bachillerato e inundan las redes sociales con las nuevas fotografías vestidos de toga y birrete, luciendo junto a sus familiares un diploma en letra de molde que les da el dignificante título de Bachiller. Hoy, precisamente a ellos van estas primeras palabras decembrinas.

Quiero felicitarte, bachiller. Felicitarte por tu grado. Me conmueve tu sonrisa en la foto, bajo ese birrete color fuerte que muy bien te sienta; me llena de emoción verte allí dentro de esa toga que bien complementa la radiante satisfacción del deber cumplido; me da aún más nostalgia cuando leo tus palabras, pues al lado de “lo logré” redactas unas palabras para las personas que te apoyaron siempre, para la mamá perseverante, para el papá que triplicó sus fuerzas, para el tío que suplió la ausencia, para el profe que en ti vio futuro. Tu foto en la virtual red me transmite ilusión, tu sonrisa y tus palabras me muestran que hay esperanza, que las metas de quienes propugnamos por la educación no son quimeras platónicas sino realidades heroicas que, con esfuerzo y rodeados de personas como las que mencionas al pie de tu foto, serán realidades materializadas en el futuro mediano y largo dentro de esta sociedad que requiere con urgencia actitudes como la tuya en esa vibrante foto. Te felicito por tu grado y te agradezco por esa esperanza mimetizada en tu sonrisa, acompañando el vestido de grado.

Quiero felicitar también a tus padres por ese logro familiar. Pero también quiero animarles a que sus esfuerzos –ya de por sí grandes – se redoblen para que la luz de la educación ilumine los rincones que aún yacen oscuros por la desesperanza en nuestras comunidades cuando se observan distintos focos delictivos o inmorales que enturbian el presente y hacen zozobrar el futuro. Sigan adelante, padres y madres, sigan adelante en la materialización de la acción educativa. Aún es posible la sociedad ideal con la educación como salida, como estandarte glorioso que brinda siempre el norte de esperanza. Eso sí: tengan mucho cuidado con la palabra que sale de sus boca, pues sus frases (así como sus acciones u omisiones) tendrán repercusión en el futuro de esta sociedad representada en el hijo o hija que hoy están viendo recibir su grado de bachiller.

Felicitaciones, muchacho, felicitaciones por tu grado. Pero sigue adelante, que el camino continúa. Vas por el sendero correcto. No oses desviarlo. Tu futuro, tu sueño, tu ilusión y tu utopía es también el constructor de esta sociedad que espera rauda por ti, que volverá a ser heroica por ti. Felicitaciones en tu grado.

* Abogado e ingeniero de sistemas

Twitter: @IvanSanes

 

Comments are closed.

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial