Ruidos por obras sin licencia, más alla de los edificios Portales de Blas de Lezo

El ruido alrededor de las construcciones ilegales en Cartagena comenzó a resonar luego de conocerse que el edificio Portales de Blas de Lezo II, que se desplomó el pasado 27 de abril dejando como consecuencia 21 obreros muertos, se construía con una licencia falsa, pero retumbó como un mayúsculo escándalo, y tomó ribetes nacionales, cuando se supo que un porcentaje demasiado alto de las obras que se adelantan en Cartagena no cuentan con licencia de construcción. El 4 de mayo, siete días después de la tragedia, la Alcaldía de Cartagena informó que, tras una inspección realizada a 75 obras, se llevaron la sorpresa de que 48 no contaban con licencia.

Pero los ruidos por el caso de las construcciones que se adelantan sin licencia no se circunscribe a los sectores populares o de estratos medios, como, por lo que se ha podido establecer, considera el ciudadano del común. Proyectos como el de la construcción del Centro Comercial La Serrezuela, sobre el cual una veeduría local ha dicho que no cumple a cabalidad lo establecido en la licencia conferida, y el de la restauración de una casa en la Calle Quero del barrio San Diego, que de acuerdo con el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena -IPCC – se realiza sin la debida licencia y con posibles violaciones a lo dispuesto en el concepto previo favorable emitido por el Comité Técnico Asesor de Patrimonio, han producido también una verdadera barahúnda.

Y en este último caso por un ingrediente adicional: porque quien radicó el pasado 1 de junio la solicitud de licencia para adelantar las obras en la citada casa en su condición de gerente de la firma Alberto Samudio Trallero E.U.: la diseñadora gráfica Ximena Avilán Díaz, habría de ser nombrada días después por el alcalde encargado Sergio Londoño Zurek en el cargo de Asesora Código 105 Grado 59 adscrito al despacho del mandatario, con funciones de gerente del Centro Histórico.

Y, de acuerdo con varios veedores ciudadanos, “más grave aún”, porque Avilán Díaz es la esposa del arquitecto restaurador Alberto Samudio Trallero, con demostrables intereses en diversos proyectos en el Centro Histórico de la ciudad y su área de influencia.

La Historia 

En entrevista concedida a Revista Metro por el director del colectivo ‘Transparencia Caribe’, Reynaldo Tovar Carrasquilla, sobre los ruidos que se vienen produciendo por lo que bautizó como el “descontrol del control urbano en la ciudad”, el veedor ciudadano manifestó que el Ejecutivo debe “tomar acciones drásticas”, pero se mostró pesimista con que ello ocurra en ciertos casos y puso como ejemplo la obra que se adelanta en la casa No. 9-65 de la Calle Quero de San Diego. “Fíjese aquí: esto es prueba de que, como consecuencia de una visita técnica del IPCC realizada hace apenas unos días: el pasado 14 de septiembre, se determinó que una obra en la calle Quero, en San Diego, se venía adelantando sin licencia de construcción y violando varias de las directrices establecidas por el Comité Técnico Asesor de Patrimonio, pero, contrario a lo que se dice ha ocurrido en otros lugares, donde se han suspendido obras sin licencia, en esta ello no sucedió”. “¿Y sabe porqué no sucedió?”, se preguntó a sí mismo Tovar Carrasquilla, respondiéndose: “pues porque el responsable de la obra es nadie menos que el esposo de la gerente del Centro Histórico”, refiriéndose, sin mencionarlos, a Alberto Samudio y a Ximena Avilán (leer ‘Denuncian que obras de La Serrezuela también afectan bienes patrimoniales de Cartagena‘).

Este portal, documentos en mano, pudo reconstruir esta historia.

El 26 de enero de 2017, los miembros del Comité Técnico Asesor de Patrimonio -CTAP – del Distrito, reunidos para tal efecto, se expresaron a favor de las obras de restauración de la casa No. 9-65 de la Calle Quero de San Diego, denominada ‘Casa de las Veraneras’.

El 23 de febrero de 2017, el CTAP – emitió el correspondiente concepto favorable, bajo el radicado EXT-AMC-17_0003775, con varios requerimientos y advertencias.

El 1 de junio de 2017, la gerente de la firma Alberto Samudio Trallero E.U.: la diseñadora gráfica Ximena Avilán, bajo el No. 13001-2-17-0202, radicó en la Curaduría Urbana No. 2 una solicitud de licencia para adelantar unas obras de restauración en la citada casa. De acuerdo con la solicitud, la categoría de la intervención sería de “restauración tipológica’ para un uso de “vivienda residencial”.

El 14 de agosto de 2017, mediante Decreto 1079 de la fecha, el alcalde (e) Sergio Londoño nombró como “gerente del Centro Histórico” a la diseñadora Ximena Avilán.

El 14 de septiembre de 2017, una comisión de expertos del IPCC realizó una visita a las obras y se encontró con la sorpresa de que estas se adelantaban sin la debida licencia, y que, aunque sí contaban con el correspondiente concepto favorable del CTAP, se realizaban unas modificaciones que no corresponden a lo aprobado.

El 27 de septiembre de 2017, trece días después de la inspección del IPCC, el curador urbano No. 2, Ronald Llamas Bustos, mediante Resolución No. 0350/17, confirió la licencia solicitada.

De acuerdo con lo que se ha podido establecer, el propietario de la casa es la firma Winward Island Private Foundation, y aunque el uso establecido en la solicitud de licencia fue el de ‘vivienda residencial’, la llamada ‘Casa de las Veraneras’ viene siendo promocionada en Internet como una Casa Boutique (entrar al micrositio).

En concepto de Tovar Carrasquilla, es grave que, aunque la decisión inicial fue ordenar la suspensión de las obras por no contar con licencia y estar violando lo dispuesto por el CTAP, ello no fue acatado -como corresponde – por las autoridades distritales.

Contexto:

– A pesar de advertencias, construyen torres de 30 pisos a 200 metros del Castillo San Felipe

 

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