Comunicadores de Cartagena exigen a sus empleadores condiciones laborales dignas

Con el propósito de solidarizarse con los colegas a quienes el diario El Heraldo de Barranquilla despidió con el argumento de una supuesta crisis financiera, varios comunicadores sociales de Cartagena convocaron a un plantón en la Plaza de la Paz, frente a la emblemática Torre del Reloj.

A la jornada asistieron varios comunicadores sociales adscritos al Departamento de Prensa y Comunicaciones de la Alcaldía de Cartagena, encabezados por el jefe de la dependencia, Juan Carlos Díaz Martínez, así como algunos periodistas de diversos medios de la ciudad.

Entre los funcionarios y contratistas del Ejecutivo que participaron en el plantón, además de Díaz Martínez, se contaron Juan Martín Sánchez, del Despacho del alcalde; Ada Echenique, del Cuerpo de Bomberos y la Cárcel de San Diego; José Molina, del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte -Datt; Luz Meyra Díaz, del Establecimiento Público Ambiental -EPA;  Mayra Torres, de la Secretaría del Interior; y Aída Polo, del Instituto de Patrimonio y Cultura -IPCC.

Asistieron a la jornada de protesta, igualmente, Jairo Baena, Ronald Rodríguez, Bertha Teresa Bolaños, Léster González, Adrián Fajardo, Carlos Figueroa, Juan Manuel Pinzón, Jesús Chávez, Evelsy Mena, Rodolfo Mejía, Armando Monterroza y Aníbal Therán, entre otros.

Portando pancartas de la Asociación de Periodistas de Bolívar -APB – y de la Federación Colombiana de Periodistas -Fecolper, periodistas y comunicadores institucionales exigieron “condiciones dignas para ejercer la profesión“, argumentando “que no tienen estabilidad laboral, que hay pocos espacios laborales” y que sus ingresos no corresponden a su experiencia y profesionalismo, como informó RCN Radio en la nota ‘Periodistas de Cartagena realizaron plantón para exigir condiciones dignas de trabajo‘.

Los periodistas protestaron también por los despidos que se han presentado en medios de comunicación, los cuales han considerado injustos. Entre los casos que mencionan está el ocurrido la semana anterior en El Heraldo“, informó igualmente RCN Radio.

Un día después del plantón, una de las convocantes: Ada Echenique, se preguntó en un chat de comunicadores “por qué será que exigir condiciones laborales dignas para los periodistas pareciera ser un tema tabú”, y acto seguido se respondió: “porque no hay conciencia de que ante todo somos trabajadores; porque aún está muy estigmatizado el sindicalismo; y porque en el papel se dice que el gobierno tiene una política de trabajo digno y decente, reafirmando tratados internacionales, y en realidad hasta el mismo Estado abusa, por ejemplo, de las OPS (Órdenes de Prestación de Servicio)”.

El Periodismo de Cartagena, ¿en crisis o ‘emprimaverado’?

En los días previos al plantón, en redes sociales y foros de periodistas activos y comunidadores institucionales se llegó a manifestar que en Cartagena “algunos medios pagan salarios de hambre” y que, en términos generales, el considerado por muchos ‘el mejor oficio del mundo’ atravesaba una preocupante crisis ya que cada día eran menores las fuentes de trabajo.

A finales de 2009, durante el gobierno de Judith Pinedo Flórez, se dio un debate sobre la situación laboral de los periodistas cartageneros a raíz de la expedición de una Resolución que intentó regular la pauta publicitaria oficial para evitar que siguiera otorgándose por criterios distintos a la calidad, la audiencia, la sintonía y la lecturabilidad de los respectivos medios.

En ese entonces, el periodista Jairo Baena Vargas, quien recientemente había realizado un estudio sobre el tema, manifestó que en la capital de Bolívar sus colegas padecían “la crisis laboral más grande del mundo” ya que cada día había menos posibilidades de trabajar en los medios formales, un hecho que se iba a agravar “en la medida en que pasen los años, cuando las facultades de Comunicación – Periodismo y los institutos tecnológicos con programas de Producción en Radio y Televisión empiecen a graduar estudiantes, ya que no existen empresas con capacidad para recibir a tantos profesionales y tecnólogos”.

De acuerdo con el estudio del comunicador, en ese entonces en Cartagena existían cerca de 329 comunicadores activos, de los cuales únicamente 114 son asalariados: “treinta y uno en El Universal, entre periodistas y reporteros gráficos; en la Alcaldía, diecisiete periodistas y cinco camarógrafos; en la Gobernación de Bolívar, ocho periodistas y cinco camarógrafos; en el periódico La Verdad, nueve periodistas y un reportero gráfico; en el noticiero local de Telecaribe y en el Canal Cartagena, cinco periodistas y dos camarógrafos cada uno; y en El Heraldo, El Tiempo, RCN Radio, RCN TV, Caracol Radio y Caracol TV, dos periodistas y dos camarógrafos cada uno”.

Desde entonces el tema ha sido recurrente en diferentes escenarios. Meses después, el abogado Eduardo Márquez González, en ese entonces presidente de Fecolper, declaró que “los periodistas de Colombia, que son los informadores de la sociedad y columna vertebral de la democracia, presentan condiciones de vida preocupantes, especialmente en cuanto a aspectos laborales y de seguridad, situación que puede ser adversa para la sociedad porque la calidad del trabajo periodístico no será la mejor”.

Durante una asamblea de la agremiación, el dirigente reveló que, de acuerdo con una encuesta realizada entre sus miembros, “el 70% de los periodistas del país ganan mensualmente entre 200 mil y 800 mil pesos, cuantía que es menor a la de un obrero calificado y un poco más que un trabajador no calificado, y la mayoría de los casos no se trata de salario sino de ingresos globales”.

Para la misma Fecolper, sin embargo, la crisis del periodismo no se circunscribe a los aspectos laborales. En otro encuentro del gremio habría de señalarse que “los periodistas en Colombia dedican un 60% del tiempo de trabajo a la venta de publicidad y un 40% para recopilar y procesar la información que será expuesta a la ciudadanía”, lo cual “deja entrever la efímera calidad de información que llega a la comunidad en general”.

Otro de los hechos que agregan ‘leña’ al ‘fuego’ de la crisis, particularmente en Cartagena, es que en algunos emisoras radiales arriendan espacios “a brujos, botánicos, pastores, curas,  líderes barriales, veedores y hasta exfuncionarios en busca de figuración”, como diría un periodista que pidió no revelar su nombre, “lo cual quita espacios (de trabajo) a los verdaderos periodistas”.

La desproporcionalidad de los ingresos es otro tema que ha sido analizado por expertos. En agosto de 2014, el investigador y docente universitario Miguel Garcés Prettel reveló que el ‘Estudio Mundial de Periodismo’ que se realiza en dieciocho países de todo el mundo desde 2009 mostró que en el caso de Cartagena los “sueldos son extraños” por “lo desproporcionados“. Según el académico, vinculado a la Universidad Tecnológica de Bolívar -UTB, “mientras algunos ganan un sueldo cercano al mínimo (616 mil pesos), hay periodistas que reciben entre 8 y 10 millones de pesos. Estas cifras ofrecen una Media de 2 millones 101 mil 145 pesos, y una Moda y Mediana de 1 millón 200 mil pesos. Este último valor es realmente el promedio que un periodista recibe mensualmente por su labor en Cartagena y Colombia“.

Bajo el título ‘El periodismo de Cartagena, en crisis‘, el diario El Universal informó que según el ‘Estudio Mundial de Periodismo’ “se descubrió que en Cartagena ese millón doscientos mil pesos varía en la medida en la que el periodista hace que confluyan las siguientes circunstancias: buenas relaciones con jefes directos o editores, relaciones públicas y empresariales, cercanía con fuentes noticiosas y acceso a la información; y, por último, conforme a cuánta censura o autocensura esté dispuesto a tolerar y manipular“.

Durante un encuentro con periodistas en un evento convocado por la UTB, el profesor Garcés diría lo mismo pero de manera más directa y con varias de las cifras que sustentaron el estudio. “De quienes ejercen el periodismo en Cartagena, el 65.7 % cobra por mostrar una noticia o una historia; el 61 % recibe dinero de instituciones, políticos y gobernantes a cambio de autocensurarse o callar la verdad y el 60.8 % cambia su posición editorial o su criterio frente a los hechos que lastiman a la ciudad a cambio de pautas publicitarias o dinero en efectivo de manos de gobernantes, políticos y empresarios“, fueron las palabras del investigador.

Más recientemente, medios como ‘La Silla Caribe’ han mostrado otras aristas de la crisis o de la fórmula que algunos han comenzado a implementar para salir de ella. En su historia ‘La primavera de los periodistas de Cartagena‘, tras recordar que “desde que estaba en campaña, Manuel Vicente Duque, ‘Manolo’, insistió en público y en privado que de llegar a la Alcaldía trabajaría por mejorar las condiciones laborales y de vida de sus colegas“, el influyente medio conceptuó que “el debate sobre los beneficios a comunicadores en Cartagena como política del alcalde es una moneda con dos caras“.

“Sobre este tema, lo grave no es que el alcalde, generoso como es, intente paliar la crisis que padecen muchos de sus excolegas”, diría el comunicador social Édgar González; “lo malo es que comience a hacer carrera eso de que se puede trabajar como periodista en un medio de comunicación y al mismo tiempo ser coordinador de prensa de una entidad estatal, es decir, algo así como ser juez y parte al mismo tiempo”.

Según el comunicador, “justamente, hechos como estos, entre muchos otros, son lo que están haciendo que cada día la gente crea menos en los medios; fíjese si no en la última encuesta de Publimétrica”.

Se refería González a un estudio realizado por Cifras & Conceptos en alianza con Caracol Radio y Red Más Noticias que daba cuenta de que, sobre los medios de comunicación en general, los colombianos piensan que el 73% representa los intereses económicos; que el 66% está aliado con el Gobierno; que el 57% crean noticias falsas y que solo el 49% son creíbles.

Contexto:

– Credencial a un líder político abre debate sobre calidad del periodismo en Cartagena

– Corporación Bolívar Visible propone a las universidades locales que establezcan un Observatorio de Medios

– Febrero, ‘mes’ del periodista

– César Pión propone un amplio debate sobre la libertad de prensa en Colombia

 

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