El Centro Histórico de Cartagena, ¿sin Dios y sin Ley?

Por Carlos Ardila González

Si hay un anuncio que en los boletines oficiales se repite con frecuencia es que la Alcaldía de Cartagena, por intermedio de la Oficina de Espacio Público y Movilidad Urbana y el apoyo de otras dependencias, adelanta a diario operativos de desalojo de los sitios invadidos.

Pero lo que muchos ciudadanos aseguran en corrillos, redes sociales o foros de lectores de varios medios es que tales operativos han sido -por regla general – como intentar recoger agua con un colador.

Lo cierto es que el espacio público en muchos sectores, particularmente en el Centro Histórico y su área de influencia, está literalmente tomado por vendedores, pero no en todos los casos informales, como se pretende hacer creer, sino también por comerciantes formales.

En el primero de los casos se reconoce que las últimas administraciones distritales -unas más que otras – han hecho esfuerzos por controlar las invasiones, a veces con garrote (medidas represivas que incluyen el decomiso de mercancias) y otras con zanahoria (como el programa de reconversión económica adelantada en años anteriores), pero el hecho es que cada día que pasa la lucha parece estar perdida.

Y en el segundo, el paso más audaz del Ejecutivo ha sido legalizar por decreto varias de las invasiones ya existentes, bajo la figura del llamado aprovechamiento económico de parques, plazas, plazoletas y espacios residuales. En principio fue el arriendo de una porción de plazas como las de Santo Domingo, San Pedro y Pareja (en el Centro Histórico); y más tarde -en febrero de 2015 – también el de la Plaza del Pozo y la Plazoleta de San Francisco, en Getsemaní; el Parque Fernández Madrid (que fue ampliado hacia dos de sus calles paralelas para facilitar su explotación comercial); el Parque de San Diego (cuyas calles circundantes vienen siendo ocupadas ilegalmente por varios restaurantes); y varios espacios residuales (ver Decreto 0356 de 2015).

El hecho ahora es que la invasión del espacio público por parte de comerciantes formales e informales se ha salido de madre, como lo reconocen tirios y troyanos. El diario local El Universal, en su editorial de ayer (28 de diciembre), tras manifestar que “los activos turísticos fuertes de Cartagena de Indias son sus monumentos y su Centro Histórico, y todo lo demás es accesorio”, cuestionó que en el actual Gobierno distrital pareciera que la política fuera “‘dejar hacer y dejar pasar’ con respecto a la invasión del espacio público, porque se agrava todos los días de forma alarmante y no pasa nada distinto a eso: todo empeora”.

De manera casual, ayer mismo varios estudiantes de la Universidad de Cartagena -U de C – fueron sorprendidos con un hecho que -por lo visto – los tiene indignados. Al intentar pasar por la Plaza de los Estudiantes, situada frente al Claustro de San Agustín, en pleno Centro Histórico, se encontraron con que un restaurante-bar había instalado en ella butacones, sofás, mesas, sillas y todo tipo de mobiliario para uso y disfrute exclusivo de sus clientes.

“Increíble: la Plaza de los Estudiantes ha sido tomada; una afrenta al espacio público de los cartageneros. ¿Qué dice @ManoloDuqueV de esto?”, publicó en su cuenta en Twitter el estudiante de la U de C y columnista Orlando Oliveros. “Me cuentan que esto está haciendo un hotel con la tradicional plaza de los estudiantes al frente de la gloriosa U de Cartagena!”, publicó por su parte la abogada Angélica Ricaurte, sobre una foto que muestra cómo un biombo impide el paso de peatones por el lugar. “No más invasión al espacio público. ¡Van a acabar con las poquitas plazas donde todavía se reúne la gente en la ciudad!”, reclamó también la joven activista. Entretanto, el comunicador social, bloggero de El Espectador y colaborador ocasional de Revista Metro Juan Diego Perdomo opinó también en la red social que los “operativos de Espacio Público en Cartagena solo son contra vendedores ambulantes y estacionarios; hoteles y restaurantes ¿pagan por ocupación?”. Y la exdefensora Regional del Pueblo, Irina Junieles Acosta, trinó: “Revisemos nuevas decisiones cierre plazas #Cartagena #espaciopublico. Ciudadanía tiene #derechoalaciudad, exijamos #turismo sostenible”.

Las inquietudes de los cibernautas fue respondida por el mismo medio por la gerente de la Oficina de Espacio Público y Movilidad, Carolina Lenes Arreola.”El restaurante Alma recibió licencia de ocupación por parte de la Secretaría de Planeación Distrital”, fue la respuesta de la funcionaria.

Lo dicho por Lenes, sin embargo, no satisfizo a Ricaurte, ya que el acto administrativo que reglamenta el aprovechamiento del espacio público: el Decreto 0356 de 2015, como ya se dijo, no contempla la Plaza de los Estudiantes entre los lugares a entregar a los comerciantes. “Será que la Alcaldía expidió un nuevo decreto?”, se preguntó la activista; y la respuesta, en principio, es negativa. De acuerdo con varias fuentes consultadas, todas ellas empleados cuyas funciones tienen que ver con el tema, este año no se ha expedido ningún decreto sobre uso del espacio público, y mal pudo la Secretaría de Planeación otorgar una licencia sobre un espacio no establecido en el Decreto 0356 de 2015.

No obstante, una fuente anónima, al saber que sobre este punto hay inquietudes, señaló que “en diciembre del 2015, poco antes de salir del Gobierno, sin la publicidad del 0350 y sin que casi prácticamente nadie se enterara, al parecer el alcalde (Dionisio ) Vélez expidió otro decreto ampliando el número de lugares a aprovechar”.

Se trata, de acuerdo con lo que pudo establecer este portal, del Decreto 1674 del 22 de diciembre de 2015, por medio del cual se adicionaron nuevos sitios para que sean explotados económicamente por particulares, y en la nueva lista aparece -en efecto – la Plaza de los Estudiantes.

El hecho es que el restaurante-bar Alma tiene permiso de la Administración distrital para instalar mesas y sillas y demás mobiliario en dicho lugar. El permiso fue conferido desde el pasado 8 de abril por la secretaria de Planeación Luz Elena Paternina, y la vigencia del mismo es de 24 meses prorrogables por 12 más.

En la correspondiente resolución, la número 2299 del 18 de abril de 2016, se advierte que la misma se basa “en la Ley 388 de 1997, el Decreto Nacional 1077 de 2015 y el Decreto Distrital 0356 de 2015”, y se dice en sus considerandos que se fundamenta también en el hecho de que “la Alcaldía de Cartagena, mediante Decreto Distrital No. 0356 de 27 de febrero de 2015 y Decreto 1674 de diciembre de 2015, reglamentó el aprovechamiento económico del espacio público”.

Se asegura además en dicho acto administrativo que la Secretaría de Planeación, para conocimiento de los interesados, “abrió convocatoria pública mediante publicación efectuada el día 23 de diciembre de 2015, en el diario El Universal, y en la página web de la Alcaldía”.

¿Cumplen las normas?

Sobre el uso de la Plaza de los Estudiantes para usufructo de unos comerciantes hay un antecedente: en mayo de 2007, los administradores de la tienda Juan Valdés que funciona a un lado del restaurante-bar Alma ocuparon temporalmente el lugar, con mesas y sillas, pero una protesta de los estudiantes de la U de C echaron para atrás la pretensión. Y en noviembre de 2013, el Gobierno de la época publicó en el diario El Universal un aviso convocando a los interesados en explotar económicamente la plaza a presentar sus ofertas, tal como lo reveló en una columna en El Universal Irina Junieles (leer columna ‘Calles y plazas sin ley’). En esta oportunidad, otra vez los estudiantes, con su oposición, lograron evitar lo que ahora nuevamente se pretende sin ningún tipo de convocatoria.

El caso de la Plaza de los Estudiantes, sin embargo, no es el único al cual el alcalde Manolo Duque Vásquez debe poner su lupa, ya que todo indica que funcionarios subalternos podrían estar actuando a sus espaldas.

Además del conocido caso de las calles que circundan el Parque de San Diego, que desde hace varios años vienen siendo invadidas por los propietarios de varios negocios de alimentos y bebidas, se dice que el de la calle Stuart, a un paso del lugar, es de los más emblemáticos, ya que la propia gerente de Espacio Público admite que los restaurantes y bares que la ocupan “tienen contrato de aprovechamiento”.

Además, un funcionario de la Oficina de Espacio Público que pidió reserva de su nombre señaló que, por lo que ha oído, se vienen entregando también permisos temporales para que otros negocios exploten comercialmente las calles este fin del 2016 y principio del 2017, aprovechando el cierre de estas recientemente decretado.

De acuerdo con expertos consultados, es claro que en todos estos casos se está violando la norma, ya que, por un lado, la Plaza de los Estudiantes no está contemplada -como se dijo – en el Decreto que regula la explotación económica de parques, plazas, plazoletas y espacios residuales, a menos que clandestinamente se haya promulgado uno nuevo; y por el otro no hay una sola norma, ni constitucional, ni legal ni distrital que permita entregar para esos fines unas calles. “El Acuerdo 010 del 4 de agosto de 2014 y el Decreto 0356 del 27 de febrero de 2015 son las normas que rigen la materia, y es claro que sobre ellas han pasado impunemente algunos funcionarios”, recalcó una de las fuentes. “Y aunque saquen del sombrero un decreto nuevo, no pueden incluir calles en el mismo, ya que ello no lo permite el Acuerdo 010/2014”, agregó; “además, es un absurdo que por un lado ande el director del DATT (Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte del Distrito, Edilberto Mendoza Góez) manifestando que el cierre de las calles es para que los peatones circulen más cómodamente, y por el otro la misma Administración esté entregando las calles para que unos empresarios las exploten económicamente, impidiendo la libre circulación por las mismas”.

Coincidiendo con esta apreciación, el ciudadano William Isaac Bendek, en su cuenta en Twitter, señaló que “en Cartagena hay una desmedida protección por el rico: a los pobres se les aplica todo el peso de la ley; fantástica para empobrecer”.
Y la abogada Ángelica Ricaurte advirtió que, más alla de las normas locales está “la Constitución, que está por encima de decretos, y es clara: prevalece el interés general”, refiriéndose al Artículo 82 de la Cosntitución Política de Colombia, que establece que “es deber del Estado velar por la protección de la integridad del espacio público y por su destinación al uso común, el cual prevalece sobre el interés particular. Las entidades públicas (…) regularán la utilización del suelo y del espacio aéreo urbano en defensa del interés común”.
Negocios golondrinas preocupan a la comunidad
A este portal, por diferentes medios, han llegado otras inquietudes relacionadas con los permisos que, al parecer, viene expidiendo la Secretaría de Planeación, y los respectivos contratos que estarían suscribiendo la Gerencia de Espacio Público y algunos particulares.
La mayoría de estas inquietudes están relacionados con el hecho de que en varias calles, particularmente de San Diego y Getsemaní, “comenzó el montaje de discotecas golondrinas, y los vecinos están preocupados por la magnitud de los equipos sonoros y que estas fiestas son de 24 horas; el alcalde local (de la Localidad Número Uno) no ha querido atender a la comunidad para tratar esta problemática, y los dueños de estos negocios alegan tener permisos de las autoridades locales”, como informó el dirigente cívico Miguel Caballero Villarreal, miembro del Consejo Territorial de Planeación del Distrito.

La retoma

Desde cuando fueron enterados de que, amparados en una licencia expedida por la Secretaría de Planeación del Distrito, los propietarios del restaurante-bar Alma se habían tomado la Plaza de los Estudiantes, varios alumnos y egresados de la U de C se han acercado al lugar y han expresado su intención de realizar una protesta con el fin de que se reconsidere la medida. Asimismo, a través de las redes sociales, numerosos estudiantes han convocado a lo que denominan “la retoma de nuestra Plaza”: un plantón que se realizará este viernes a partir de las 5 de la tarde.

Contexto:

 

4 Comments

  1. freddy blanco dice:

    pobre de mi cartagena no tiene gobernante por lo tanto no hay autoridad

  2. amalfi zuniga medrano dice:

    si fuera solo la ocupacion del espacio publico………delincuencia….droga y prostitucion a todo timbal

  3. Felipe Alfonso Vergara Martinez dice:

    Es una violacion flagrante a las normas y vamos a tomar las medidas legales para acabar con estas ocupaciones que obedecen a intereses economicos para que con unos miseros pesos se degrade el espacio publico y la ciudad se convierta en un mercado persa,Como diria un amigo mio el Centro Historico se puteo por culpa de unos funcionarios inescrupulosos,Estoy estudiando una Accion Popular de grupo para preservar esos derechos fundamentales que nos han sido vulnerados

  4. OSiris dice:

    Gracias por el excelente articulo y me atrevo a añadir el parqueo sobre LA MURALLA del 31 de Diciembre .
    Exactamente sobre la playa que esta después de la plaza del tejadillo fue algo después! increíble protegemos en Cartagena nuestro Patrimonio, parecia el patio de un Así de carros usados literalmente sobre la playa de la Muralla.

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