Cuestionan beneficios de eventos que obligan a cerrar varias vías principales

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Las cifras parecen ser contundentes. “Cientos de cartageneros y miles de espectadores acudieron al Centro Histórico para ver el Ironman 70.3”, publica sobre el tema El Universal. “La jornada arrancó con 50 minutos de retraso a lo que se tenía previsto, pero una vez comenzó la competencia, la ciudad fue una fiesta”, señala también el diario local.

Otras cifras sobre la competencia en sí son los 19,1 kilómetros de la natación, los 90 de la jornada ciclística y los 21,1 del atletismo, para un total de 113 kilómetros, es decir, las 70,3 millas que en total son recorridas por los deportistas, lo cual le da el nombre al conocido evento.

Pero la cifra que más se ha mencionado en los últimos días, a propósito de la realización en Cartagena del Iroman 70,3 de este año, son los ocho millones de dólares (más de 24 mil millones de pesos) que según el alcalde Manolo Duque Vásquez le deja la competencia atlética a la ciudad.

Y esa cifra, y otras que apuntan al mismo objeto (como los más de seis mil visitantes de más de 43 nacionalidades que se dicen arribaron a la ciudad con ocasión del evento), son mostradas reiteradamente como respuesta a la serie de críticas que ha generado el hecho de que, por imposición de los organizadores del Ironman 70,3, se haya cerrado el Centro Histórico y gran parte de la Vía al Mar, lo cual produjo un gigantesco caos vehicular, y se hayan colocado decenas de vallas y avisos publicitarios cerca o sobre algunos monumentos. (Ver nota: Crítican manejo del Espacio Público por parte de ‘Primero es la gente’).

A través de las redes sociales y en diversos escenarios, el alcalde Duque, la directora de la Corporación de Turismo local, Zully Salazar Fuentes, y la presidente ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cartagena, María Claudia Páez Mallarino, resaltaron la importancia de la competencia atlética y los múltiples beneficios que, según dijeron, este le deja a la ciudad.

Sin embargo, para numerosos ciudadanos llegó la hora de realizar un riguroso balance (una relación costo-beneficio, señalaron algunos), para determinar si las pingües ganancias obtenidas por la industria hotelera y el sector turístico en general justifican las incomodidades causadas a amplios sectores ciudadanos.

“Fui testigo de cómo decenas de turistas llegaron al aeropuerto muy molestos porque tuvieron que caminar extensos trechos, arrastrado maletas, porque en muchos lugares era imposible el tránsito vehicular”, aseguró a este medio un funcionario de la Alcaldía de Medellín que estaba de paso por la ciudad, y quien pidió reserva de su nombre; “yo mismo tuve inconvenientes para llegar; menos mal que, por prevención y por una cita con un pariente, me vine con varias horas de antelación”.

“Solo le pido a Dios que no haya emergencia alguna en Cartagena, porque con el tránsito colapsado por el Ironman, ¡nadie se salva!”, publicó en su cuenta en Twitter la rectora de la Institución Universitaria Bellas Artes, Sacra Náder David. “Ahora sí fue peor: ¡totalmente trancado el centro de Cartagena! No existe infraestructura vial; se deben repensar estos eventos”, tuiteó igualmente.

Hubo críticas porque, por las vallas instaladas alrededor del Muelle de los Pegasos, los peatones tenían que transitar por el carril de Transcaribe.

Hubo críticas porque, por las vallas instaladas alrededor del Muelle de los Pegasos, los peatones tenían que transitar por el carril de Transcaribe.

Varios médicos también se refirieron al descomunal trancón, y al colapso vehicular que se dio igualmente en varios lugares, asegurando que podían ocurrir verdaderas tragedias, ya que no hubo por varias horas manera de atender las urgencias.

“Es el colmo que por un evento privado en Cartagena se abuse del patrimonio histórico y se someta a toda la población a un caos vehicular gigantesco. ¿De quiénes son los intereses privados que prevalecen sobre el bienestar de la población? ¡Es un abuso!”, señaló por su parte, en su perfil en Facebook, el investigador y docente Ignacio Vélez Pareja.

Pero mientras decenas de cibernautas cuestionaban que por lo menos hubiera habido improvisación o falta de planeación en la organización del Ironman 70,3, y que las incomodidades a que se vio expuesta la ciudadanía llegó a extremos insoportables en demasiados casos, voceros de la llamada industria sin chimeneas reapaldaron la realización de este y todo tipo de eventos que no solo atraigan centenares de turistas sino -además – que expongan gratuitamente el nombre de la ciudad en el concierto internacional.

“Como hay quienes critican estos hechos mentras otros los defienden, lo que se impone es que, de una vez por todas, la ciudadanía sepa a ciencia cierta cuánto le ingresa en realidad al Distrito (no a los hoteles y restaurantes, sino a toda la ciudad), cada vez que le entregan la infraestructura de Cartagena a unos inversionistas privados con un claro fin de lucro por parte de estos”, manifestó sobre el tema Dora Valencia Alfaro, directora encargada de la Corporación Cartagena Visible. “Por ejemplo”, dijo, “deberíamos saber cómo van a distribuirse esos $24 mil millones que el señor alcalde ya dijo que le ingresaron a la ciudad gracias al Ironman 70,3”.

Por su parte, para Carlos Urruchurtu del Río, un economista argentino que vive en la Ciudad Heroica desde 1985, cuando llegó a participar en un Congreso Mundial de la Cámara Júnior y se quedó “porque me enamoré de la ciudad y de quien hoy es mi esposa”, lo que debería hacerse es “realizar una profunda investigación para determinar con claridad si hay o no un desbalance entre quienes viven del Turismo gracias a las ventajas que en esta materia tiene Cartagena, y quienes padecen las consecuencias de mostrar a esta con esa vocación, entre ellas estos tacos (trancones) y el hecho de vivir en una ciudad tan costosa”. “Yo sé que se habla de que al Distrito le entran recursos vía impuestos pagados por los operadores turísticos, pero valdría la pena saber con exactitud qué tanto es verdad que el beneficio es general; en principio, me temo es que es mucho más el aporte que el Distrito le aporta al sector turístico que al revés; en este caso del Ironman, el ejercicio podría llevarnos también a entender porqué se dice que este tipo de eventos, hoy por hoy, es uno de los negocios más lucrativos del mundo (Ver nota: ‘Los millonarios negocios que impulsan a la industria del deporte’).

El expresidente de la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos de Bolívar -Siabol – Alfredo Pineda Corena, también está de acuerdo con realizar un análisis profundo, o un amplio debate, de las reales bondades de eventos que conlleven el cierre casi total de algunas arterias viales. En diálogo con Revista Metro, el conocido ingeniero conceptuó que los asesores en movilidad con que cuenta el alcalde “deben realizar un análisis a fondo, y sopesar los ingresos millonarios de unos cuantos contra los innumerables perjuicios que se causa a la ciudadanía”. Según Pineda, “son muchas las personas que vienen de Barranquilla a pasar el domingo en Cartagena y eso representa dividendos para la ciudad; y por otra parte, se preguntó: ¿cuántos cartageneros visitamos La Boquilla un domingo?”

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