Así fue el primer episodio de la ‘Final del Mundo’ entre Boca y River

Por Juan Camilo Ardila Durante *

Las finales no se juegan, se ganan“. Esta es una mítica frase futbolera que presume de ser sabia y que los futbolistas, especialmente los de nuestro continente, la dicen como un mandato divino. En la mítica Bombonera, un estadio que palpita, como diría el escritor mexicano Juan Villoro, se jugó ayer el partido de ida de la denominada ‘Final del Mundo’ entre Boca Juniors y River Plate. En la final de clubes más extraordinaria, apasionante y tensa de la historia, creíamos que dos pases seguidos iba a ser una quimera y que las fricciones entre los futbolistas serían las escenas más vistas en esta película histórica. Pues no, ya no solo que no se pegó como se acostumbra sino que se jugó más de lo acostumbrado, y salió un partidazo maravilloso que tira a la basura aquella frase de cajón que esconde una mentira, porque, como dijo hace unos años el exfutbolista Jorge Valdano, “las finales se juegan para ganar“.

juan-c-camilo2En los primeros 25 minutos River dio una cátedra de fútbol. Marcelo Gallardo, quien no asistió al estadio por estar suspendido, decidió colocar una línea de cinco jugadores, pero no para defender a los extremos Pavón y Villa sino para tener siempre una opción de pase más y que la pelota llegara limpia al ‘Pity’ Martínez, el mejor jugador de ese primer tiempo estupendo. Rossi, el arquero xeneise, fue la otra gran figura del encuentro al evitar dos goles cantados, uno del colombiano Rafael Santos Borré y el otro de Martínez.

Pero como el ‘Dios del Fútbol’ presume –con razón- de ser el mejor guionista cinematográfico de todos los tiempos, ocurre un suceso que empareja un partido que hasta la primera media hora tenía un clarísimo dueño: Cristian Pavón, el desequilibrante extremo izquierdo de Boca, se lesiona y entonces los mellizos Schelotto hacen ingresar a la cancha al goleador Darío Benedetto. El partido toma otro rumbo. River sigue queriendo tener la pelota, pero Boca, ahora con sus dos ‘nueves’ adentro, se agrupa en un 4-4-2 lo que ordena al equipo y permite que Armani, hasta ese entonces un privilegiado espectador, empiece a preocuparse en serio por los ataques directos del rival.

Tras cuatro pases seguidos, el equipo local deja a Ramón Ábila de cara al remate directo. Tiene un primer disparo y Armani se la deja allí para que lo intente de nuevo. Esta vez, en el primer palo y con la corresponsabilidad del arquerazo de River, Ábila consigue marcar y colocar a Boca arriba en el marcador.

El guión continúa siendo maravilloso: cuando Boca logra ponerse en ventaja, se preveía que ahora sí podría contragolpear, lo que mejor sabe hacer. Pero en pocos segundos, cuando aún en las tribunas los hinchas continuaban abrazados, mientras otros lloraban y decenas más gritaban el gol, River sacaba rápido, Martínez ve un hueco en la defensa de Boca y se la pone a los pies de Lucas Pratto, quien en un ángulo y posición difíciles consigue rematar de maravilla para empatar el encuentro. La Bombonera se enmudece.

El duelo entre los colosos continuaba parejo tras el gol del centrodelantero de River y los locales conseguían una falta lejana y frontal que el colombiano Sebastián Villa se disponía a lanzar. La pelota vuela por el aire y cae en la cabeza de Benedetto que flexiona su cuello perfectamente bien para rematar al arco de Armani y conseguir el 2 a 1 parcial. Boca gritaba de emoción y ahora sí podía celebrar. Se iban con ventaja al descanso.

En el segundo tiempo las intenciones seguían siendo las mismas: Boca buscaba el pase largo para que se la rebuscaran sus ‘nueves’ y River intentaba adueñarse con el pase corto. El cansancio llegaba masivamente para ambos y por ello el duelo empezó a ser más luchado que jugado. El cartagenero Wilmar Barrios y el uruguayo Nahitan Nández empezaron a ser grandes protagonistas del encuentro. Sin embargo, en una jugada aislada, River consigue una falta que lanzaría de forma estupenda ‘Pity’ Martínez. La pelota llevaba como objetivo la cabeza de Pratto. El central Izquierdos, en el intento de que su marca no cabeceara, terminó él siendo el goleador inesperado para River y el partido se colocaba 2 a 2. ¡Cuatro goles en una final de La Libertadores! ¡Cuatro goles en una final entre Boca y River! Absolutamente impensado.

El cierre del partido nos dejó una escena fabulosa: Tévez, que tenía pocos minutos de haber entrado, se va del defensa Maidana y consigue llegar al área de River, le coloca una pelota magistral a Benedetto para que este solo tenga que empujarla a la red. No fue gol milagrosamente porque en el arco de los ‘millonarios’ ataja un señor que es amigo de los milagros. Armani evitó la victoria de Boca y dejó a su equipo con un empate con sabor a victoria. Los rostros de los jugadores de ambos equipos, al finalizar el partidazo disputado, demostraban que unos se iban más felices que los otros.

La serie está abierta. Eso está claro. Más entre Boca y River que suelen regalarnos giros inesperados. Y ni hablar si se trata, como en este caso, de la final más extraordinaria en la historia del fútbol de clubes.

Todo lo que tienes que saber sobre el episodio final:

Fecha del partido decisivo: Tras el 2-2 en la ida entre Boca y River, los dos equipos ya pusieron el foco en la vuelta. Será el 24/11, desde las 3 p.m., en el Monumental.

No hay valor extra al gol visitante: A diferencia de lo que ocurre en toda la fase de eliminación directa, en la final el gol de visitante no pesa.

Cómo se define: Si están igualados en puntos y diferencia de gol, hay que recordar que en la final hay tiempo suplementario de media hora, con dos tiempos de 15 minutos. Y si siguen empatados, se define por penales.

Las bajas para la vuelta: El barranquillero Rafael Santos Borré llegó al límite de tarjetas y no podrá jugar el partido. En Boca, ninguno de los que estaba al límite vio la amarilla en la ida, pero está en duda la presencia de Pavón, quien salió lesionado en el primer tiempo.

Premios: Además de los premios que darán internamente los clubes, el campeón se llevará 6.000.000 de dólares por parte de la Conmebol, sumados a los 4.850.000 de fases previas. El subcampeón se quedará con 3.000.000.

* Comunicador social – periodista, especialista en Periodismo digital.

juancardila@gmail.com

Contexto:

Con un cartagenero como protagonista se vivirá la ‘final de todos los tiempos’

 

 

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