Con un cartagenero como protagonista se vivirá la ‘final de todos los tiempos’

Por Juan Camilo Ardila Durante *

El universo del fútbol, con sus propios códigos lingüísticos y sus relatos grandilocuentes y dramáticos en los que se compara perder un partido con la muerte, está lleno de exageraciones dispuestas a alimentar la violencia dialéctica y también física que hoy en día hace imposible, por ejemplo, que en Argentina, uno de los países más futboleros del mundo, puedan ir hinchas visitantes a un estadio. En medio ese contexto penoso que pareciera no tener salida, se jugará los días 10 y 24 de noviembre una final histórica de Copa Libertadores entre los dos equipos argentinos más importantes. Boca y River jugarán la final perfecta para quienes solo somos unos apasionados neutrales de este deporte maravilloso. Y en esa final, catalogada como la más importante de la historia, estará un cartagenero de 25 años junto a cuatro colombianos más.

juan-c-camilo2Wilmar Barrios, a cuatro días de jugarse el primer partido de la final, seguramente aún no dimensiona el escenario en el que será protagonista. Y es que esas etiquetas que nos gusta utilizar a los futboleros para hablar sobre grandes partidos casi siempre suelen ser producto de ese mundo plagado de hipérboles que es el fútbol.

La final más grande todos los tiempos’, ‘el partido del siglo’ son títulos que hemos usado arbitrariamente para partidos que nada tienen que ver con este Boca vs. River que veremos este mes. Y es que en el fútbol de clubes –para apartar las finales de los mundiales que son lo más sagrado – no hay nada que se pueda comparar con una final de Libertadores entre los dos colosos de Argentina. Solo una hipotética final de Liga de Campeones entre Barcelona y Real Madrid podría compararse con este duelo. Pero esta final suramericana, que además es la última que se jugará a doble partido, posee unas connotaciones a las que un juego entre los dos monstruos de España y el mundo no pueden llegar: Boca y River poseen una rivalidad ciudadana y además, en el deporte de las exageraciones, Buenos Aires se proclama como la capital perenne de la hipérbole. “Quien pierda la final se tendrá que ir del país”, ha sido la frase más usada por hinchas de bar, periodistas, dirigentes y hasta por los propios jugadores. Nadie se irá del país, pero sí es cierto que el drama de la derrota será más intenso y prolongado que la alegría de la victoria.

Y antes de que la realidad postpartido finalmente se coloque al mismo nivel del discurso exagerado que reinó previo a él, nos toca a cartageneros y colombianos detenernos a celebrar que Wilmar, Sebastián Villa y Édwin Cardona, con Boca, y Rafael Borré y Juan Fernando Quintero, con River, sean protagonistas importantes del duelo más emocionante del año, en un 2018 en el que Francia jugó contra Croacia la final de un mundial.

Aún no dimensionamos lo que vamos a vivir el 10 y el 24 de noviembre. Solo podemos ahora festejar lo privilegiados que somos de ser contemporáneos con un hito sin precedentes en la historia del deporte más hermoso y que cinco colombianos estén allí en La Bombonera y El Monumental, disputándose quiénes de ellos gozarán por los siglos de los siglos con un triunfo histórico y quiénes les tocará tragarse, por el resto de sus vidas, el amarguísimo sabor de la derrota de la Libertadores ante su máximo rival.

A vivirlo, si podemos, y a disfrutarlo más aún desde la sabia neutralidad.

¡Hasta el sábado, amigos!

* Comunicador social – periodista, especialista en Periodismo digital.

juancardila@gmail.com

 

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