Trabajadores(as) sociales: un reconocimiento en su día

Por Carlos A. Almanza Agámez *

Las profundas desigualdades sociales y económicas que existen en Colombia, movilizan a miles de personas y profesionales en la lucha contra la pobreza, la exclusión, y en procura de generar soluciones para el desarrollo humano, el diseño, formulación y ejecución de políticas de bienestar y desarrollo social, interviniendo especialmente en favor de comunidades y poblaciones vulnerables.

Dentro de esos miles de profesionales, debo hacer hoy 22 de Octubre, un reconocimiento especial a los(as) Trabajadores(as) Sociales, cuando se celebra por vigesimoprimera vez en Colombia, el “Día Nacional del Trabajador(a) Social“.

En Colombia, el devenir histórico de Trabajo Social ha estado estrechamente ligado a los diferentes momentos del contexto socio – económico que ha vivido el país en el último siglo. La primera Escuela de Trabajo Social colombiana se funda en los años 30 en el marco de la depresión económica del capitalismo, encabezada por los Estados Unidos y que impactó en toda América Latina. La fecha – se puede consultar en el portal web del Consejo Nacional de Trabajo Social[1] – coincide con la apertura, el 22 de octubre de 1936, de la Escuela de Servicio Social (la primera de su clase), en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, a cargo de María Carulla de Vergara, asistente social, graduada de la Escuela de Asistencia Social de Barcelona, España.

Así, el Trabajo Social, dentro del campo de las ciencias sociales, tiene su razón de ser en la existencia de apremiantes demandas sociales, que tiene como escenario los contextos donde se reproducen las desigualdades sociales, la pobreza, la inequidad y la constante violación de los derechos humanos. Todo ello hace necesario la intervención de una práctica especializada en este tipo de problemas con un enfoque propio, multidisciplinar, orientado a la equidad social. En este escenario, el Trabajo Social se constituye en profesión para intervenir en esos  efectos que  surgen como resultado de las contradicciones estructurales de la sociedad, de las violencias históricas e institucionales y sus efectos en los sujetos, comunidades, familias y grupos poblacionales. Hoy más que nunca, en la necesidad de garantizar que los beneficios y aspiraciones legítimas en el marco del posconflicto lleguen a todos aquellos grupos y poblaciones que por décadas sufrieron directamente el rigor de la confrontación armada en Colombia.

No sobra recordar que los estados y los pueblos enfrentan problemas globales, en tal sentido, comunes a todos, con matices y particularidades propias. Los efectos del cambio climático y el colapso ecológico, la problema extrema y los conflictos políticos que causan migraciones masivas (Cientos de miles de Venezolanos que migran y su impacto directo en Colombia y otros países de la región; La gran marcha en Centroamérica rumbo a EEUU en tránsito por México, entre otras), las nuevas concepciones sobre la familia y los grupos, las demandas de inclusión social, económica y política de las minorías étnicas, raciales, de género, etc., los efectos imprevisibles en las relaciones sociales, familiares y políticas de las tecnologías disruptivas (las TIC y redes sociales han cambiado, por ejemplo, nuestra forma de interactuar con los otros), todos son fenómenos sociales globales, que exigen del Trabajo Social, un mayor compromiso disciplinar para su abordaje desde lo local, pero teniendo claro el contexto internacional, y los nuevos desafíos que nos exigen los 17 objetivos mundiales (ODS). Problemas globales exigen respuestas globales.

En últimas, la celebración hoy del Día del Trabajador(a) Social es una oportunidad para hacer una breve pausa en su accionar, que permita promover la reflexión sobre el rol del trabajador social de este milenio que apenas comienza. Estos procesos y cambios exigen de la profesión nuevos retos, nuevas formas y maneras de abordar sus espacios de intervención.

El reconocimiento en estos 82 años de existencia de la profesión, es extensivo a los organismos nacionales que regulan y trabajan por la profesión: El CONETS -Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social-, la Federación Colombiana de Trabajadores Sociales, FECTS, y el Consejo Nacional de Trabajo Social (creado por la Ley 53 de 1977 y reglamentado por el Decreto 2833 de 1981). Pero en especial, a todos esos Trabajadores(as) Sociales, y a los(as) jóvenes profesionales en formación en las universidades, que han priorizado trabajar por la búsqueda de un verdadero desarrollo humano, liderando acciones comprometidas con superar las brechas de inequidad social en el Caribe y en el país. A todos(as) ellos(as), este reconocimiento por su buen trabajo y su compromiso con la ciudad, la región y el país.

[1] Consultar en: http://www.consejonacionaldetrabajosocial.org.co/spanish2/index.php/home/dia-del-trabajador-a-social

* Abogado, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Corporación Universitaria Rafael Núñez y docente universitario.

 

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