De los Pactos, Acuerdos y Alianzas por Cartagena; similitudes y diferencias

Por Carlos Ardila González *

Tal como informó oportunamente este portal, el alcalde designado del Distrito, Pedrito Pereira Caballero, y la vicepresidenta de la República, Marta Lucía Ramírez Blanco, así como un grupo de empresarios y dirigentes gremiales, cívicos y políticos de Cartagena y Bolívar, suscribieron el pasado viernes 12 de octubre el llamado ‘Pacto por Cartagena de Indias‘, luego de un taller desarrollado en torno a los conceptos de ‘Cartagena transparente’, ‘Cartagena inclusiva’, ‘Cartagena segura’, ‘Cartagena competitiva’ y ‘Cartagena sostenible’ (leer ‘Pedrito Pereira, a dejar las bases para que en el 2033 Cartagena sea una ciudad mucho mejor‘).

Al margen de algunas inquietudes expresadas en redes sociales sobre la representatividad y genuinos intereses de los convocados; de la llamativa ausencia de actores determinantes, como el gobernador de Bolívar, entre otros; y de que el taller fuera aprovechado -como se viene diciendo – para promover banderas partidistas y eventuales candidaturas a la Alcaldía, lo cierto es que el ejercicio hizo recordar similares pactos, acuerdos o alianzas llevadas a cabo en la Ciudad Heroica.

Por la serie de escándalos en que se ha visto envuelta Cartagena por sonados casos de corrupción, sucesivos alcaldes y candidatos a serlo se han visto obligados a suscribir los llamados ‘Pactos por la Transparencia‘, que corresponden a una estrategia semejante, promovida desde su creación por la Secretaría de la Transparencia adscrita a la Presidencia de la República, antes Programa Presidencial de Lucha Contra la Corrupción, que consiste -en la práctica – en hacer que los mandatarios locales se comprometan públicamente a cumplir de forma estricta la Constitución y la Ley. Y ello porque, como por regla general no las cumplen, hay que tomarles la foto jurando solemnemente que durante sus respectivos gobiernos sí se atenderán con rigor los principios básicos de la Administración Pública.

Pero ha habido eventos, por el momento en el cual se desarrollaron, que tienen más similitud con el ‘Pacto por Cartagena‘ recientemente suscrito, aunque también grandes diferencias, particularmente por sus promotores, los participantes y los compromisos asumidos.

Uno de ellos fue un foro “sobre los problemas centrales y la situación de la ciudad“, realizado el lunes 23 de agosto de 1999 por convocatoria de la Red de Veedurías Ciudadanas de Cartagena, que culminó con la suscripción de un Acuerdo por Cartagena con 15 puntos centrales.

Para esa fecha, como deberá recordarse, despachaba en calidad de mandatario interino el secretario general de la Alcaldía, Jorge Carrillo, ya que el alcalde titular, Nicolás Curi Vergara, había sido suspendido por orden del entonces contralor general de la Nación, Carlos Ossa Escobar.

El director de la Cámara de Comercio, Pedro Luis Mogollón, la directora de Fenalco, Mónica Fadul, y el director Camacol, Carlos Morales, miembros del Comité Intergremial de Cartagena, respaldaron la propuesta de la Red de Veedurías.

Para esa época, cabe recordar también, el director de la Red de Veedurías Ciudadanas era Danilo Contreras Guzmán; el director de la Cámara de Comercio era Pedro Luis Mogollón Vélez; la directora de la Federación Nacional de Comerciantes –Fenalco – capítulo Bolívar era (y lo sigue siendo) Mónica Fadul Rosa; y el director de la Cámara Colombiana de la Construcción –Camacol – era Carlos Morales Sierra. Los tres dirigentes, miembros del Comité Intergremial de Cartagena, respaldaron decididamente el Acuerdo suscrito, así como lo hizo desde la página editorial del diario El Universal su entonces director, Héctor Hernández Ayazo (q.e.p.d.).

De manera casual, un día después de la suscripción del Acuerdo por Cartagena: el martes 24 de agosto de 1999, el entonces gobernador de Bolívar, Miguel Raad Hernández, encargó a Eduardo Vizcaíno Zagarra en la Alcaldía del Distrito, luego de que la Fiscalía Seccional de Cartagena, tras encontrar méritos para dictarle detención preventiva al mandatario titular, Nicolás Curi Vergara, por un caso relacionado con la adjudicación de la concesión del alumbrado público, solicitara su suspensión. Vizcaíno, quien se venía desempeñando como jefe de la Oficina Jurídica de la Alcaldía, fue ratificado después por el presidente de la República Andrés Pastrana Arango. Posteriormente, luego de que, obligado por las circuntancias, Curi renunciara al cargo, el mandatario nacional encargó en su reemplazo, mediante decreto expedido el lunes 8 de noviembre, a Gina Benedetti de Vélez.

Similitudes y diferencias

La vicepresidenta de la República, Marta Lucía Ramírez, dialoga con varios de los participantes en el taller ‘Pacto por Cartagena de Indias’

Para la época de la firma del ‘Acuerdo por Cartagena’ de 1999, como debería recordarse también, habían sido cobijados con medidas privativas de la libertad el entonces alcalde, Nicolás Curi; el contralor distrital, Evaristo Ujueta Amador, y el personero, José David Ramírez Barakat (q.e.p.d.), así como más de una decena de funcionarios del Distrito. La ciudad vivía, guardadas las proporciones, una crisis similar a la actual.

Para esas fechas, la propuesta inicial de la Red de Veedurías, en la cual basaron su convocatoria, fue la “restauración de la Administración Pública fundamentada en los principios de honestidad, solidaridad y decoro; el compromiso en la renovación de los objetivos sociales del Estado, hacia los cuales la Administración debe reorientar su presupuesto, aumentando la inversión en salud, educación y vivienda; y la reactivación del aparato productivo de la ciudad, con proyectos que aprovechen sus ventajas comparativas, con beneficios de carácter fiscal aplicados honestamente, sin intereses particulares; la recuperación de la convivencia y la seguridad ciudadana; el apoyo e impuso a la democracia participativa; y la promoción de los programas antes que de las personas“.

En esta oportunidad, los promotores del ‘Pacto por Cartagena de Indias’ del 2018 basan su propuesta, según dijeron, en la inestabilidad administrativa que ha padecido el Distrito en los últimos años; en los resultados del Informe de Calidad de Vida de ‘Cartagena Cómo Vamos‘; en los indicadores sociales de la ciudad, que la muestran como la segunda más alta del país en materia de pobreza monetaria; en el alto riesgo de corrupción que muestra el Distrito, según el último estudio de ‘Transparencia por Colombia‘; en el escaso aprovechamiento de sus activos territoriales, ya que el Distrito no cuenta con una estrategia de ocupación inteligente de sus bienes fiscales; y en la nula visión metropolitana y de integración regional de la ciudad, lo que le impide competir con las cadenas productivas globales.

En agosto de 1999, los escogidos por los participantes del foro como relator de las conclusiones fueron Pedro Luis Mogollón (para ese entonces, como ya se dijo, director de la Cámara de Comercio; hoy director de El Universal), y el periodista, escritor y gestor cultural Jorge García Usta (q.e.p.d.). Y como facilitadores del foro estuvieron varios integrantes de la Red, entre ellos su propio director, Danilo Contreras, y el dirigente cívico Fidian García.

En octubre de 2018, el designado por los convocantes para compilar memorias del evento fue el exministro Fernando Araújo Perdomo, en su condición de miembro del Centro de Pensamiento de Cartagena y Bolívar; para explicar la mecánica del taller fue escogida la exalcaldesa designada Gina Benedetti de Vélez; y para presentar las distintas ponencias fueron seleccionados el senador Fernando Araújo Rumié, el contraalmirante (r) Gabriel Arango Bacci, el empresario Amaury Covo Segrera yla directora de la Fundación Cívico – social pro Cartagena -Funcicar-; Carolina Calderón Guillot.

Pero las mayores diferencias, como podrá observarse, estuvieron en las respectivas conclusiones. Para quienes participaron en el Acuerdo suscrito en 1999, lo esencial es “promover una actividad pública y un estilo administrativo de la ciudad, caracterizados por la transparencia, la honestidad y la solidaridad de la conducta, por la búsqueda del progreso social y comunitario y el bien común (…); diseñar políticas sociales que creen condiciones para la construcción de capital social como medio de enfrentar la pobreza, involucrando a pobres y no pobres en el diseño de los programas y proyectos sociales (…)”; y “propender porque el sector privado cumpla con las responsabilidades que le competen en el establecimiento de la solidaridad y la equidad social en la ciudad (…)”.

De igual forma, lo importante es “combatir los métodos de la exclusión y los consensos simulados en la vida social y política de la ciudad, y concebir a esta como un espacio de la multiculturalidad, es decir, defender la idea de que la ciudad no es homogénea, ni puede ser pensada ni construida desde unos límites culturales, políticos, clasistas, religiosos y filosóficos excluyentes (…), lo que implica acoger la idea de que la ciudad como escenario concreto de lo público ya no puede ser el resultado de un acuerdo secreto de partidos o grupos sociales excluyentes, sino el resultado de un diálogo y un consenso entre múltiples partidos políticos, sectores sociales, gremiales y académicos, movimientos y organizaciones culturales, que no acepten la idea de la política como la actividad de una micro-monarquía sino como la creación de un espacio de reconocimiento, discusión y participación comunitaria y pluralista en la construcción y la vida de la ciudad” (LEER ‘ACUERDO POR CARTAGENA – 1999).

Entretanto, para los promotores del reciente ‘Pacto por la Transparencia’, lo importante son cerca de 80 acciones o estrategias, entre los cuales se encuentran la creación del Fondo Cartagena 500 Años; la creación de una Red de Cooperantes; el fortalecimiento del Consejo Consultivo del alcalde; la designación de un agente especial en materia de integridad; la implementación de la llamada Agenda de Gestión Unificada y Abierta; el impulso a la Economía Naranja; la adopción de una política de aprovechamiento del mar; la adecuación del Canal del Dique; el impulso al Corredor Caribe Cartagena-Barranquilla-Santa Marta y la financiación y construcción del Recinto Ferial. (LEER ‘PACTO POR CARTAGENA DE INDIAS’ 2018).

* Director de Revista Metro

Contexto:

Marta Lucía Ramírez y Pedrito Pereira suscriben nuevo ‘Pacto por Cartagena’

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial