Con las luces largas

Por Rafael Vergara Navarro *

Frenar invasiones multiestrato y recuperar la autoridad en el Territorio exige amor, grandeza, pasión y voluntad política inquebrantable. En la defensa de los bienes de uso público: las zonas de bajamar constitutivas de la Soberanía, el compromiso tiene que ser de todos y lograrlo exige inversión, acción permanente, legalidad, eficiencia y educación.

Estimula que el alcalde designado de Cartagena, Pedrito Pereira Caballero, haya estructurado el Ecobloque y que se esté elaborando un plan de acción que, además del Datt, debe involucrar a los notarios y la rama judicial, e interactuar con el gremio de la construcción, consejos comunitarios, medios de comunicación y todos los obligados a preservar y reconstruir los ecosistemas de la ciudad.

En el equipo habrá mística si se comparte la valoración de lo defendido y se fortalece la identidad como resultado del sentimiento y conocimiento que fortalece el entender que el cambio y la acción responden a una necesidad estratégica. Profundizar el compromiso cohesiona, da y trasmite confianza a la sociedad. Participar en la recuperación de los cuerpos de agua, la legalidad y el ambiente sano es un acto de amor, un honor, no una simple obligación burocrática.

Solo actuando al unísono apoyado por las fuerzas sociales podrá vencerse la tradición del delito continuado y los consentidos daños a la naturaleza cuando se urbaniza ilegalmente, cambiando el uso del suelo.

No más indiferencia e impunidad, llegó la hora de investigar, juzgar y sancionar penal y administrativamente, sin importar la condición de quienes delinquen. Tiene que sancionarse a los líderes de la invasión y reubicar a quienes por necesidad ‘compran’ y levantan su rancho en zona de riesgo.

Hay que desactivar la informalidad y con acciones borrar del imaginario colectivo el ‘derecho’ a no tener derecho, alegado con ‘escrituras de posesión’ por quienes creen que es legal lo apropiado, tal y como sucede con quienes sustentan su ‘propiedad’ con prescripciones de lo imprescriptible que deben ser demandadas para revisión.

Construida la ciudad a base de rellenos, el tráfico de escombros, el arma de los invasores, ha sido práctica admitida. Al ser su correcta eliminación una obligación legal de los constructores asiste el derecho de hacer realidad la política de escombro cero. Su destino es el relleno sanitario no los cuerpos de agua.

En esta política de Ecobloque el apoyo a los líderes de los consejos comunitarios es clave porque, como enseña la ley y la procuradora ambiental, la titulación colectiva determina que el territorio adjudicado no es enajenable: es imprescriptible e inembargable. Además, porque la prelación de uso de las zonas de bajamar no es propiedad ni da derecho a la ocupación y depredación de playas, manglares y de la Ciénaga.

Por lo anotado, el Consejo de Estado, luego de una tutela de Marlinda en contra, dejó en firme la sentencia que ordenó la reubicación de ellos y Villa Gloria. Valga recordar que el Distrito tiene obligación de incluir en el presupuesto del 2019 la partida para ese fin y solicitar, como dice la sentencia, la participación, incluso con recursos, del Ministerio de Vivienda.

* Abogado, ambientalista y gestor de Paz

 

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