Tan costosa relimpia, ¿pa’ qué?

Por Rafael Vergara Navarro *

Es obvio que lluevan críticas a Empresa de Desarrollo Urbano de Bolívar -Edurbe – S.A. y a la Alcaldía de Cartagena por la firma de cuatro convenios interadministrativos por más de $50 mil millones, entre ellos el de $15 mil millones para la relimpia del caño de Juan Angola y las lagunas de Marbella y El Cabrero.

Los convenios han sido un atajo legal de los alcaldes para que Edurbe sea intermediaria y contrate, sin licitación pública y procedimientos y tiempos abreviados, obras e interventorías de todo tipo y haga el seguimiento.

Las múltiples demandas por la no realización de ellas, la mala calidad o atrasos eternos de otras, han contribuido a la mala fama que carga la entidad y la desconfianza ciudadana.

Edurbe no ejecuta: subcontrata y cobra el 5 %, lo que le garantiza su subsistencia y la de su burocracia, la que además ha negociado y vendido bienes de la Nación y zonas de bajamar rellenadas con dragados y relimpias. Expertos en ‘abatir’ los manglares, con el artilugio de mutar lo público en privado, han escriturado lotes en el caño de Bazurto, El Cabrero, Marbella y hasta el Anillo Vial, donde con competencia precaria ha pasado hasta por encima de sentencias.

Por ello se requiere claridad en el convenio que abre la puerta a la costosa relimpia del caño de Juan Angola entre la pista del aeropuerto y el puente de Canapote, y donde dejaron sin rellenar y vender en las lagunas de Marbella y el Cabrero.

Sin conocer estudios previos en la invitación, no explican el significado de relimpia y menos cuál es la razón o causa de la misma. Batimetrías no hay ni se determinan volúmenes y profundidad del dragado, lo que impide calcular el valor del metro cuadrado extraído, su transporte y depósito de lodos en el relleno sanitario.

No es una inversión para la primera fase del transporte acuático; tan costosa contratación descarta lo que se necesita, que es la reubicación y recuperación ecológica del degradado sector de La Unión, donde la creciente invasión cegó la comunicación entre la Laguna del Cabrero y el Caño de Juan Angola.

Hablan de un diseño, especificaciones y características de la obra pero no se muestra nada; hablan de valorar las normas ambientales para mitigar, corregir y compensar los impactos pero no describes cuáles serían.

Intervendrán zonas protegidas por el Plan de Ordenamiento Territorial – POT – y, por ser obra del Distrito que afectaría zona de manglar, se requiere autorización ambiental. El peligro es grande porque con la mentalidad de la Ley 62 del 37 demandada por inconstitucional, Edurbe se cree señor y dueño y confunde recuperación, que es rehacer, con relleno y apropiación. No entiende de ronda hídrica, jurisdicción de la Dimar y protección de fauna y flora en los cuerpos de agua.

Me pregunto: ¿porqué hablan de excavaciones, descapote y disposición de escombros? ¿Será un copia y pegue o meter gato por liebre?

* Abogado, ambientalista y gestor de Paz

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial