A propósito del Empleo: Innovación, Investigación y Disciplina

Por Miguel Felipe García Castaño *

Para hablar de empleo o generación del empleo en Colombia, es importante remitirnos a lo que en su momento plantearon los economistas clásicos, neoclásicos y keynesianos. Esto desde el punto de la teoría económica.

Por ejemplo, para Alfred Marshall (1842-1924), al explicar la Curva de Demanda de Trabajo, la teoría del empleo, estaba determinada por los rendimientos crecientes dentro de las fuerzas de producción, esto índica que en la medida, que aumente los rendimientos se van a presentar mayor ocupación y también mejora o se incrementan los salarios, indicando nuevamente al igual que los clásicos que el empleo estaba determinado por la producción, más exactamente como lo proponía David Ricardo.

Entretanto, Keynes (John Maynard Keynes, 1883- 1946) desarrolla la teoría del empleo bajo los siguientes esquemas: Cuando los salarios en la sociedad aumentan, también aumenta las cantidades de consumo e inversión (genera un aumento en la demanda efectiva), a su vez, aumenta las cantidades de trabajo y con ello aumentan la producción, y la industrias que generan bienes y servicios, que inmediatamente contratan más mano de obra. Esta formulación se realiza por medio de la demanda efectiva. Esta seria una solución en el corto plazo, para la generación del empleo.

Sin embargo, en tiempos modernos se debate acerca de la calidad del empleo, y la estimulación de la producción para generar mejores empleos sostenibles.

En los últimos años la calidad del mercado laboral se ha deteriorado como consecuencia de la transformación productiva del país, hacia una economía volcada a los servicios de bajo valor agregado y a la extracción minera[1].

El Departamento de Bolívar, y su capital Cartagena de Indias, se encuentran en mora de crear opciones de estímulo a la producción doméstica y en consecuencia generar empleos de calidad. En buscar y consolidar herramientas que permitan una producción (para todos los sectores) estable, coherente y atractiva para que los dueños de los medios de producción obtengan mayor confianza en el mercado local, partiendo de una verdadera seguridad jurídica y seguridad ciudadana, que no vean un escenario de riesgo alto para la inversión que podrían realizar en nuestra geografía.

Para el año 2016, el Departamento de Bolívar, a precios constantes del 2005, por encadenamiento, participó con el 4,2% para el PIB Nacional, y tuvo un crecimiento económico, del 11,4% por encima de Risaralda, que obtuvo un 4,5%[2]El comportamiento en Bolívar se atribuyó principalmente al crecimiento de la industria manufacturera.

Quiere decir lo anterior que el fuerte de Bolívar y Cartagena es el sector manufacturero, seguido del turismo y servicios. Sin descuidar el sector agropecuario, vital por su contribución en la oferta y demanda de empleos rurales.

Por lo tanto, a los gobiernos responsables y actores involucrados en la formulación e implementación de políticas publicas para el manejo económico y fiscal de actividades de los sectores de la producción, se les sugiere que deben ser pertinentes al momento de ponerlas en ejecución para no afectar el empleo, en cuanto a su calidad y duración. Es conocido por las autoridades, y la ciudadanía, de la gran limitante que nos rodea en muchos municipios de Bolívar: esto es el Crimen y/o la Inseguridad ciudadana.

Como dato preocupante, en los últimos seis años tan solo en dos municipios del norte de Bolívar (Arjona y Turbaco) y la ciudad de Cartagena se presentaron 2031 homicidios[3]. Cifra supremamente aterradora que espanta a la inversión y la innovación, afectando por supuesto la educación como proceso transversal en la cadena productiva. Este factor lo identificó Edward Denison, en la década de los 60’s aún vigente.

Así lo ha sostenido Denison cuando dijo que demuestra que la educación juega un papel cuantitativo importante como factor en el aumento del producto por trabajador. Esto apunta a la importancia de la inversión en capital humano como fuente de crecimiento[4]

Por otro lado, el embotellamiento a los empleos del sector servicios han permitido que este sea el sector que más demande empleos, pues su variedad de vinculación de personal lo hacen fuerte para el empleo atípico, que es aquel que no garantiza una remuneración justa.

En el informe de la OIT, El empleo atípico en el mundo: Retos y perspectivas, se resalta el aumento de este tipo de empleo a nivel mundial y suramericano. El problema con estos empleos es que, según la directora general de políticas de la OIT en el mismo estudio, Deborah Greenfield, estos empleos no garantizan “remuneración adecuada y estable, protección contra los riesgos profesionales” y protección social[5].

Es por ello que hago un humilde llamado a los candidatos presidenciales para que propongan más opciones de generación de empleo y no caer en la teoría de que el estímulo a nuevos puestos de trabajo se da vía gubernamental, y no toman en cuenta que el sector privado tiene y debe contar con mejores escenarios financieros, tributarios, tecnológicos, humanos y administrativos, que impulsen la demanda vía mayor consumo e inversión. Los empresarios tienen la oportunidad de plantear mejor investigación y disciplina en su estructura organizacional. De igual manera, para que la fuerza de la economía de mercado les permita asignar mejores recursos con la eficiencia y distribución requerida. Asimismo, las Universidades están llamadas a formar profesionales de alta calidad para el mercado laboral requerido. Estado-Empresas-Universidades-Sociedad, cuatro ejes del crecimiento para tener presente.

El Dane reportó este miércoles que la tasa de desempleo en el país se ubicó en 10,8% en febrero de 2018, mientras que la tasa global de participación quedó en 63,3% y la tasa de ocupación llegó a 56,6%. Según el Dane, en febrero había 21,84 millones de personas ocupadas[6]. Cartagena tiene, según el Dane, a marzo del 2018, una tasa de desempleo del 8,6%, ocupando una posición de las ciudades con menores tasas de desempleo. No obstante, observo muchos compatriotas en esta ciudad y en el Departamento, en busca de una oportunidad laboral.

Por último, a los jóvenes, que son el futuro de este país, se les debe garantizar un empleo digno, estable y justo. Con la base de una oferta laboral de calidad y una demanda influenciada por una mayor inversión – innovación y en optimizar de mejor manera a los factores de producción, acompañada de  una inversión extrajera acorde a los lineamientos ambientales y laborales de la Región, de esta forma, pasaríamos a formar parte de países con empleos de calidad para la juventud y de los profesionales especializados de este país.

En consecuencia, la innovación como transformación productiva, la investigación (Educación) y la disciplina, son y serán los mejores aliados a los tradicionales medios de producción y de riqueza material e inmaterial en un país en vía de desarrollo.

[1] Revista Dinero Estimular la producción para generar empleo de calidad, 25/09/2017, Tendencias.

[2] DANE. Dene.gov.co investigaciones Departamentales

[3] Informe Económico Cámara de Comercio de Cartagena, 2017.

[4] Macroeconomía En la Economía Global, Sachs-Larrain Determinación del producto, Políticas de Estabilización y Crecimiento, paginas 553-555.

[5] Revista Dinero Estimular la producción para generar empleo de calidad, 25/09/2017, Tendencias

[6] Revista Dinero Empelo, Marzo 28 de 2018

* Economista, especialista en Planeación Urbana y Rural, especialista en Gerencia Pública, especialista en Contratación Estatal y magister en Desarrollo Social.

 


 

 

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