Teleférico en el Cerro de La Popa, ¿a espaldas de los cartageneros?

Por Juan Diego Perdomo Alaba *

A finales de junio de 2017, en su primer encargo como alcalde interino de Cartagena, Sergio Londoño anunció que el Cerro de La Popa se convertiría en un gran ‘Bosque de Paz’ y se comprometió no solo a apoyar la estructuración del proyecto, sino a traer los recursos de cooperación internacional necesarios para su ejecución.

Bosques de Paz es una iniciativa del Gobierno Nacional soportada en la Resolución 0470 de 2017, que involucra cuatro componentes que son el ambiental, proyectos productivos para las comunidades beneficiarias, educación ambiental y un monumento vivo de paz, como tributo a las víctimas del conflicto armado y el desplazamiento en Colombia.

A principios de 2017, tras el anuncio alarmista –para algunos “deliberado”- del debilitamiento de la roca base del Salto del Cabrón, el otrora tristemente célebre alcalde Manolo Duque declaró en marzo la calamidad pública en la zona y prohibió el tránsito de vehículos al Santuario. Según los organismos locales de emergencia, la roca presenta grietas de 2.5 milímetros y un desplazamiento de 1.5 milímetros.

Dicen abogados expertos en el tema que la declaratoria de calamidad que se cumplía el 21 de septiembre del año pasado estuvo mal decretada por el Distrito; no hubo argumentos técnicos ni estudios suficientes para hacerlo y de eso da cuenta la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo en un informe que envió al Distrito. Hasta esa fecha la única intervención realizada fue el sellamiento con una cinta especial de Sika, de un par de grietas de la roca fragmentada para impedir la filtración de agua. Para entonces, Duque prometió un Plan de obras de mitigación que jamás cumplió, pero contrató estudios técnicos por 416 millones de pesos con la Universidad de Cartagena, para conocer de fondo el deterioro estructural que sufrió la roca y establecer una solución definitiva.

En enero de este año, con motivo de las fiestas de La Candelaria y atendiendo las recomendaciones del estudio realizado por la Universidad, que restringen la concentración masiva de personas en el Cerro, el Distrito mediante decreto 1278 prorrogó la calamidad pública hasta mediados de este mes. La Institución universitaria, cuestionada por un estudio patológico al parecer “plagiado” y poco riguroso a 16 edificios en riesgo, entregó el informe final sobre las acciones a desarrollar para lograr una estabilización definitiva, cuyo costo supera los 12 mil millones de pesos. Laura Mendoza, jefe de la Oficina Distrital de Gestión del Riesgo le dijo al periódico El Universal que había disponibles $2.000 millones para la contratación de la primera etapa de las obras y que los restantes 10 mil “se buscarán a través de gestiones ante el Fondo Adaptación y  el Ministerio de Medio Ambiente”.

Invasión y deforestación

Rafael Zúñiga, presidente de la fundación Eco Parque Histórico y Cultural La Popa, Ecopopa, lleva años denunciado la falta de control por parte del Distrito para garantizar el cuidado ambiental del Cerro y explica que en las faldas de La Popa hay poco más de 300 familias las que han construido de manera ilegal. Añade que son cerca de 26,6 hectáreas las que han sido invadidas y deforestadas por quienes realizan talas indiscriminadas de árboles para asentarse allí y levantar sus casas. Muchos de los que recientemente han invadido, cuenta el dirigente, fueron beneficiarios con viviendas de interés social en las urbanizaciones Ciudad del Bicentenario y Colombiatón, durante la administración de Judith Pinedo. En ese mismo gobierno, en 2019, el Fondo de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana -Corvivienda – de Cartagena estableció que había 6.750 viviendas bordeando el Cerro de La Popa, entre lotes privados e invasiones.

En 2016 la entonces defensora del Pueblo, Irina Junieles, interpuso una acción popular contra el Distrito para proteger el Cerro, considerado reserva ecológica. Al año siguiente, en una sentencia de primera instancia, el Juzgado Séptimo Administrativo de Cartagena ordenó al Distrito poner en ejecución, en el plazo de un año, una política pública para la protección integral del Cerro en aras de garantizar los derechos colectivos de los cartageneros y frenar el crecimiento de la urbanización ilegal. El fallo exigió además un censo de personas asentadas, un programa de reubicación y vivienda digna para los desalojados y la creación de un Comité de seguimiento y verificación. Igualmente conminó al Establecimiento Público Ambiental  -EPA – a implementar un plan de protección ambiental integral. ¿Se cumplió el fallo?

El Cerro de La Popa, una reserva ambiental

La tala y quema de árboles, el desmonte, deterioro y destrucción de la vegetación natural, se prohibió hace 40 años a través del Decreto 116 de 1978 que establece las políticas para recuperar, conservar y preservar las aéreas ecológicas localizadas en el perímetro urbano de la ciudad, entre las cuales contempla como reserva ecológica al Cerro de La Popa. El documento enfatiza que las zonas que sean invadidas deben de ser recuperadas y reforestadas para convertirlas en sitios de ecoturismo. Todo indica que no hay autoridad para su estricto cumplimiento. La Popa está enferma y su recuperación integral no se logra con paliativos ni titulares de prensa efectistas; se logra con voluntad política, autoridad y acatamiento del principio de legalidad.

Sobre el Teleférico, ¿quién miente?

El pasado 2 marzo, quizás en respuesta a una nota publicada en Facebook donde sugiero no permitir ningún proyecto privado de desarrollo turístico sin previa socialización e intervención integral en La Popa, el alcalde encargado declaró al periódico El Universal (http://www.eluniversal.com.co/cartagena/bosque-de-paz-en-la-popa-en-etapa-de-preformulacion-273233), que el proyecto Bosques de Paz está en etapa de preformulación, explicó sus bondades y aclaró que el teleférico “no se hará por el momento, ya que en el cerro de La Popa hay una emergencia tras la fractura del Salto del Cabrón”. Al respecto surgen varias inquietudes, pero antes me permito refutarlo sobre el particular.

Resulta que en el Registro Único de Asociaciones Público Privadas – RUAPP-, vinculado a la Dirección Nacional de Planeación –DNP-, está publicado el proyecto ‘Teleférico de Cartagena’, una asociación público – privada (APP) en estudio de factibilidad, radicado por la Alcaldía Mayor de Cartagena de Indias el 8 de septiembre de 2017, cuyo objeto es “Construir el Teleférico de Cartagena, con un recorrido de 2 kilómetros, que contará con dos estaciones, la primera ubicada en el Parque Espíritu del Manglar y la segunda en el Cerro de la Popa. El proyecto ya surtió la fase de prefactibilidad y se encuentra en estudio de factibilidad previo a la estructuración del proyecto. ¿Acaso no “hay una emergencia tras la fractura del Salto del Cabrón”, alcalde?

Carlos Fernando Sánchez, uno de los desarrolladores del proyecto, confirmó su existencia vía whatsapp y aseguró, sin esbozar más datos, que aún está en “etapa de prefactibilidad”. Sánchez fue candidato a la Gobernación de Santander por el movimiento Santander en Serio que lidera el parapolítico Hugo Aguilar, quien hoy respalda al candidato presidencial Germán Vargas Lleras. Desde la Corporación Panachi, este cuestionado empresario y hábil político santandereano lideró el Parque Nacional de Chicamocha y el Ecoparque El Santísimo. Según La Silla Vacía, “los sobrecostos en el Santísimo fueron superiores a 15 mil millones de pesos equivalentes al 25% del costo total final”. Más sobre Sánchez: http://lasillavacia.com/historia/el-reencauche-de-carlos-fernando-sanchez-en-cucuta-58044

Bosques de paz es un estupendo proyecto; importante implementarlo como primer paso para la recuperación del Cerro, pero es insuficiente y ataca parcialmente el problema, pues La Popa requiere de un proceso de restauración e intervención integral, como lo ordena el fallo de la acción popular. Las obras de mitigación del riesgo que permitan su desarrollo como reserva ambiental, turística, cultural e histórica. Reforestar, recuperar la fauna nativa y erradicar la tugurización de las faldas de La Popa que está deforestada, socavada e invadida. Cuenta Pedro Luis Mogollón en un editorial del diario que dirige que los invasores, para ‘sacarle’ lotes al cerro, hacen cortes de 90 grados en los taludes, que son los soportes de la montaña, y la van debilitando por todas partes. No es paja entonces que el Cerro se esté encogiendo.

Alcalde: ¿Cuál es la extensión de Bosques de Paz?

¿Qué área comprende y en qué sector del Cerro estará ubicado?

Si La Popa es un área de reserva, ¿dónde está su plan de manejo ambiental?

¿Por qué el Distrito le oculta a la ciudadanía una APP donde están involucrados el Cerro y el Convento de los Agustinos en La Popa de la Galera?

¿Por qué el secretismo frente al desarrollo del proyecto teleférico’, ¿qué impide socializarlo?

¿En qué consisten los proyectos productivos que se les ofrecerá a las comunidades del sector?

¿Cómo incluirá el proyecto a las comunidades?

¿En qué fase va el proyecto y cuáles serán sus fuentes de financiación?

¿Se va a concesionar el uso del espacio público que se genere?

¿Contempla el proyecto la recuperación integral del Cerro?

ADENDA: Parece que le aparecieron títulos de propiedad a algunos ciudadanos, acaso  ¿la Popa tiene dueños? ¿Qué proponen los candidatos a las atípicas frente a la situación expuesta? ¿Cuál es su posición sobre el teleférico?

* Comunicador Social – Periodista de la Universidad de Cartagena

 

 

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