Por calumnia y tentativa de fraude procesal denuncian a exjefe de prensa de la Alcaldía

Por los supuestos delitos de falsa denuncia, calumnia y tentativa de fraude procesal, “además de otras conductas delictivas que pudieran llegarse a configurar (…) de conformidad con los artículos 23, 221 y 436 de la Ley 599/000”, el administrador de comercio exterior Raúl Fernández Castellón denunció ante la Fiscalía Seccional de Cartagena al comunicador social y periodista Carlos Figueroa Díaz.

Luego de que este declarara a diferentes medios de comunicación que Fernández Castellón, en compañía del ingeniero Óscar Mauricio Echeverry, lo había amenazado de muerte en la madrugada del pasado 24 de diciembre mientras departían en un establecimiento de la ciudad, y de que unos comunicadores sociales adscritos al Departamento de Prensa y Comunicaciones de la Alcaldía de Cartagena y varios periodistas de diversos medios locales realizaran un plantón en la Plaza de la Paz rechazando las supuestas amenazas a su colega, Fernández y Echeverry negaron tajantemente las sindicaciones de Figueroa.

“Nuestras mejores pruebas son los videos de seguridad que ha puesto a disposición de las autoridades la propietaria de Vueltabajero, Dayana Torres Pedroza, donde se evidencia que ni estábamos armados, como el periodista asegura, ni hubo amenaza ni manoteo de ninguna clase”, manifestó Echeverry en declaraciones a este portal.

En efecto, en un video hecho llegar a varios medios de comunicación, Torres Pedroza manifiesta que en su establecimiento no se permiten personas armadas, y deja claro que al entrar al mismo todas las personas son requisadas. De acuerdo con la empresaria, el jefe de seguridad de Vueltabajero, Luis Pestana, quien tuvo a su cargo requisar a las personas que supuestamente habían proferido las amenazas, puede dar fe de que, tal como se observa con claridad en los videos de seguridad, estas en ningún momento estaban armadas.

No obstante, para Fernández, no basta con tener la conciencia tranquila y saber que hay material suficiente para probar que ni él ni su amigo Echeverry habían proferido amenaza alguna contra el exjefe de Comunicaciones de la Alcaldía de Cartagena y actual director del portal Ideas Políticas, Carlos Figueroa.

En su concepto, los perjuicios morales que les ha causado la falsa denuncia del comunicador y periodista lo obliga a llevar el caso “hasta las últimas consecuencias, ya que no podemos permitir que quede en el ambiente la percepción de que somos unos individuos de baja ralea, y por ello hemos instaurado la respectiva denuncia”.

En su escrito a la Fiscalía, Fernández señala que “fruto de ese escándalo mediático en donde el señor Figueroa se pretende victimizar (…) he tenido noticias de que se me ha iniciado una investigación disciplinaria por parte de la Oficina de Control Interno de la Gobernación de Bolívar, con lo cual se coloca en entredicho mi condición de servidor público serio y cumplidor de sus deberes”.

Según Fernández, “preocupa sobremanera que dicho señor haya instrumentalizado su condición de periodista para lesionar mi patrimonio moral, dado que sus colegas les han hecho un inusitado despliegue a sus palabras, sin atender el mínimo principio de la objetividad, como es la contrastación de las versiones; corolario de lo anterior es que ante mis conocidos y ciudadanía en general aparezco como una persona que amenazó a un periodista por supuestamente ejercer sus funciones”.

Conflicto entre particulares, ¿una afrenta a la prensa?

Aunque la prensa, en general, solo mostró como noticia el plantón organizado por comunicadores sociales con vínculos contractuales con la Alcaldía de Cartagena y la Gobernación de Bolívar y periodistas de varios medios de comunicación, también lo fue el debate que en diversos escenarios físicos y virtuales realizaron sobre el caso varios comunicadores, periodistas y docentes universitarios de distintas disciplinas.

En las redes sociales, el escritor, columnista, docente y periodista Andrés Pinzón-Sinuco, tras cuestionar sobre el hecho que “un conflicto entre particulares se vuelva rápidamente una gran afrenta hacia la prensa de Cartagena”, manifestó que “no es con demagogia ni buscando cámaras y flashes como se consigue un periodismo libre. Se hace teniendo una agenda propia y reconociendo a los charlatanes”.

También en las redes, el bloguero, líder de opinión y comunicador social Juan Diego Perdomo Alaba, también sobre el tema, se preguntó “¿con qué solvencia ética se exige ‘prensa libre’ cuando se es juez y parte?”, refiriéndose tácitamente a quienes ejercen al mismo tiempo como coordinadores de prensa de entidades oficiales y como periodistas de distintos medios. Y sobre el lema #NoNosCallarán, utilizado por quienes organizaron el plantón contra la supuesta amenaza, opinó que “es una especie de extorsión moral para un contexto donde el periodismo de estómago, militante y panfletario está naturalizado; el periodismo debe someterse a la autocrítica”.

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