Corpoturismo admite que sí proyecta construir una gran marina en la Bahía, pero pública…

La presidenta ejecutiva de la Corporación de Turismo -Corpoturismo – de Cartagena, Zully Salazar Fuentes, y el exdirector de Infraestructura de la misma entidad y actual secretario de Planeación del Distrito, Írvin Pérez Muñoz, desestimaron la preocupación que varios líderes cívicos, comunitarios, gremiales y políticos locales han expresado por la eventual construcción de una marina en el Muelle de La Bodeguita.

Para la zarina del turismo local y el funcionario del Distrito, la construcción de un gran embarcadero a lo largo y ancho de la Bahía de la Ánimas, entre el lote colindante con la marina Todomar, a la salida de Bocagrande, y el muelle de Los Pegasos, a un lado del Centro de Convenciones, en Getsemaní, no debería inquietar a la ciudad, ya que el carácter del nuevo fondeadero de naves de diferente eslora y manga sería público y no privado.

La presidenta de Corpoturismo (mediante un comunicado de prensa), y el exdirector de Infraestructura de la misma entidad y actual secretario de Planeación distrital (en un recorrido por diferentes medios locales), dejaron claro que no debería haber preocupación por la proyectada marina ya que “este es un proyecto público, mas no privado”, y que no serían “ni dos, ni tres marinas” sino una gran marina “en el mismo muelle de La Bodeguita, desde el punto del muelle de Los Pegasos, que colinda con el Centro de Convenciones, hasta el área de la bomba de Bocagrande”.

El nuevo fondeadero se extendería desde el lote contiguo al muelle de Todomar y el Centro de Convenciones.

En su remitido, Salazar Fuentes recordó que el actual “embarcadero turístico La Bodeguita es de propiedad de la Alcaldía Mayor y fue entregado en el año 2004 a la Corporación Turismo Cartagena de Indias para ser administrado con el objetivo de realizar actividades de embarque y desembarque de pasajeros que tienen como destino la Bahía de Cartagena y su zona insular”.

Y Pérez Muñoz, en declaraciones a diferentes medios, destacó que lo que se proyecta es la creación de 66 cupos para embarcaciones menores y seis cupos para embarcaciones mayores en secciones que se localizarían en el área marítima que se concesione, mediante un sistema de muelles flotantes, lo que permitiría cubrir una mayor extensión de la Bahía de las Ánimas.

Para Salazar, lo importante es que, como Corpoturismo es una entidad pública adscrita al Distrito, cuyo objeto es coordinar las actividades públicas y privadas relacionadas con la oferta de servicios y productos turísticos de la ciudad y la promoción a nivel nacional e internacional de la oferta turística local, los excedentes que genere la operación de la nueva marina será para su autosostenimiento y para fortalecer la promoción de las actividades turísticas en la ciudad.

Para Pérez, debe tenerse en cuenta que la actividad a desarrollar será “exactamente igual a la actual, pero bajo un orden”. En sus declaraciones a la prensa, el funcionario señaló que en la actualidad opera en el Muelle de la Bodeguita “un número de botes que no tienen control y ni siquiera se reportan cuando llegan a Las Ánimas”, y la idea con el nuevo fondeadero es que las naves puedan identificarse de la forma debida.

Concidieron Salazar y Pérez en que, en todo caso, la premura es por una situación jurídica que podría conllevar al cierre del Muele de la Bodeguita “impactando de manera negativa el ordenamiento del transporte marítimo turístico de la ciudad”.

La razón: porque “desde hace años la Superintendencia de Puertos y Transporte abrió un proceso contra el Distrito y la Corporación, aduciendo que las actividades que se llevaban a cabo en La Bodeguita son de carácter portuario comercial, no obstante (que) la Dirección General Marítima  -Dimar – en repetidas ocasiones ha confirmado que a la luz de las actividades que diariamente se vienen realizando desde hace décadas en estas instalaciones, estas son marítimas y turísticas”.

Lo que se busca entonces, aseguraron, es “evitar conflictos de competencias entre autoridades”, y por ello se adelanta “un trámite de concesión de marina pública”.

Inquietudes no resueltas

De acuerdo con varios de los ciudadanos que se han mostrado inquietos por la construcción de una gran marina sobre la Bahía de las Ánimas, ni la presidenta de Corpoturismo en su comunicado, ni el secretario de Planeación en el desarrollo de su ‘agenda de medios’ se refirieron a la inquietud de líderes gremiales, comunitarios y cívicos y varios concejales por los eventuales impactos que en materia de movilidad, medio ambiente, seguridad ciudadana y servicios públicos tendría una gran marina sobre lugar propuesto. Para varios ciudadanos, la única diferencia entre el revocado proyecto de construcción de una marina en Castillogrande y la nueva iniciativa a la salida de Bocagrande es el sitio donde se piensan construir los atracaderos (leer ‘Y definitivamente la unión fue la solución: la marina en Castillogrande no va…‘).

Ni aclaran si la construcción del nuevo fondeadero tiene relación directa o indirecta con el proyecto denominado ‘Acuabús del Manglar’, detrás del cual estarían varios conocidos inversionistas locales a pesar de que el Sistema Integrado de Transporte Masivo -SITM – de Cartagena, Transcaribe, tiene como uno de sus componentes esenciales el transporte acuático (leer ‘Líderes cívicos y gremiales, también inquietos por posible marina a la salida de Bocagrande‘).

Detalles del proyecto de la nueva marina

El área de concesión solicitada es de 30.095,8 metros cuadrados, donde se construirían 12 muelles dividos en cuatro secciones para habilitar 66 cupos para embarcaciones menores y seis cupos para embarcaciones mayores, integrando un sistema de muelles flotantes, soportadas con sobrepuntales para garantizar la resistencia y el amarre de las embarcaciones.

Así se informa en la síntesis del proyecto enviado a los diferentes medios de comunicación, en el cual se indica -además – que se ofrece “un incremento del 380% con relación a las 15 posiciones iniciales, oferta que será aprovechada por una demanda de servicios turísticos que año a año va en incremento”.

Habrá un sector A, con muelles flotantes “para un total aproximado de 72 posiciones de amarre para embarcaciones tipo tritón, hasta de 14 metros de eslora y hasta el doble para embarcaciones de siete metros de eslora”, y además una estación de servicios. Un sector B, para el atraque de embarcaciones de recreo de esloras aproximadas a los 100 metros. Un sector C, para muelles de amarre de naves turísticas mayores, donde se construiría “una plataforma en concreto, con uns bitas con una resistencia de 15 toneladas”. Y un sector D, “para amarre de naves de recreo menores”, en el cual se proyecta la construcción de “muelles flotantes de 25 metros de largo por cuatro de ancho”.

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