¿Qué viene, según la Ley, luego de la aceptación de la renuncia de Manolo Duque?

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Luego de que, mediante Decreto No. 1810 del 7 de noviembre de 2017, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, aceptara la renuncia de Manolo Duque Vásquez y encargara de la Alcaldía de Cartagena, por tercera ocasión, al director de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional, Sergio Londoño Zurek, las preguntas que comenzaron a circular por corrillos y redes sociales son: “¿qué viene ahora, entonces, para Cartagena? ¿Habrá o no elección atípica? ¿Por cuántos días será el nuevo encargo del politólogo cartagenero?”

La primera pregunta se responde de manera parcial contestando las dos siguientes, las cuales, a su vez, se resuelven leyendo lo que sobre el caso establece en sus distintos considerandos el citado acto administrativo, suscrito por el ministro del Interior, Guillermo Rivera Flórez.

Sobre si habrá o no elección atípica basta con leer su quinto considerando, el cual señala, de manera taxativa, que “el inciso cuarto del artículo 323 de la Constitución Política determina que “Siempre que se presente falta absoluta a más de dieciocho (18) meses de la terminación del período, se elegirá alcalde mayor para el tiempo que reste. En caso de que faltare menos de dieciocho (18) meses, el Presidente de la República designará alcalde mayor para lo que reste del período, respetando el partido, grupo político o coalición por el cual fue inscrito el alcalde elegido”.

Y es claro, en el caso de Cartagena, que faltan más de 18 meses para la terminación del periodo, que va hasta el 31 de diciembre de 2019. Por ello, el Decreto establece que “se convocará a lecciones una vez se haya acordado la respectiva fecha con la Registraduría Nacional del Estado Civil”.

Y sobre los días que podría estar al frente de la Alcaldía Londoño Zurek, el considerando siguiente lo dice al advertir que el parágrafo 3° del artículo 29 d ela Ley Estatutaria 1475 de 2011 establece que “En caso de faltas absolutas de gobernadores o alcaldes, el Presidente de la República o el gobernador, según el caso, dentro de los dos (2) días siguientes a la ocurrencia de la causal, solicitará al partido, movimiento o coalición que inscribió al candidato una terna integrada por ciudadanos pertenecientes al respectivo partido, movimiento o coalición. Si dentro de los diez (10) días hábiles siguientes al de recibo de la solicitud no presentaren la terna, el nominador designará a un ciudadano respetando el partido, movimiento o coalición que inscribió al candidato”.

Y aunque no lo dice el decreto en mención, este mismo parágrafo establece que “No podrán ser encargados o designados como gobernadores o alcaldes para proveer vacantes temporales o absolutas en tales cargos, quienes se encuentren en cualquiera de las inhabilidades a que se refieren los numerales 1, 2, 5 y 6 del artículo 30 y 1, 4 y 5 del artículo 37 de la Ley 617 de 2000”. En el caso en cuestión, lo que -de acuerdo con varios analistas – podría impedir que Londoño fuera designado alcalde en el hipotético caso de ser incluído en la terna, como al parecer ha propuesto uno de los tres inscriptores del movimiento ‘Primero la Gente’, o de ser escogido por el presidente en el caso de que no se presentara una terna, y asumiendo que fuera presentado como miembro del movimiento que inscribió a Duque, es que pesa una inhabilidad sobre quienes dentro de los doce meses anteriores a la designación “hayan sido representantes legales de entidades que administren tributos, tasas o contribuciones (…) en el respectivo municipio”.

En todo caso, como coincidieron en decir varios analistas consultados, sobre lo qué viene ahora para Cartagena, ya no en materia legal sino sobre todo política, es una pregunta que solo podrá responderse dependiendo quiénes sean finalmente los candidatos y, sobre todo, quién de estos resulte elegido.

“Que no vaya a ser que el remedio resulte peor que la enfermedad”, señaló uno de ellos a propósito de lo que puede ocurrir una vez sea convocada -como se espera – la elección para elegir un mandatario en propiedad para los próximos dos años.

En todo caso, ya poco a poco, aunque no se haya convocado aún a una nueva elección, ya han saltado varios patos al agua con potenciales posibilidades de acceder al primer cargo del Distrito, así como varios otros aspirantes cuya primera gran batalla será para lograr que un partido o movimiento político con personería jurídica, reconocida formalmente por el Consejo Nacional Electoral, les confiera el debido aval.

Entre quienes cuentan ya con el decidido respaldo de una colectividad política se cuentan el exconcejal y docente universitario David Múnera Cavadía (del Polo Democrático) y la exdirectora ejecutiva de la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena y exsecretaria general de la Alcaldía, Claudia Fadul Rosa (de Compromiso Ciudadano), como lo cuenta en la historia ‘Cartagena: la primera gran prueba de fuego de los Ni-Ni‘ (hacer click), publicada en el portal ‘La Silla Caribe’, la periodista cartagenera Laura Ardila Arrieta.

Tampoco tienen problemas para ser avalados, entre otros, el exconcejal Andrés Betancourt González, quien contaría con el respaldo de los partidos Cambio Radical, Liberal y Conservador; ni el también exconcejal Javier Bustillo Pertuz, quien sería avalado por un movimiento cristiano; ni el abogado y empresario Juan Carlos Ayala, quien podría ser ungido por el Centro Democrático.

Contexto:
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