El alcalde sí tiene quien le escriba

Por Carlos Ardila González *

La historia del viejo coronel retirado que va al puerto todos los viernes a esperar la llegada de la carta oficial que por fin responda a la reclamación de sus derechos por los servicios prestados al país, pero pasan los días y los meses y los años y el escrito nunca llega, no se parece en absoluto a lo que representa el diario discurrir del politólogo Sergio Londoño Zurek desde cuando fue encargado de la Alcaldía de su ciudad natal.

Mientras que en ‘El coronel no tiene quien le escriba’ hay una mágica estela de cosas no dichas, de luces y sombras, de silencios que se expresan con igual claridad que las frases paridas en el París de los años cincuenta por el periodista y escritor Gabriel García Márquez, en el Palacio de la Aduana también hay claroscuros y en general una amplia gama de grises, pero lo que cualquiera encuentra, aún sin llegar al lugar gracias a la magia del internet, es a un joven cartagenero que sí tiene quien le escriba, tanto mensajes breves, principalmente a través de las redes sociales, como extensas cartas; muchas, muchas cartas.

Todos saben, o deberían saber, lo que habría de suceder al final de la afamada novela del hijo del telegrafista de Aracataca con el anciano exoficial de 75 años a quien el Estado nunca respondió sus peticiones. Pero de las cartas recibidas diariamente por el joven mandatario poco se sabe; si las recibe y las lee, o si la mayoría de las respuestas que Londoño debe dar dormirán el mismo sueño de los justos que la del retirado coronel garciamarquiano.

Dos de las últimas misivas dirigidas a Londoño Zurek, al menos las que ha conocido la comunidad por haber tenido el carácter de Cartas Públicas, son una del abogado y exconcejal David Múnera Cavadía y otra del comunicador social y activista social Juan Diego Perdomo Alaba.

En su carta, el presidente del Polo Democrático en Bolívar, a título personal, le solicita al alcalde interino que retire del cargo al gerente de la Empresa de Desarrollo Urbano de Bolívar -Edurbe, Alfredo Bula Dumar, por considerar que este podría estar implicado en el mismo caso que involucra a varios magistrados, en lo que se ha bautizado como el Cartel de la Toga (leer ‘Carta de David Múnera a Sergio Londoño’).

Por su parte, el conocido líder social le dice al mandatario que, “como ciudadano preocupado por la crisis institucional que aqueja al Distrito”, se anima a “hacerle respetuosamente algunas solicitudes de intervención para que las someta a estudio y las tenga en cuenta como acciones concretas para abordar dentro de sus proyectos y obras anunciadas para 2018 y lo que resta de este año” (leer ‘Carta de Juan Diego Perdomo a Sergio Londoño’).

Las cartas de otros remitentes

Pero muchas de las cartas enviadas al alcalde son dirigidas no por personas naturales, en sus propios nombres, sino por instituciones y colectivos ciudadanos, en legítima representación de estos.

En una de ellas, de fecha 8 de agosto de 2017, suscrita por Miguel Caballero Villarreal en su condición de presidente del Consejo Territorial de Planeación -CTP – de Cartagena, se le pide a Londoño conceder una audiencia para tratar temas relativos a la “función permanente y activa de debate y evaluación de los avances en la ejecución del plan de desarrollo” de que trata la Ley 152 de 1994, pero la respuesta del mandatario interino, según fuentes del CTP, fue que hablaran del tema con Yolanda Wong Baldiris, la directora de la Escuela de Gobierno y Liderazgo.

Ante esta respuesta, la instancia de planeación distrital envió al alcalde otra misiva el pasado 28 de septiembre, en este caso un derecho de petición (leer ‘Cartas del CTP a Sergio Londoño’).

Otras cartas fueron enviadas por Rafael Camacho Castillo, en su condición de presidente de la Asociación de Vecinos del Centro Histórico -Asocentro – de Cartagena.

En la primera, remitida el pasado 24 de agosto, le piden una cita a Londoño para tratar temas relativos a “la preservación y conservación de nuestro Centro Histórico”. Y en la segunda, fechada el 5 de septiembre, se quejan porque “en los documentos del PEMP (Plan Especial de Manejo y Protección) divulgados hasta ahora no existe un diagnóstico real del estado actual del BIC (Bienes de Interés Cultural)” (leer ‘Cartas de Asocentro a Sergio Londoño’).

Y otros más han sido enviadas por William Murra Babún, en varios casos en su condición de “ciudadano del común que paga puntualmente sus impuestos”, como en los mismos se califica, y en otros en su condición de miembro de la Comisión de Control Social y de la Junta Directiva nacional de la Asociación de Ingenieros de Colombia.

En varios de sus más recientes oficios, el dirigente gremial le expresa a Londoño las razones por las cuales “no tenemos confianza en la persona que gerencia Edurbe S.A., entidad a la que la Administración que usted está reemplazando temporalmente decidió entregarle la responsabilidad de manejo y ejecución de varios macroproyectos necesarios para resolver los problemas más sentidos de la ciudad” (leer ‘Carta de William Murra a Sergio Londoño).

* Director de Revista Metro

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