A pesar de campañas de empresas de aseo, continúan arrojando llantas al espacio público

Se sabe, y no solo porque lo digan con frecuencia las empresas de aseo de la ciudad, que la quema de llantas “tiene un impacto sumanente dañino sobre el medio ambiente y los vecinos, por su alto poder calorífico y su gran toxicidad”, como lo advierte el ingeniero Óscar Osorio Avendaño, gerente operativo de Promoambiental Caribe.

Y se admite -además – que la deposición de llantas en el espacio público y en todo lugar a cielo abierto causa también un gran daño en materia de salud, ya que se convierten, en cuestión de días, en peligrosos focos infecciosos que deben ser erradicados con premura.

Sin que se requiera un profundo estudio sobre el tema, es fácil advertir que los sitios donde se arrojan llantas usadas se convierten en basureros satélites, y lo que es mostrado apenas como un simple problema de cultura ciudadana, ocasionado en principio por individuos incultos, se convierte al cabo de poco tiempo en una tragedia ambiental con grave incidencia en las comunidades vecinas.

Pero en Cartagena el caso es aún más grave, ya que ha podido establecerse que en un gran porcentaje quienes depositan llantas en lotes baldíos, -e incluso calles y aceras, de manera irresponsable – son algunos propietarios, administradores o empleados de llanterías, servitecas y ciertos talleres de autos.

Por ellos, la empresa Promotora Ambiental Caribe -Promocaribe – se ha visto obligada a realizar periódicamente a lo largo y ancho de la ciudad jornadas de recolección de llantas usadas y -asimismo – campañas de concientización ciudadana, con el fin esta última de hacer caer en cuenta a quienes acumulan llantas a cielo abierto que les ocasionan un grave daño a la comunidad.

En el caso de la ‘Llantatón’, como se denomina cada jornada de recolección masiva de llantas usadas, Promocaribe organizó una este fin de semana, enmarcada en la conmemoración del ‘Día Mundial de la Protección Costera’, la cual arrancó en la entrada de San José de los Campanos, sobre la Troncal de Occidente, continuando sobre la Avenida Pedro de Heredia hasta Muebles Jamar, girando posteriormente a la derecha, sobre la Carrera 17 de Torices, hasta el Mercado de Santa Rita, y retornndo por la Carrera 14 -también de Torices – hasta el sector de Chambacu, reiniciando el recorrido sobre la principal de Lo Amador hasta la rotonda del barrio La Esperanza, para después tomar la Avenida Pedro Romero hasta la ‘Y’ de Olaya Herrera, al llegar a la Carretera de la Cordialidad, y finalizando en la rotonda de El Pozón.

El gerente operativo de Promoambiental, Óscar Osorio, anunció que la mayor parte de las llantas recogidas se reutilizarán, con el apoyo de varias organizaciones de base, “en labores de ornamentación y cerramiento de las áreas públicas susceptibles al arrojo de residuos sólidos mixtos”.

“A pesar que los neumáticos usados representan un porcentaje bajo con relación al total de los residuos sólidos que se generan en la ciudad, estos representan un desafío especial de evacuación y reutilización por su tamaño, forma y naturaleza físico- química”, manifestó Osorio en diálogo con este portal. “Tradicionalmente, estos residuos se han considerado como unos residuos especiales y duraderos, dispuestos inadecuadamente o abandonadas en vías, lotes y sitios de puntos críticos, las cuales, al  ser quemados, tienen un impacto negativo sobre el medio ambiente por su alta toxicidad”.

El ingeniero señaló también que las llantas, además, “por su forma hueca donde llega poca luz, cuando se almacena agua se convierten en un los sitios preferidos para muchos insectos y zancudos, así como para el desarrollo de roedores como ratas que afectan la salubridad pública de la población cartagenera”.

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