Reficar: nadie responde

Por Fernando Guerra Rincón *

La ampliación y modernización de la Refinería de Cartagena de Ecopetrol, conocido como PMD, el anhelo de la industria petroquímica nacional de contar, vía Ecopetrol, con una fuente única y segura de abastecimiento interno de materias primas para la industria del caucho y del plástico para el apuntalamiento de su competitividady la esperanza de los cartageneros y de los colombianos de encontrar en el fortalecimiento de este activo industrial oportunidades de empleo y desarrollo, terminó convertida en el mayor escándalo de corrupción en la historia de Colombia, cuya expresión más contundente es el engendro de Reficar.

Mucho se ha escrito sobre este tema, pero poco se encuentra entre los argumentos el hecho de que la política del Estado mínimo y las privatizaciones a ultranza de los activos del Estado, prohijada por el modelo económico vigente, tuvieran un peso determinante en el desafortunado desenlace que al día de hoy no tiene un solo responsable en la cárcel.

Un poco de historia.

Desde el principio del siglo XX, el  petróleo ha tenido una crucial importancia en la vida de la ciudad heroica. La construcción de la refinería de Cartagena, puesta en funcionamiento en 1957, por parte de la Intercor, International Petroleum Company, una subsidiaria de la Standar Oil, con una capacidad de 27.000 barriles diarios, fue un suceso comparado a la presencia en su puerto de La Flota de los Galeones, en el siglo XV.[1] La operación de la refinería, el suministro de gas que permitieron los yacimientos del Jobo-Tablon, Sucre, unido a Mamonal mediante la construcción de un gasoducto (1964)y la política de Industrialización por Sustitución de Importaciones, ISI,  fueron claves para el posterior desarrollo del complejo petroquímico de Mamonal. Bajo esos efectos combinados se crearon en 1950 Álcalis;Abocol, Amocar y Tuvinil en 1960, Cabot 1964, Petroquímica Colombiana y Dow Química Colombiana en 1965, Polymer 1967.[2]

En 1974, el gobierno de Misael Pastrana Borrero compró la refinería de Cartagena a la Intercor y en 1984 fue ampliada en su capacidad de refinación a 72.000 diarios. De ahí en adelante, a pesar de su enorme importancia para la industria nacional, Ecopetrol y la ciudad de Cartagena, los distintos gobiernos nacionales se olvidaron de la refinería hasta llevarla a un estado de obsolescencia que le hacía perder entre 40 y 60 centavos de dólar por barril procesado[3] y a no cumplir ningún estándar internacional de medición de eficiencia de refinerías.[4] La necesidad de su ampliación y modernización era imperiosa y vital para evitar la desaparición del sector petroquímico,[5] deficiencia que obligaba al sector a importar sus materias primas de Brasil, Venezuela, México, sus principales competidores en el mercado y que a su vez contaban con una industria petrolera fuertemente integrada.

La no construcción y actualización de la refinería de Cartagena se entiende en el marco del sistemático plan de los distintos gobiernos nacionales de debilitar a Ecopetrol[6]. Mediante el decreto 843 de 1990, se le arrebató su autonomía administrativa y financiera para convertirla en la caja menor de los distintos gobiernos que la esquilmaban a su antojo, sacrificando la propia competitividad de la empresa nacional. En una absurda medida, (Conpes 2693 de 1994) se determinó renunciar a la industrialización del petróleo, a desarrollar la petroquímica, el llamado aguas debajo de la industria, el downstreampetrolero, el negocio más seguro de la actividad, para dedicarnos exclusivamente a la explotación y extracción del crudo, o lo que es lo mismo,a condenarnos al atraso.

Los excedentes petroleros de Ecopetrol nutrido con los abundantes recursos provenientes de Caño Limon, Cusiana y Cupiagua, que contó con una coyuntura de buenos precios del petróleo, fueron esterilizadosen bancos externos en el Fondo de Ahorro y EstabilizaciónPetrolera, FAEP, (Ley 209 de 2005) y manejados exclusivamente con criterio de política monetaria, cambiaria o fiscal. A partir de 1997 el país exporto más de 600.000 barriles que le permitieron ingresos estimados en siete años por 55.000 millones de dólares.[7] Entre 2005 y 2008, años claves en el proceso de toma de decisiones sobre el Plan Maestro de la refinería de Cartagena, Ecopetrol tuvo utilidades por 25.56billones de pesos.[8] A pesar de esas cifras no hubo un solo dólar para modernizar y ampliar la refinería de Cartagena a la que carcomía el óxido del caribe, una refinería que los industriales de la petroquímica esperaban desde 1988.Cusiana se fue y no pasó nada, dijo Rudolf Hommes contrito y sin reato.[9] Como ahora, en el  reciente boom del precio, donde Colombia fue el país que menos aprovechó la bonanza y aumentó su dependencia del crudo, según el Instituto Peterson para la Economía Internacional.[10]

Se sacrificaba así al país y a la propia empresa nacional de petróleos en el altar de la ortodoxia económica. No se convertía la bonanza en felicidad meta que debe ser el propósito de toda la política económica y de toda acción de gobierno. Es más, los pobres de Colombia aún esperan en el embolatado desarrollo del posconflicto, cuando la mejor hora del petróleo ya paso, quizá para siempre, y estruja a una economía que no ha cruzado el umbral de la dependencia de los productos de la tierra, apegado a la filosofía que alguna vez expresóJorge Humberto Botero, exministro de Desarrollo y Comercio Exterior de Álvaro Uribe, uno de los impulsores de la enajenación de la refinería de Cartagena, como condición para llevar a cabo el Plan Maestro: “Para que vamos hacer carros si los podemos comprar”.[11]

La refinería de Ecopetrol de Cartagena se privatizo sin ninguna necesidad, como muestran las cifras. Y ahí empezó el desgreño administrativo que aupó la orgia de la corrupción y que termino con el cambio de la naturaleza del contrato de llave en mano por costos reembolsables, un incentivo perverso, cuantificados en más de 4.000 millones de dólares. Para comenzar la fiesta le vendieron, contra todas las advertencias, el 50,99% de las acciones de la refinería de Cartagena por U$ 630.7 millones a la multinacional de origen suizo Glencore International A.G, una empresa minera sin ninguna experiencia en construir refinerías y en serios problemas financieros.[12]

Como estaba cantado, la Glencore renuncio a la construcción de la refinería y hubo que recomprarla por 549 millones de dólares a pesar de que en la víspera el Ministro de Minas de la época (2006-2010), el cartagenero Hernán Martínez Torres había afirmado que solo pagaría 200 millones de dólares por ella.[13] Ninguna explicación dio el Ministro por tan estrambótica diferencia.En un solo año, por solo subsidios a la gasolina, Ecopetrol le pagó a la Glencore, 360 millones de dolares[14], la mitad del costo que valía la refinería en 2001. Sin embargo, para Isaac Yanovick, gerente de Ecopetrol en ese entonces este fue “un negocio brillante, que se realizó en un momento inmejorable por la situación de los mercados del petróleo nacionales e internacionales”.[15]

En la privatizada refinería de Cartagena se abroquelo una corrupción de alto nivel propiciada por una tecnocracia privilegiada caracterizada por una generosa, aceitada y ampulosa puerta giratoria entre el sector público y el sector privado que se cambian los puestos y las gerencias como fichas de dominó y que van de la gerencia de grandes multinacionales al Ministerio de Minas[16], a la refinería de Cartagena, a Reficar y a la Agencia Nacional de Hidrocarburos, como es el caso de Hernán Martínez Torres, Ministro de Minas, Orlando Cabrales Martínez, Gerente de Propilco, ex ministro de Minas, Gerente de Reficar, y Orlando Cabrales Segovia, asistente de gerencia de Ecopetrol y director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos[17].

Uno de los aspectos más turbios del desgreño y el desfalco en el proceso de modernización de la refinería de Cartagena fue la compra de Propilco por parte de Ecopetrol en 2007, al grupo Stanford y a Grupo Santo Domingo por 690 millones de dólares. Orlando Cabrales pasó de la Presidencia de Propilco a gerenciar Reficar[18]. Esta compra obligó a rediseñar la refinería para acondicionarla a los requerimientos de Propilco, con inversiones que fácilmente pueden cuantificar 400 millones de dólares. Propilco realizó inversiones para modernizar y ampliar su capacidad. Ecopetrol tiene la decisión de venderla ahora que es una planta moderna. Uno de los posibles compradores es el grupo Stanford.[19]

La refinería ampliada y modernizada ha contribuido de manera positiva a que la caída de la economía no sea más pronunciada en la actual coyuntura. Su aporte al crecimiento del PIB industrial del país es incontrastable, evidencia que deja sin argumentos a quienes se oponían al desarrollo y concreción del PMD. Otra cosa es la corrupción. Sus responsables deben pagar por semejante despilfarro y desgreño administrativo. La magnitud de los sobrecostos compromete seriamente la viabilidad financiera de Reficar y complica la ya de por sí, delicada realidad  financiera de Ecopetrol,[20], situación que alentará las voces que piden a gritos su privatización y su venta a menosprecio.[21]

Una consecuencia de los sobrecostos de la refinería de Cartagena es el aplazamiento indefinido de la construcción del Plan de Modernización de la refinería de Barrancabermeja (PMRB)[22], una inversión de alrededor de US$ 5.600 millones. El gobierno nacional ha argumentadoque la baja de los precios del crudo ha dejado sin espacio el PMRB. Los sectores productivos del principal puerto petrolero del país han invertido $ 200.000 millones ante la expectativa de este desarrollo industrial. Barrancabermeja tiene en la actualidad una tasa de desempleo del 23% y Ecopetrol ha reducido la contratación con empresas del puerto en un orden del 43% entre 2014 y 2015. Barranca, como la llaman cariñosamente los colombianos, es una ciudad clave del posconflicto.Sin el PMRB, la refinería de Barrancabermeja quedaría obsoleta en diez años[23].

Como en la popular canción Burundanga, donde Songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, Bernabé le pegó a Mochilanga, le echó a Burundanga les hincha los pies, entre los altos responsables de este desfalco se tiran la pelota y eluden las responsabilidades:  Santos coloca el espejo retrovisor y sostiene que en Reficar y en su primer gobierno y durante su segunda mandato no ocurrió nada distinto a falta de administración, que todo sucedió en el gobierno de Uribe[24]; el hermano del apóstol Santiago trina y replica que la responsabilidad es del gobierno Santos[25]; el presidente de Reficar en el momento del escándalo, Orlando Cabrales Martínez, sostiene que una de las principales causas del desastre fue la huelga de los obreros petroleros y el invierno[26]; Javier Gutiérrez, expresidente de la estatal petrolera afirma sin inmutarse que todo fue impoluto y que “Reficar hubiera costado más sin los controles hechos”,[27] ¡Caspita! Glencore afirma que ella no contrató a CB&I, y, por tanto, tampoco cedió el contrato;[28] Ecopetrol y la Contraloría General de la República dicen que sí y el venezolano Reyes Reinoso Yánez, actual presidente de Reficar, apunta a que todo fue transparente: “Hasta donde yo sé, en el proyecto de modernización de Reficar no hay ningún caso de corrupción, esperamos que las autoridades lo aclaren”.[29]Burundanga. Para un país estupefacto.

[1]Eduardo Lemaitre, Historia General de Cartagena, Tomo II, Banco de la Republica, Bogotá 1983, Págs.29-53. De ese sistema de flotas hace parte el galeón San José, hundido al frente de Cartagena.

[2]Rodolfo Segovia, en Cartagena Industrial, Borda Martelo Jaime y Guillermo Duran, Bogotá 1991, Pág. 11

[3] Gonzales Soler Jorge, El proyecto de olefinas: Puede ser una realidad? Bogotá,1999.

[4] Índices Solomon. Refinería de Cartagena, Ecopetrol.

[5]Petroquímica pide salva de salvación. Entrevista a Rodolfo Gedeón, El Espectador, Diario Económico, 7/1/1988.

[6] Margarita Mena de Quevedo, Jaque mate a Ecopetrol, 3R Editores, Bogotá, 2006.

[7] Por Boom petrolero negocios de muchos, revista Dinero, 29 de octubre de 2009, Págs.34-39.

[8]Ecopetrol rinde cuentas mañana, Portafolio, 25 de marzo de 2009, Pág.7.

[9] Por Boom petrolero negocios de muchos, revista Dinero, 29 de octubre de 2009, Págs.34-39

[10]Colombia, entre los países que menos aprovecharon boom petrolero, Portafolio, febrero 15 de 2017.

[11] Humberto Botero Moreno, Finanzas públicas, El Espectador, 4 de julio de 2004

[12]La mala hora de Glencore, revista Dinero, Edición No 319 de febrero 20 de 2009, Págs. 46-47.

[13]Ecopetrol pagaría máximo 200 millones de dólares por Reficar,Portafolio, 17 de febrero de 2009.

[14]Negociazo enredado, Revista Semana, 9 de febrero de 2009, págs. 54,55.

[15]Ver: Oscar Guesguan Serpa. “Los vericuetos de la historia de la refinería de Cartagena”, El Espectador, Salmon, 16 de agosto de 2016.

[16]José Alberto Acosta, “La puerta giratoria de los exministros”, El Espectador, 2 de enero de 2016;

[17]Nicolás Barbosa López, “Hijo de tigre sale nombrado”, La silla vacía, 1 de Junio de 2012.

[18] Lo que usted no sabía sobre la polémica compra de Propilco, Revista Dinero junio 15 de 2016.

[19] José Fernando Isaza, Propilco, El Espectador, 9 de marzo de 2016.

[20]  “Bajan calificación de Ecopetrol y sus acciones caen 9,9%” Portafolio, 16 de enero de 2016; “Los bajos precios del petróleo hunden a Ecopetrol en la bolsa, Portafolio, 7 de enero de 2016, pág. 7, “En tres años, Ecopetrol ha perdido el 90% de su valor”, Portafolio, 22 de diciembre de 2015, pág. 9; “La acción de Ecopetrol, la que más cae entre las grandes firmas”, Portafolio, 28 de agosto de 2015, Pág. 8.

[21]Francisco Barnier González, Columna, “Reficar o el discreto encanto de la mediocridad”, Portafolio, 25 de febrero de 2016.

[22] “Pérdidas le dan margen de maniobra a Ecopetrol”, Portafolio, 8 de marzo de 016, pág. 12. Ver también, Revista Dinero No 460, 2014, Págs. 44,45.

[23]“Proponen renovar por fases refinería de Barrancabermeja”, El Tiempo, 15 de marzo de 2016, sección debes saber, pág.4.

[24]Los escuderos de Juan Manuel Santos responsabilizan al gobierno de Álvaro Uribe por: “la mala planificación, tipo de contrato y escogencia del contratista”. Ver: ‘Al frente están los bomberos, no los que ocasionaron el incendio’. Portafolio, 11 de febrero de 2016, pág. 12.

[25] “Uribe le contestó al presidente Santos sobre el escándalo de Reficar”, Portafolio,4 de febrero de 2016, pág. 16. Los escuderos de Uribe también replicaron y señalaron en comunicado que la responsabilidad fue del actual gobierno. Ver: “Cúpula petrolera de Uribe regresa la pelota por el caso de Reficar”, El Tiempo, sección debes saber, 5 de febrero de 2016.

[26] Entrevista de María Isabel Rueda a Orlando Cabrales, expresidente de Reficar. “Por qué le palmoteó a usted el ministro de Hacienda?” El Tiempo, sección debes leer, 22 de febrero de 2016, Pág.13. Esta opinión coincide con la de CB&I. Ver: “Huelgas causaron los sobrecostos en Reficar”, El Tiempo, sección debes saber, 11 de marzo de 2016.

[27]“Reficar hubiera costado más sin los controles hechos, Portafolio, 22 de abril de 2016.

[28] “Glencore niega que contrató a CB&I”, El Tiempo, sección debes saber, 12 de febrero de 2016.

[29]Foros semana sobre qué pasó en Reficar: anatomía del escándalo, celebrado en Bogotá el 1 de marzo de 2016.

* Economista, magíster en Estudios Políticos y Económicos de la Universidad del Norte, profesor universitario y autor de varios libros, entre ellos: La geopolítica del petróleo y el cambio climático, Universidad de Antioquia, 2010.

 

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