Los hermanos Quiroz… ¡los únicos desaparecidos..!

Por Víctor Gómez Cajar *

Los hermanos Quiroz son los tristemente célebres ‘pseudo constructores’ que construyeron el edificio portal de Blas de Lezo II, que sucumbió súbitamente, como un castillo de naipes, dejando la trágica cifra de 21 obreros muertos y 23 heridos.

Al margen de otras consideraciones, es claro que el edificio se desploma por la irresponsabilidad delictuosa de los Quiroz.

Por ello, los Quiroz son los presuntos responsables a priori de homicidio culposo y falsedad en documento público; léase bien: falsificaron una licencia de construcción asaltando la buena fe de la Administración Pública y de todos los ciudadanos de bien.

Una vez acontecida la tragedia, los hermanos Quiroz se desaparecieron del lugar de los hechos. Contrario sensu, los organismos de socorro, el Cuerpo de Bomberos, la Policía, la Alcaldía, la Gobernación, la Cruz Roja y demás autoridades, como nunca antes en Cartagena, hicieron presencia casi que de inmediato para atender de manera eficaz el siniestro; gracias a Dios, a ellos y a la colaboración de la comunidad, la tragedia no fue peor.

No cabe duda de que para rescatar a los obreros se usaron equipos y tecnología de punta, participaron perros expertos en rescate, vinieron los mejores rescatistas del país que brindaron su experticia y conocimientos para apoyar la causa, una causa no solo era la de los cartageneros sino la de Colombia entera que, al unísono, decía ‘Unidos por Blas de Lezo’.

Pero, con el pasar de las horas, uno a uno fueron rescatando los cuerpos de los obreros; por desgracia la cifra de muertos y heridos iba cada vez en aumento. De los escombros sacaban a unos pobres obreros que solo habían querido una cosa: ganarse el pan de cada día para llevarle algo de comer a sus familias, un sueño que fue truncado abruptamente por los hermanos Quiroz.

Fue tal la gravedad de los hechos que, a pesar de que la Fiscalía General de la Nación actuó de oficio frente al caso, el alcalde Manolo Duque, personalmente, se dirigió a las instalaciones de la entidad a instaurar denuncia penal contra los hermanos Quiroz.

Más que loable esa acción de Duque. A mí juicio era lo que le correspondía hacer legal y constitucionalmente por ser él el mandatario de los cartageneros, es decir, la primera autoridad del Distrito, y nadie, por más hermanos Quiroz que sean, está por encima del imperio de la Ley.

Dicha denuncia penal conllevó al fiscal asignado a la investigación a solicitar a un Juez de la República que emitiera orden de captura contra los hermanos Quiroz, pero dicha petición fue negada por el togado. Aún no se conocen las razones que tuvo el juez para tomar dicha decisión.

En ese sentido es menester no dejar pasar por alto estos cuestionamientos que nos debemos hacer sin apasionamientos políticos: ¿no fueron los hermanos Quiroz los que con su actuar delictuoso cegaron la vida de 21 personas y dejaron 23 heridos? ¿Los hermanos Quiroz no fueron los que falsificaron presuntamente una licencia de construcción? ¿Los hermanos Quiroz no fueron los que atentaron contra la buena fe y la Administración pública? ¿Los hermanos Quiroz, en contubernio presuntamente con algunos funcionarios, no eran los que daban coimas para dejar pasar las anomalías por alto? ¿Acaso no fueron los hermanos Quiroz quienes trasgredieron de manera directa y flagrante la Ley?

Estos y otros interrogantes son los que tienen que responder los hermanos Quiroz una vez sean encontrados por la autoridades competentes, porque, insisto, ¡son los únicos que siguen desaparecidos todavía!

En ese orden de ideas, los hermanos Quiroz no pueden seguir como si nada hubiese pasado; el mensaje que se le manda a la sociedad no puede ser que unos ‘pseudo constructores’ construyan y se lucren en detrimento de los constructores legales y no pase nada. Claro está que, como los reflectores hoy apuntan a Manolo Duque, los hermanos Quiroz y sus mezquinos intereses tienen en ello su mejor cortina de humo para seguir debajo de las piedras y auspiciar un clima de incertidumbre e ingobernabilidad.

Para no extenderme y fatigarlos con la columna concluyo que los hermanos Quiroz, como directos responsables de la tregedia, deben darle la cara a la ciudad, al país, pero sobre todo a las víctimas de la tragedia. Son ellos los que deben esclarecer este drama tragedia y colaborar con la justicia para delatar a los funcionarios que participaron en esa bomba de tiempo de falsas licencias que dejó una estela de tristeza y dolor.

Ojalá lo hagan de manera voluntaria pero, si no lo hacen así, las autoridades deben encontrarlos para que respondan por sus acciones. Pero pareciese ser que a los hermanos Quiroz se los hubiese tragado la tierra, porque siguen desaparecidos. Es decir son los únicos desparecidos que dejó la tragedia de Blas de Lezo. ¡Pero habrá que remover piedra por piedra hasta encontrarlos!

Posdata: Qué bueno sería que la Alcaldía de Cartagena adquiriera el terreno donde ocurrió la tragedia de Blas de Lezo II y construya allí una biblioteca temática urbanística donde se les rinda un monumento a los 21 héroes que perdieron la vida… ¡para que nunca más se repitan hechos tan trágicos como estos en Cartagena!

* Administrador de Empresas, estudiante de Derecho y activista.

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