El sentimiento de lo justo

danilo-contrerasPor Danilo Contreras Guzmán *

Se menciona tanto que presuponemos que esto es democracia, pero una leve mirada al pasado indica que han sido escasos los periodos en los que la democracia real ha prevalecido.

Los caminos de la libertad son tortuosos, pero tan altos sus principios, que la democracia ha persistido pese a los embates de enemigos declarados y otros que diciendo profesarla, la mancillan. De esos hay muchos. Pericles, hace 2.500 años, predicaba que la democracia “enseña a observar leyes no escritas cuya sanción sólo reside en el sentimiento universal de lo justo”.

Tristemente, ese sentimiento de justicia parece diluido en los ciudadanos, a quienes por regla general les importa un comino los avatares de la vida pública y sus protagonistas.

Creo con benevolencia que la menesterosa ciudadanía que abandono la pobreza, según el DANE, por ganar algo menos de $300 mil, o quienes apenas alcanzan el mínimo, tienen suficiente con vérselas al final de mes para hacer un mercado deficitario y guardar para la buses para ir a trabajarle al patrón que los explota. Nada que decir de los indigentes que en la ciudad son más de 40 mil cristianos.

“La política es pa’ doctores, esa gente sabe vainas, yo no tengo tiempo, debo trabajar palos pelaos. Cada quien que pile por su afrecho”, parecen decir.

Esta resignación no solo cubre a los humildes, sino también a las clases medias que simplemente se acomodan. Les parece de mal gusto criticar el gobierno pues eso puede causar mayores traumatismos.

Un puñado de ciudadanos osó pedir la revocatoria del alcalde y se les criticó porque era poca la argumentación que servía a su causa, que era temprano para evaluar el Plan de Desarrollo, que obedecían a mezquinos intereses políticos, en fin. Sin embargo el gobierno se ha encargado de ofrecerles las razones que acreditan que la “carreta” del Plan ‘Primero la Gente’ es solo eso: ¡carreta!

Va para un mes la tragedia de Blas de Lezo y la Administración no ha explicado si es cierta la denuncia hecha por ‘La Silla Caribe’, según la cual desde su llegada al poder el alcalde retiró competencias a la Oficina de Control Urbano para, en forma sorpresiva, regresárselas tres meses después, con la ventaja de que ya en el cargo fungía un funcionario que según la denuncia es ficha de un pariente que es el poder tras el poder en La Aduana. Que contesten. 21 muertos lo reclaman.

Este asunto ha sido matizado por la renuncia del secretario de Educación que saliendo dejó al descubierto que no existen políticas públicas ni presupuestos suficientes para el sector educativo, el principal instrumento para combatir la pobreza que ahoga los barrios de Cartagena.

Puros cuentos: ejecución del Plan de Drenajes sin que se sepa que tan idóneos son los diseños en una ciudad que se acostumbró a obras sin diseños o al menos con diseños mediocres. Vecinos de El Socorro afirman que se pretenden ejecutar las obras de drenaje del barrio sin que Acuacar haya dado visto bueno a las intervenciones de acueducto y alcantarillado como es de ley. Y así es todo.

* Abogado especialista en Derecho Administrativo y candidato a Maestría en Derecho con énfasis en Derecho Público.

Otras columnas del mismo autor:

– La chica del tranvía

– La democracia y sus enemigos

– Contra el Constitucionalismo

– Dónde está la plata que nos falta

– Crisis de confianza

– “Es la economía, estúpido”

– Qué hay en una crisis

– Una hipótesis sobre el consumismo como causa de la corrupción

– Compromiso con la universidad pública

– Las posibilidades de Trump

– Inversión al debe

– A estos datos nos enfrentamos

– La cuota inicial de un nuevo problema

– Las inquietudes siguen

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial