Albergar no es proteger

german-zapata2Por Germán Zapata Vergara *

La construcción de albergues para animales, más concretamente para perros y gatos, siempre ha traido consigo reacciones encontradas de los distintos sectores que dicen defender los animales. Su solo anuncio es celebrado por unos y cuestionado por otros, como viene ocurriendo en el Departamento de Bolívar.

Es entonces cuando se vienen a la mente una serie de palabras relativas al modelo a construir: zoonosis, cautiverio, sacrificio, tortura, maltrato y bienestar, entre varias otras…

Cualquiera que sea el modelo propuesto, un albergue no es una inversión sino un gasto. ¿Quién dijo que los perros o gatos quieren estar encerrados? Encerrar unos cuantos perros y gatos no es la solución, menos cuando hay más de 300 mil en la calle. ¿De qué sirve un albergue donde solo caben menos del 0,2% del total del problema? Definitivamente, no existe un impacto realmente favorable.

Me dicen los defensores de la propuesta que el gobernador es animalista, lo cual es una excelente noticia para quienes defendemos los derechos transversales y, por supuesto, de la población animal. Pero los animales no necesitan un proyecto inmobiliario donde el porcentaje más alto se va en terrenos, obras de construcción, contratos y burocracia, y no en ellos.

Para acabar de una vez por todas con los animales callejeros se requiere 10 veces el valor de lo que se piensan gastar en una obra que no va a traer ningún beneficio a los animales. Al entrar en operación el albergue, desde el primer minuto solo estaría atendido -como ya se dijo – el 0,2% de la población animal existente hoy en la ciudad. La obra debe hacerse, pero cuando solo haya la cantidad de animales en la calle pensados en atender, o sea menos del 1% de lo que existe actualmente, o sea cuando estén esterilizados casi el 100% de perros y gatos. Es el último paso a dar.

Con el dinero que se ha anunciado para el albergue se esterilizarían 50.000 animales, equivalente al 18% de la población, lo que significa que es más el beneficio esterilizando que la construcción de la obra, con la que se atendería entre el 1% y el 0,2% de la población existente, lo que sería, a nuestro modo de ver, un detrimento patrimonial. Al construir la obra no hay un solo animal beneficiado y cuando entre en función habrá hacinamiento desde el primer minuto. Y mientras tanto nuestras calles seguirán cada día peor, y seguramente el albergue pasará a ser un sitio de cautiverio maltrato o, más grave aún, de sacrificio, que es lo que finalmente nos preocupa.

Los ciudadanos que defendemos las causas de quienes no tienen voz vemos en el gobernador Dumek Turbay una gran esperanza, y en este caso sería el bienestar de los animales de nuestra ciudad, pero estamos equivocados con un proyecto que no es la solución. Sería como ponerse las botas y después las medias; es hacer las cosas al revés y se perdería el intento quedando todo solo en buenas intenciones.

La solución está en esterilizar gratis perros y gatos en estratos 1, 2, y 3; la construcción de una unidad de atención de urgencias y unidades móviles de esterilización acompañadas de campañas de tenencia responsable de animales de compañía, adopción comunal y diferentes actividades pedagógicas que permitan crear conciencia del cuidado y protección de los animales.

Las experiencias vividas sobre protección animal en Brasil, Medellín, Manizales, Bogotá, Pereira y Cali, entre otros lugares donde escuchamos autoridades ambientales y defensores de animales, nos llevaron siempre a la misma conclusión: la única solución para evitar la proliferación es la esterilización. Los albergues promueven el abandono y el encerramiento no es protección.

* Exconcejal de Cartagena y administrador público

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