¿El Distrito quiere sacar del PEMP el área de la Base Naval?

EL CENTRO HISTÓRICO DE CARTAGENA AL GARETE

La certificación de Icotec, ¿una farsa?

Por Juan Diego Perdomo Alaba *

En agosto del año pasado la Corporación Turismo Cartagena de Indias -Corpoturismo – anunció como una epopeya la recertificación del Centro Histórico -CH- por parte del Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación Icontec. Explicó que durante 15 días el CH recibió la auditoría de recertificación, en la que participaron más de 45 entidades (sus socios y aliados de siempre) que “le apuntan a la sostenibilidad de la ciudad”. No dio más detalles del proceso –ningún medio de comunicación los pidió – ni lo socializó entre los residentes del Centro a quienes respondió con verborrea institucional a sus observaciones e innumerables oficios que durante la auditoría al parecer ignoró.

Con o sin certificación, el CH sigue siendo un verdadero muladar donde se desarrolla una industria turística sin control, subordinada a las exigencias del mercado sin que la dirigencia local advierta sobre sus nefastas consecuencias ni se tenga en cuenta la preservación y cultivo del patrimonio urbano. La sostenibilidad es solo un concepto elegante para boletines de prensa, mesas de trabajo e informes de gestión pero abstracto en la realidad. Las quejas son muchas, evidentes, tangibles y los vecinos del CH las confirman: problemas de seguridad, indigencia, espacio público, movilidad, contaminación visual y sonora, insalubridad, mal uso de las aguas residuales y desechos sólidos, deficiencias de alumbrado público, microtráfico, prostitución infantil y la violación sistemática y recurrente de las normas de conservación del patrimonio con la presunta complacencia de la autoridad competente.

Al respecto el exconcejal de Cartagena David Múnera Cavadía explicó que lo de Icontec  “fue un show de la Corpoturismo porque esa recertificación es más formal que real”. Rafael Camacho, presidente de la Asociación de Residentes del Centro –Asocentro-, recuerda con molestia que nunca se le explicó a la ciudad cuáles eran los criterios de evaluación de esos “famosos auditores” para certificar al CH como destino turístico sostenible.

Dos meses después de la ‘recertificada’, en octubre, al Distrito se le ocurrió echar uno de esos globos que acostumbra para inducir titulares, y anunció la creación de una gerencia para el manejo del CH que atendiera de forma integral y articulada sus problemáticas. Luis Ricardo Dunoyer, director de la Escuela Taller, confirmó que esa figura administrativa ya estaba incorporada en el presupuesto de 2017 y que en diciembre ya estaría operando. Estamos en el colofón de marzo y como era de esperarse, nada pasó.

El PEMP: una frustración ciudadana en constate estudio y revisión

En 2014, la entonces viceministra de Cultura, María Claudia López, advirtió el riesgo que corría Cartagena de perder el título que concede la Unesco de Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad por la ausencia del Plan Especial de Manejo y Protección del Patrimonio -PEMP-, requisito indispensable para conservar la distinción. El alcalde de turno, Dionisio Vélez, ocupado en otros menesteres más lucrativos, la trató de “alarmista” y añadió que en el PEMP se venía trabajando desde hace años. En marzo de 2015 Vélez anunció que en abril se “firmaría el PEMP” y como era de esperarse, nada pasó.

En efecto, su estudio y diseño comenzó hace más de 10 años. Pero a mediados de 2010 según registro de prensa de El Tiempo firmado por el actual jefe de prensa de la Alcaldía Juan Carlos Díaz, titulado ‘Aprobado Plan de Manejo y Protección del Centro Histórico de Cartagena’, el Ministerio de Cultura habría aprobado con beneplácito el documento enviado por el gobierno de Judith Pinedo faltando incluir al texto final algunas observaciones por parte de los comisionados del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural para su posterior adopción. No se supo más del tema. Trascendió finalmente que el Ministerio lo devolvió pero no existe un oficio que explique las razones. En 2014 el concejal Antonio Guerra denunció: “está comprobado que el PEMP, que debió ser aprobado en el gobierno de Judith Pinedo, no fue enviado al Ministerio de Cultura porque detrás había un gran negocio inmobiliario”.

Pero Múnera, sin ambages, va más allá, denuncia que el PEMP nunca fue aprobado porque el Ministerio de Defensa quiere que se le permita construir edificios de 30 pisos en el terreno donde está la Base Naval. El primer paso ya se dio recientemente con la firma presidencial para su traslado. Este portal digital (RevistaMetro) confirma lo dicho por el exconcejal del Polo y en una nota del 2012 que anunciaba la puesta en marcha de un macroproyecto que el empresario Carlos Mattos quería hacer en el sector del Papayal, con la anuencia de su amigo alcalde Campo Elías Terán, estableció que al PEMP solo le faltaba un paso para su aprobación: “que se dé respuesta a una consulta realizada por la Armada Nacional, que pretende le autorice los índices básicos de edificabilidad y volumetría de sus predios en Bocagrande. Y advierte finalmente que de aprobarse “se abrirían las puertas para que se aprueben las iniciativas similares de otros inversionistas privados. Entre estos Mattos”.

¡El PEMP va!

El año pasado la administración del alcalde Manolo Duque, más por obligación que por voluntad política, sacó de la gaveta el PEMP y a través del Instituto de Patrimonio y Cultura –IPCC– avanzó en su actualización e informó que lo entregaría revisado en octubre a la Secretaría de Planeación. Ya en 2015 la entonces defensora regional del Pueblo, Irina Junieles había instaurado una acción popular ante el Tribunal Administrativo de Bolívar, en contra del Ministerio de Cultura y del Distrito de Cartagena para que, respectivamente, formularan y adoptaran el PEMP.

Desde entonces Planeación Distrital ha manejado el tema con un secretismo que alarmó al mismísimo Concejo de Cartagena. Lo único que se supo a principios de este año es que el Distrito enviaría el documento a finales de abril al Ministerio de Cultura para su estudio y aprobación. Uno de los más inquietos frente al tema -sino el único – ha sido el concejal conservador David Caballero quien en febrero solicitó a la secretaria del ramo, Luz Elena Paternina, socializar ante la corporación los detalles del Plan y pidió acompañamiento de un delegado de la Procuraduría. Asimismo, el Consejo Gremial de Bolívar alegó desconocer el desarrollo del documento y pidió participación.

A un mes de su envío a la instancia central la ciudad no conoce los detalles ni los ajustes del Plan. Caballero recientemente hizo un nuevo llamado de atención a Paternina y le exigió dar a conocer cuál es la firma consultora que ha venido realizando el diagnóstico integral del CH y qué otras entidades participan como asesoras externas del proceso. “Los ciudadanos no queremos sorpresas”, advirtió.

Según la guía de Formulación e Implementación de los PEMP del Ministerio de Cultura, dentro de su formulación debe existir un proceso amplio de participación y comunicación con la comunidad (Ver página 41 de la guía), y todo indica hasta el momento que este no existe. Ante la presión y a escasos días de su envío, la semana pasada la Secretaría de Planeación anunció el inicio de una etapa de “participación ciudadana para la construcción del PEMP y sus zonas de influencia”. El próximo 6 de abril a las 8 de la mañana en el Teatro Adolfo Mejía habrá una actividad abierta al público donde se presentará.

Pero OJO: Paternina, en el mismo comunicado que replicó el periódico El Universal el pasado 25 de marzo donde anuncia la socialización del Plan, aseguró encontrar un diagnóstico para el PEMP y añadió que “el Concejo nos dio el mandato de sacar (del PEMP) el área de la Base Naval porque esta amerita una reglamentación propia y eso hicimos”. Es decir, confirma la preocupación de los miembros de Asocentro, quienes aseguran que el documento “tiene unas modificaciones peligrosas”. El arquitecto y exdirector de la Escuela Taller, Germán Bustamante Patrón, es enfático en advertir que “El Limbo (sector Base Naval) debe ser incluido en el PEMP”. Lo expresado por la funcionaria ratifica lo dicho anteriormente donde, al parecer, al Ministerio de Defensa no le conviene un PEMP donde se incluyan los predios de la Base Naval como zona de influencia del Plan. Entretanto, el concejal Caballero desmintió a Paternina, pues asegura que ninguno de los 19 cabildantes le dio autonomía, el mandato y la orden de sacar del PEMP a la Base Naval. Entonces, ¿quién miente?

Asocentro se reunió el sábado pasado en el colegio Salesiano y sus miembros están comprometidos a crear un documento base para exponer en el Adolfo Mejía. Están muy juiciosos estudiando punto por punto los documentos técnicos de soporte -DIS-, pero están iguales o peor de angustiados que aquellos 19 y el Consejo Gremial porque son quienes residen en el CH y lo acordado en el PEMP los afectará directamente.

Urge entonces la aprobación de un PEMP concertado con la ciudadanía de manera transparente y horizontal con base en los principios innegociables de integralidad, autenticidad y sostenibilidad. Ojalá los medios de comunicación, líderes cívicos y de opinión, entes de control y ciudadanía en general le presten atención al tema, pues de la aprobación de este instrumento depende  la efectiva gestión del patrimonio cultural de Cartagena, donde se establecen las acciones necesarias para garantizar su protección y sostenibilidad en el tiempo. Cabe recordar que esta herramienta es de mayor jerarquía y por eso debe ir en armonía con el POT.

¿Qué es el PEMP?

Según lo define el Ministerio de Cultura, es un instrumento de planeación y gestión del Patrimonio Cultural de la Nación para establecer las acciones necesarias que permitan garantizar la protección, conservación y sostenibilidad de los Bienes de Interés Cultural.

ADENDA: luego de aprobado y adoptado el PEMP -Y NO ANTES, DIRECTOR DUNOYER – debe crearse una figura administrativa con autonomía financiera que administre, gestione, ejecute y haga seguimiento, control y monitoreo del Plan: una gerencia del CH. Para dirigirla postulo a Germán Bustamante, hombre íntegro, calificado y probo;  residente y estudioso del CH y amplio conocedor de toda su problemática. 

* Comunicador Social – Periodista de la Universidad de Cartagena

1 Comment

  1. Alfonso Luis Fulleda Olmos dice:

    ¿Porque postular a una persona? Habiendo medios más razonables y diáfanos para elegir a ese administrador o gerente del Centro Historico. Propongo que se elija por concurso reuniendo a una lista de elegibles profesionales integros,intachables y acreditados en el tema para acceder a tan importante cargo.

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