“Es la economía, estúpido”

danilo-contrerasPor Danilo Contreras Guzmán *

En 1992 George Bush ‘el viejo’ era el virtual ganador de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos gracias a su peregrino triunfo en la primera Guerra del Golfo, que luego tuvo ‘re – make’ con Bush ‘Junior’, no faltaba más. Ante la situación, James Carville, estratega de la campaña de Bill Clinton, sugirió enfocar el debate en la situación interna de la economía norteamericana. Se cuenta que tal objetivo fue anotado en un tablero del cuartel general de la campaña con un recordatorio resumido en la frase del título de esta nota.

En efecto, la economía suele estar en el sustrato de los cambios y las transformaciones sociales y políticas. Como está escrito en la Historia, Clinton fue el vencedor en aquella ocasión.

Entre varios temas relacionados con el futuro de la paz y el desarrollo rural nos encontramos con que uno de los objetivos estratégicos propuestos por el Gobierno y las Farc para la cesación del conflicto es la sustitución de cultivos ilícitos. Es más, el Gobierno Nacional ha creado una Agencia Nacional para tal fin. Sin embargo, encuentro que podría existir un error conceptual en el propósito declarado de sustituir cultivos ‘ilícitos’. Me explico:

Tengo la impresión de que el cultivo de plantas psicotrópicas acometido por campesinos que carecen de oportunidades no es la circunstancia ilícita, sino que la ilegalidad se configura en la economía que rodea dicha producción. Esto es, claramente la producción de plantas como la coca podría tener usos legítimos deseables.

Si se me acepta que hay cierta racionalidad en el planteamiento, entonces podríamos proponer que la discusión de la política tiene que ser rebautizada como una de transformación de las economías ilegales originadas en plantas psicotrópicas.

Esta visión permitiría que además de sustituir coca por cacao, palma o productos de pan coger, se podrían explorar las potencialidades demostradas de los usos farmacológicos, alimenticios y terapéuticos de la hoja de coca que inunda el sur de Bolívar y muchos territorios apartados de la nación.

Hugo Cabieses, economista peruano, afirma que “en el corto y mediano plazo el mercado potencial de exportación de hoja de coca y sus derivados podría llegar a 1629 millones de dólares anuales en Perú”, en donde existe la Estatal Empresa Nacional de la Coca, encargada de comprar, acopiar y comercializar coca previamente sometida a un proceso de ‘desalcaloización’, que es lo mismo que hace la Coca Cola, como sostiene el economista.

De otra parte, en cuanto a los impactos que la legalización puede generar sobre los fenómenos de delincuencia conocidos, el investigador Jonathan Caulkins, del Massachusetts Institute of Technology, señala que “con toda probabilidad, la legalización de la producción de cocaína alteraría el paisaje del crimen organizado en Latinoamérica”.

Propuesta por demás controversial, pero se sabe que personajes como el expresidente César Gaviria la han abordado y nos consta que a importantes dirigentes en el territorio también empiezan les empieza a sonar la apertura de la discusión.

* Abogado especialista en Derecho Administrativo y candidato a Maestría en Derecho con énfasis en Derecho Público.

Contexto:

– Qué hay en una crisis

– Una hipótesis sobre el consumismo como causa de la corrupción

– Compromiso con la universidad pública

– Las posibilidades de Trump

– Inversión al debe

– A estos datos nos enfrentamos

– La cuota inicial de un nuevo problema

– Las inquietudes siguen

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