Incultura ciudadana

diana-mtz2Por Diana Martínez Berrocal *

Veía en las noticias el lamentable homicidio de Leonardo Litch, un joven de 21 años empleado de Transmilenio que soñaba con ser administrador de empresasy que en cumplimiento de su trabajo increpó a un hombre que intentaba colarse en el sistema de transporte sin pagar su pasaje y, por esa razón, el infractor le dio varias puñaladashasta propiciarle la muerte.

Es increíble hasta donde ha llegado el grado de desvalorización por la vida en nuestro país, que por no pagar dos mil pesos de un pasaje (lo que vale una gaseosa), seas capaz de matar a una persona.

Y me pregunto: ¿Qué hace diferente a los alemanes que compran un tiquete y se montan en un bus donde nadie verifica si pagaron por el tiquete? ¿Saben lo que eso significa?, que en Alemania las personas van sentadas en un bus con la conciencia colectiva de que pagar por ese servicio es lo correcto y es tan consiente, que no necesitan que alguien lo controlé. O por ejemplo, qué hace diferente a un japonés, que si al llegar a la estación del metro está lloviendo, toma un paraguas de un dispensador público (gratis), lo lleva a casa y al día siguiente lo regresa al dispensador. ¿Imaginas qué sucedería en Colombia si existieran dispensadores de paraguas para el uso de todos? O las ‘honesty box’ (caja de honestidad) que utilizan los ingleses para vender productos a las afueras de las fincas. Las personas pasan, toman lo que les interese de la caja y dejan el dinero que corresponde de acuerdo al precio que anuncia el letrero.

Estoy convencida de que una sola palabra hace esa gran diferencia: EDUCACIÓN. Y eso se traduce en cultura ciudadana, en esa manera como los ciudadanos percibimos, usamos y nos relacionamos con nuestro entorno; y eso, como todos los procesos culturales, se fomenta y se aprende; no se puede aplicar por decreto sino a través de campañas pedagógicas que cambien los imaginarios colectivos y generen sentido de pertenencia, confianza y respeto.

Por supuesto que esta no es una labor exclusiva del Estado, sino de todos los actores sociales (familia, escuela, organizaciones civiles…). Sin embargo, resulta fundamental que el gobierno dé ejemplo para que los ciudadanos sintamos ese respeto por lo público, pero lamentablemente el Estado, que está llamado a servir a la comunidad, a garantizar su bienestar general, a ser garante y protector, ha sido paradójicamente un cultivo de corrupción. Y no hay nada que genere más violencia e incultura que un pueblo marcado por la desigualdad social y la pobreza.

A veces creo que en nuestro inconsciente colectivo aún seguimos marcados por aquel saqueo español, cuando los conquistadores llegaron a esta tierra prometida de donde brotaban oro, piedras preciosas e infinitas riquezas y nos arrebataron todo, hasta nuestra identidad.

Quinientos años después de la conquista, seguimos petrificados en el tiempo, estáticos, con las manos arriba esperando que terminen de llevarse lo último que nos queda.

No somos un país sub-desarrollado, somos un país sub-educado, y mientras no tengamos una visión colectiva, basada en la corresponsabilidad del Estado y los asociados, en el respeto por lo público y por los derechos de los demás, estaremos en vía de extinción condenados a matarnos por motivos fútiles, como los dos mil pesos que cuesta un tiquete de bus.

* Abogada especialista en Derecho Público y en Sociología Política.

Otras columnas de la misma autora:

– ¿La revocatoria va?

El milagro colombiano

– Lo real… de la visita real

– ¿Donald Trump va…?

8 Comments

  1. Fabián Ricardo dice:

    Definitivamente mi columnista favorita. Que mujer tan extraordinaria en sus análisis.

  2. Alvaro dice:

    He leído su comentario y en serio que le iba a dar la razón en casi todo, pero cuando ha llegado al punto en el que piensa que esos problemas de falta de civismo y educación se deben a la herencia de unos conquistadores españoles hace más de 500 años, sinceramente me ha dejado petrificado de ver como colar un odio interno hacía un país a través de noticias que nada tienen que ver con ese país. Usted de verdad, tiene la desfachatez de culpar a España de los males actuales de Colombia? Más de 200 años autogestionándose soberanamente como un país independiente y en serio se atreve a hacer tal comentario? Es decir, según su lógica, si por ejemplo, en Estados Unidos se mata con armas de fuego más que otros países civilizados, habría que echarle la culpa a Reino Unido y también en parte a Francia, pues ellos son los colonizadores originarios que exterminaron a los indios nativos de lo que hoy es USA o mejor aún, vamos a echarle la culpa de todos los males de Europa, a Alemania, pues fueron los que exterminaron a más de 6 millones de judíos y provocaron la primera y segunda guerra mundial; o no mira, se me ocurre otra mejor, vamos a echarle la culpa de todos los males a los yankis, como hacia Chavez y hace hoy en día Maduro, para tapar su propia ineficacia e ineptitud. En resumen, empezó bien y término diciendo la mayor estupidez que he leído en mucho tiempo.
    Y para terminar, me pregunto yo, no será porque ustedes han votado a unos malos gobernantes y no han exigido, como pueblo, una educación y unos valores cívicos? No será porque ustedes no enseñan civismo y educación a sus hijos? No sé, vamos digo yo … ahh no! Vamos a echarle la culpa a España, jajaja, por favor!! Un poquito más de vergüenza y cultura.

  3. Juan dice:

    Buena columna,sin embargo al creer que seguimos inconcientemente marcados por el saqueo español,le quitó excelencia,pero válido y vigente el resto del contenido.
    Somos corresponsables de vivir subeducados y consecuentemente subdesarrollados por la incapacidad que tenemos de elegir buenos gobernantes,totalmente de acuerdo con dar ejemplo desde el núcleo familiar.

  4. Diana Martínez dice:

    Agradezco de manera especial sus comentarios y creo que de las cosas más exquisitas que tienen las letras, es que no son estáticas sino que les podemos dar variadas interpretaciones.
    Lo digo por la incomodidad que les causó el aparte del saqueo español poroque mi alusión al tema no fue culpando a los españoles, de hecho resaltó en mayúscula que la causa de eso es la educación. Pero creo que culturalmente estamos desvalorizados y sociológicamente esa puede ser una de las múltiples taras culturales que cargamos.
    Gracias por sus opiniones que siempre,
    Cualquiera que sean, enriquecen el pensamiento. Atte, Diana Martínez

  5. Ana María Pizarro dice:

    Con todo el respeto expreso opinión y no estoy de acuerdo con los comentarios en desacuerdo con la parte de la columna de la conquista Española. Y comulgo con el análisis de la columnista, en que ese es una herencia sociológica, entendiendo que la causa principal es la falta de educación. Me parece un artículo impecable de principio a fin. Felicitaciones, y espero siempre con mucho interés, la próxima columna de Diana Martínez.

  6. ALEXANDER velasco dice:

    Tampoco estoy de acuerdo con las críticas, la columna es brillante y es maravillosa las manera como la columnista hilvana el tema y te lleva a una profundidad en la reflexión. Excelente y ojalá que todas las cosas que uno lee, le dejen ese sabor tan rico que deja Diana Martínez que uno no quiere que se acabe la columna. Genial.

  7. Rosana truco dice:

    Ufff. Sobrado el artículo. De los mejores análisis que he visto en relación con el tema de la cultura ciudadana. Me encantan los ejemplos. Los contrastes. La descripción. Y el excelente manejo que le imprime un sello exclusivo.

  8. Mauricio Acosta dice:

    Tremenda columna. Impecable. De igual forma no estoy de acuerdo con la crítica porque creo que es muy oportuno el ejemplo de la conquista y la manera como es utilizada en el
    Contexto es excelente. Felicito a la columnista por deleitarme con esa lectura.

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