La cuota inicial de un nuevo problema

danilo-contrerasPor Danilo Contreras Guzmán *

Por invitación de Revista Metro, asistí al conversatorio sobre alcances del proyecto de cesión de rentas de regalías para financiar el sistema de drenajes pluviales de Cartagena. El evento contó con diversas personalidades, entre ellas conocidos dirigentes gremiales como la directora de Fenalco, Mónica Fadul, y la directora de Funcicar, Carolina Calderón, así como el Secretario de Hacienda, Napoleón de la Rosa, quien intentó absolver dudas de los circunstantes.

Resumo la intervención del funcionario así: 1. La urgencia del proyecto, lo que nadie discute. 2. Un resumen de la compleja situación financiera por los compromisos crediticios de mediano plazo que asumió la administración anterior (crédito por $250 mil millones y vigencia futuras para inicio de la operación de Transcaribe). 3. Un análisis de la conveniencia de entregar el proyecto a Edurbe S.A. y 4. Una explicación de la legalidad de la cesión de rentas de regalías por 15 años para financiar un proyecto tasado en $300 mil millones en su primera etapa. De la Rosa agregó que las fases subsiguientes seríaan asumidas por fuentes que aún no están determinadas.

Los asistentes centraron sus dudas en el hecho de que Edurbe S.A., entidad fuertemente cuestionada por incumplimiento en ejecución de obras, sea la responsable del proyecto.

Por mi parte expresé mi tristeza por la aprobación que impartió el Concejo al proyecto ese mismo día, pues en mi criterio es que ese paso es la cuota inicial un desmedro al patrimonio distrital.

Varias fueron mis candorosas glosas: 1, pese a la urgencia alegada, el proyecto se presentó en el último periodo de sesiones del concejo, lo que hace presumir que el gobierno no tenía el tema entre sus prioridades, pues de haber sido así la iniciativa se habría presentado antes y no se hubiera perdido el primer año. Y 2, el proyecto autoriza ceder rentas a Edurbe S.A. sin autorización para comprometer vigencias futuras extraordinarias, lo cual era menester para cumplir con el principio presupuestal de anualidad que señala que no es posible adquirir compromisos que excedan la vigencia fiscal respectiva. De La Rosa  contradijo este punto alegando que, por ejemplo, a Corvivienda se le ceden rentas del predial sin que medien vigencias futuras, con lo cual omite considerar que la cesión referida sirve al funcionamiento permanente de Corvivienda y no a una obra puntual que afecte el gasto público como ocurre en el caso del plan de drenajes pluviales.

También expresé que, 3, el argumento del gobierno para encomendar la ejecución a Edurbe es sesgado, pues la comparación de entidades con capacidad técnica se restringió al EPA y a la Secretaria de Infraestructura, omitiendo evaluar entidades como Valorización o Acuacar, esta última la más indicada según mi criterio.4, no hay proyecto en fase 3 que permita deducir costos de la primera etapa, esto es, el valor es una conjetura. y 5, si para ejecutar las obras se usará la figura de crédito a proveedor y se aduce que Edurbe tendrá una gerencia técnica para tal efecto, no se ve razón por la cual el Distrito no asume directamente la ejecución del proyecto.

En resumen, mi concepto es que se giró un cheque en blanco cuyas consecuencias están por verse.

* Abogado especialista en Derecho Administrativo y candidato a Maestría en Derecho con énfasis en Derecho Público.

Contexto:

– Las inquietudes siguen

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